4 de enero de 2013
IDAS Y VUELTAS
Un contratiempo llamado GIRSU
El ambicioso proyecto fue un dolor de cabeza para el gobernador Martín Buzzi donde se mezclaron el desplante de los intendentes, y los problemas comunales
El gobernador de la provincia del Chubut, Martín Buzzi no se imaginaría que el ambicioso proyecto de tratamiento de Residuos se transformaría en un dolor de cabeza para su gestión, especialmente en la relación con algunos intendentes, que preocupados por la escasez de recursos dieron su faltazo a una video conferencia que participaría la presidenta de la nación Cristina Fernández de Kirchner.
Sobre el plantón en el acto de los intendentes del Valle Inferior, Máximo Pérez Catán, de Trelew, Ricardo Sastre, de Puerto Madryn, Alejandro Albaini, de Puerto Pirámides y Martín Bortagaray, de Dolavon, el gobernador Martín Buzzi aclaró que cada jefe comunal “deberá hacerse cargo de sus decisiones y responder ante los requerimiento de la comunidad”.
Buzzi recordó que “desde el año 2004 cuando era Ministro de la Producción que se empezó a diagramar esta idea y hoy se cierra una etapa, un camino”.
Una cuestión de Fondos
En clara alusión a la inauguración del sistema de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos y su concreción, el mandatario aseguró que “el Estado debe tener continuidad”.
El problema de fondo radica esencialmente en el financiamiento de cada localidad, de este proyecto. Si bien varias comunas chubutense adhirieron sin mayor problema al GIRSU, otras deberán saltar varios escollos, como es el caso de Puerto Madryn, donde a la Gestión de Ricardo Sastre, el Concejo Deliberante le jugó una mala pasada, a pesar de ser una medida aprobada durante la gestión municipal de Carlos Eliceche.
Pero la molestia de los alcaldes díscolos comenzó cuando el ministro de Ambiente y Control del Desarrollo Sustentable, Eduardo Maza, aseguró que “los intendentes plantean cuestiones que tienen que ver con las incertidumbres lógicas de un programa nuevo, lo que significa que tenemos que afrontarlo con mucha responsabilidad y estar dispuestos a ir solucionando las distintas cuestiones que vayan apareciendo día a día”, y señalo: “Todo lo que tiene que ver con la operatividad en sí y gastos de mantenimiento, como por ejemplo los sueldos, es algo que va a tener que resolver el consorcio”, señaló el ministro de Ambiente.
“En la parte operativa la Provincia no puede acompañar porque los fondos públicos tienen que destinarse a terminar de completar este programa en todos los rincones de Chubut. Hay municipios y comunas esperando todavía que se implemente”. Agregó el funcionario, dejando en claro que la administración provincial no aportaría los fondos.
Si bien en las últimas semanas, distintas gestiones pusieron paños fríos a esta cuestión, lo cierto es que aún no está dicha la última palabra y los intendentes de la comuna deberán implementar a través de diferentes gravámenes o reclamos a la provincia el dinero suficiente para que las arcas de cada municipio no entre en rojo.
La nota completa en el Revista La Tecla Patagonia número 121