Argentina
Lunes, 28 noviembre 2022
INFORME ESPECIAL
31 de julio de 2022

Massa superministro: ¿salvador o kamikaze?

En medio de una fuerte crisis socioeconómica, el desembarco del Presidente de la Cámara baja al Gabinete tiene en vilo a todos los sectores. ¿Será suficiente? El análisis de especialistas

Los rumores de la llegada de Sergio Massa al gabinete, que habían comenzado a principios de semana, terminaron de cristalizarse tras una larga reunión con el presidente Alberto Fernández.

El actual presidente de la Cámara de Diputados estará al frente de un “superministerio”, creado especialmente para la ocasión, y que tendrá bajo su órbita a las carteras de Economía, Producción y Agricultura.

Así, al grito de “chancho va”, los funcionarios que encabezaban carteras rotaron para ocupar otros puestos: Silvina Batakis, que apenas había aterrizado en Buenos Aires tras reunirse con el FMI, fue derivada al directorio del Banco Nación; Daniel Scioli, que no contaba ni con dos meses de antigüedad volvería a la Embajada de Brasil y Julián Domínguez, a su casa.

En este marco, La Tecla dialogó con cuatro analistas políticos respecto a las expectativas y probabilidades del arribo de Massa a un área decisiva en momentos donde la economía, la política y la sociedad exigían un cambio de rumbo urgente. Pero, la pregunta que todos se hacen ahora es: ¿será suficiente?

Palo Romá: “La designación de Massa tiene un peso político fuerte detrás, que no lo tuvo Batakis”

Para el director de la consultora Circuitos, Pablo Romá, la llegada de Sergio Massa al Gabinete “implica un realineamiento en la coalición del Frente de Todos. La centralidad que tiene y la concentración de Ministerios, que implica una concentración de poder, no es posible sin un acuerdo profundo con el kirchnerismo. Habrá que ver cómo se da la propuesta económica para saber si el acuerdo se sostiene o no. Lo que eso genera es un corrimiento del albertismo en la gestión. No digo por los nombres sino por la estrategia política, de los acuerdos, de no querer pelearse con ningún sector, de no querer tocar ningún interés particular. Eso no ha funcionado y la discusión que se venía dando entre Alberto y Cristina sobre el rumbo económico, implica que con la llegada de Sergio Massa es asumir que va a haber otro horizonte. Habrá que ver cuál es ese horizonte. El kirchnerismo necesita hacer alianzas con otros sectores, no puede asumir la política económica por la propia dinámica de la polarización y Massa es un actor clave para ese acuerdo y llevar adelante ese cambio”.

En cuanto a la respuesta de los mercados sobre el desembarco del tigrense, Romá puso sus reparos. “Hay que problematizar lo que llamamos mercado. Cuando tenés una corrida cambiaria tan fuerte que condicionó y debilitó al Presidente, y hay un retroceso en el precio del dólar, hay un componente político y especulativo fuerte, para arriba y para abajo. A diferencia de la elección de Batakis, la designación de Massa sí tiene un peso político fuerte detrás, que no lo tuvo Batakis. Ella fue una ministra del equilibrio de fuerzas interno. Después de esta corrida, el equilibrio, como estaba, no se podía mantener y era necesario un nuevo realineamiento, con la centralidad del poder que Massa va a tener a la hora de decidir la estrategia económica y el manejo de áreas que son importantes”. 

Massa superministro: ¿salvador o kamikaze?

“No se puede mirar solo para arriba, también hay que mirar para abajo. La situación social es crítica y la propuesta económica tiene que, de alguna manera, contemplar los condicionamientos que tiene la Argentina”, añadió. 

En esta línea, consideró que más que acordar con la oposición, en esta nueva etapa “hay que acordar con el poder económico, es con el que hay que resolver esta cuestión. La política va por otro carril. La oposición no tiene un posicionamiento claro. El peso de la deuda es muy grande, y la responsabilidad que tiene Juntos por el Cabio es importante. En muchos sentidos son parte del problema. No veo un acuerdo con la oposición para resolver los problemas”. 


Los rumores de la llegada de Sergio Massa al gabinete, que habían comenzado a principios de semana, terminaron de cristalizarse tras una larga reunión con el presidente Alberto Fernández.

El actual presidente de la Cámara de Diputados estará al frente de un “superministerio”, creado especialmente para la ocasión, y que tendrá bajo su órbita a las carteras de Economía, Producción y Agricultura.

Así, al grito de “chancho va”, los funcionarios que encabezaban carteras rotaron para ocupar otros puestos: Silvina Batakis, que apenas había aterrizado en Buenos Aires tras reunirse con el FMI, fue derivada al directorio del Banco Nación; Daniel Scioli, que no contaba ni con dos meses de antigüedad volvería a la Embajada de Brasil y Julián Domínguez, a su casa.

En este marco, La Tecla dialogó con cuatro analistas políticos respecto a las expectativas y probabilidades del arribo de Massa a un área decisiva en momentos donde la economía, la política y la sociedad exigían un cambio de rumbo urgente. Pero, la pregunta que todos se hacen ahora es: ¿será suficiente?


Palo Romá: “La designación de Massa tiene un peso político fuerte detrás, que no lo tuvo Batakis”

Para el director de la consultora Circuitos, Pablo Romá, la llegada de Sergio Massa al Gabinete “implica un realineamiento en la coalición del Frente de Todos. La centralidad que tiene y la concentración de Ministerios, que implica una concentración de poder, no es posible sin un acuerdo profundo con el kirchnerismo. Habrá que ver cómo se da la propuesta económica para saber si el acuerdo se sostiene o no. Lo que eso genera es un corrimiento del albertismo en la gestión. No digo por los nombres sino por la estrategia política, de los acuerdos, de no querer pelearse con ningún sector, de no querer tocar ningún interés particular. Eso no ha funcionado y la discusión que se venía dando entre Alberto y Cristina sobre el rumbo económico, implica que con la llegada de Sergio Massa es asumir que va a haber otro horizonte. Habrá que ver cuál es ese horizonte. El kirchnerismo necesita hacer alianzas con otros sectores, no puede asumir la política económica por la propia dinámica de la polarización y Massa es un actor clave para ese acuerdo y llevar adelante ese cambio”.  

En cuanto a la respuesta de los mercados sobre el desembarco del tigrense, Romá puso sus reparos. “Hay que problematizar lo que llamamos mercado. Cuando tenés una corrida cambiaria tan fuerte que condicionó y debilitó al Presidente, y hay un retroceso en el precio del dólar, hay un componente político y especulativo fuerte, para arriba y para abajo. A diferencia de la elección de Batakis, la designación de Massa sí tiene un peso político fuerte detrás, que no lo tuvo Batakis. Ella fue una ministra del equilibrio de fuerzas interno. Después de esta corrida, el equilibrio, como estaba, no se podía mantener y era necesario un nuevo realineamiento, con la centralidad del poder que Massa va a tener a la hora de decidir la estrategia económica y el manejo de áreas que son importantes”. 

Massa superministro: ¿salvador o kamikaze?

“No se puede mirar solo para arriba, también hay que mirar para abajo. La situación social es crítica y la propuesta económica tiene que, de alguna manera, contemplar los condicionamientos que tiene la Argentina”, añadió. 

En esta línea, consideró que más que acordar con la oposición, en esta nueva etapa “hay que acordar con el poder económico, es con el que hay que resolver esta cuestión. La política va por otro carril. La oposición no tiene un posicionamiento claro. El peso de la deuda es muy grande, y la responsabilidad que tiene Juntos por el Cabio es importante. En muchos sentidos son parte del problema. No veo un acuerdo con la oposición para resolver los problemas”. 

Por último, Romá expresó: “La situación es crítica, sobre todo la social. La inflación y las expectativas son muy negativas. Está claro que Massa no va a poder resolver todos los problemas, hay que ver si puede enderezar, generar esperanza a una transformación. Hay una situación de espera que se va acortando porque la situación es muy complicada. Pensar que se va a solucionar mágicamente es un error. La sociedad necesita que el Gobierno empiece a resolver los problemas. Es el principal desafío que tiene Massa hoy”.


Paola Zuban: “Con conseguir un solo objetivo, o medio objetivo, va a tener un éxito asegurado”

La directora de Zuban Cordoba y Asociados, Paola Zuban, señaló que la necesidad de un cambio de Gabinete en la opinión púbica es algo que ya venían midiendo hace varios meses. “No sólo en el Gabinete, sino en las políticas del Gobierno. Esto es algo que se venía pidiendo desde hace mucho tiempo, también desde la clase política. Primero, una acción más activa de parte del Gobierno nacional en algunos temas y, segundo, una política con mayor intervención”.  

En un reciente estudio, gran parte de los consultados consideró que era necesario implementar políticas de shock, pero cuando empezaron a hilar fino por cada política de ajuste, como recorte de salarios, flexibilización del mercado laboral, recortar el sistema previsional, recortar subsidios, encontraron que no había tantos acuerdos, sí en recortar planes sociales y perseguir a las grandes empresas evasoras. 

“El ajuste está siempre en el otro. Pero, lo que sí identificamos que esas políticas de shock significan que se necesita una solución ya, urgente. No tienen más paciencia ni tolerancia para esperar un mediano o largo plazo. Hay mucha agitación social, esto es lo que, de alguna manera, ha llevado al Gobierno a tomar esta decisión, que venía postergada por cuestiones políticas internas. Las posibles soluciones o acciones que podían ser beneficiosas se han ido frenando por internas entre las tres patas del Frente de Todos”, puntualizó. 

Para Zuban “estas designaciones muestran un principio de acuerdo entre las tres patas del Frente de Todos ¿Va a funcionar? No lo sabemos. ¿Era Massa la persona indicada? Era la única disponible con las condiciones que reúne Massa, que es la capacidad de diálogo con el Presidente, la Vice, la oposición, los empresarios, los organismos internacionales de crédito, los movimientos sociales y sindicatos. Era la decisión natural para la instancia en la que está el Gobierno. El 75% de la ciudadanía cree que el Gobierno va en la dirección incorrecta. La institucionalidad está frágil. La imagen del Presidente es 72% negativa. Había que tomar una medida con impacto y con significancia política”. 

Massa superministro: ¿salvador o kamikaze?

“Esta medida tiene como objetivo correr de la centralidad a Alberto y Cristina. Eso desarticula a la oposición también. Abre un camino para llegar a la ancha avenida del medio que tiene un caudal electoral significativo y no ha sido representado. Si a Massa le va bien, puede ser un potencial candidato, una potencial forma de crecimiento del Frente de Todos que está en una situación desesperante en términos electorales”, añadió.

En esta línea, aseguró: “Todavía no sabemos si va alcanzar, si todas las condiciones que reúne van a alcanzar para salir de esta situación. No depende solamente de su buena intención o sus capacidades. Hay un contexto económico, nacional e internacional que puede tener comportamientos que desconocemos y no tenemos todas las variables para analizar el resultado”. 

“Massa tiene mala imagen en la opinión pública. Tiene más negativa como positiva, al igual que todos los dirigentes, tanto del oficialismo como de la oposición. Habrá que ver cuál es la aceptación de las medidas. Lo que va a favorecer es que los argentinos que tenemos tan bajas las expectativas que cualquier mejora va a ser un éxito rotundo. Basta quizás con bajar la inflación. Con conseguir un solo objetivo, o medio objetivo, va a tener un éxito asegurado. Pero hay que ver cómo se comportan los demás elementos, cerró.


Carlos Germano: “El rol de Massa es definitorio”

Carlos Germano, a cargo de la consultora que lleva su nombre, opinó que hubo una gran improvisación que se notó mucho y quedó muy a la vista”.

Para el analista, su unción como superministro marca “el fin de una etapa del gobierno de Alberto Fernández” y la necesidad de “generar confianza y expectativas de cara al futuro”.

Sin embargo, aclaró que “Cristina Kirchner seguirá manteniendo el liderazgo absoluto en el Frente de Todos: por eso es muy importante el rol que va a jugar. ¿Lo va a mirar de frente o lo va a mirar de costado? Nos vamos a dar cuenta cuando vaya o falte a su asunción este martes”.

Pese al superministerio que se le encomendó, Germano objetó: “Él se queda con Economía, Producción y Agricultura, pero no tiene ninguna injerencia en el tema energético: uno de los pilares de la mayor remesa de dólares que se van al exterior por la importación de energía. Eso quedaría intacto”.

Massa superministro: ¿salvador o kamikaze?

“Viene un momento de mucha dureza, algo a lo que la política argentina y principalmente el kirchnerismo no acostumbra, que es reducir el gasto público. Ahí es donde todos los libros saltan en el aire”, pronosticó.

Por otra parte, consideró que el tigrense “necesita romper esa improvisación y ser capaz de generar un plan a mediano o largo plazo para remediar las cosas. Seguir haciendo más de lo mismo es ir hacia el fracaso”.

En un 2023 con futuro incierto, Germano opinó que la sociedad irá “por el cambio, más que con la continuidad. El oficialismo va a tener que trabajar mucho para revertir un escenario con números refractarios, por eso el rol de Massa es definitorio”.


Santiago Giorgietta: “Massa va a revitalizar al Gobierno y ayudar a la coalición”

Por otro lado, Santiago Giorgietta, responsable de Consultora Proyección, indicó que la designación del superministro “es algo que tendría que haber pasado hace dos años atrás” y que se trata de “una decisión que va a revitalizar al gobierno y ayudar a la coalición”

En esta línea, añadió: “Me parece que la llegada de Massa no es una cuestión de salvador o de mesías, es una cuestión de que el tercer miembro del frente forme parte de la mesa chica y encauce la situación económica. Su rol será llevarle tranquilidad a los mercados y al pueblo argentino. Los mercados en Argentina no solamente tienen en cuenta la parte económica sino también la política, están muy politizados. Su aceptación o no va a depender mucho de él y las medidas que implementa”.

Respecto a las próximas elecciones y el panorama, informó que de acuerdo a sus sondeos las imágenes de Mauricio Macri y de Cristina Kirchner “son las únicas que sufrieron variaciones positivas”.

No obstante, Juntos por el Cambio y el Frente de Todos siguen disputándose a la mayor parte del electorado, mientras que el Partido Libertario asoma como tercera fuerza y crece el margen de indecisos.