6 de diciembre de 2012
MARIA INES GARCIA
“La etapa de echarnos la culpa ya pasó”
La nueva conductora del radicalismo rionegrino dialogó con La Tecla Patagonia. Sostuvo que no era conveniente ir a internas para renovar autoridades y reafirmó que la Concertación finalizó el año pasado
“La verdad que no esperaba que me eligieran para presidir a la Unión Cívica Radical. Tengo bastante actividad partidaria, pero me sorprendió un poco”, comentó en diálogo con La Tecla Patagonia, la nueva titular del centenario partido en la provincia de Río Negro, María Inés García, que habló de todo. Entre otros temas, las negociaciones que permitieron consensuar la renovación de las autoridades de la fuerza política.
-Teniendo en cuenta los diferentes sectores en el partido. ¿Costó llegar al acuerdo para que el saízmo retenga la titularidad de la UCR?
-Sí, hubo negociaciones. Pero, primero, estuvo la convicción de que no era conveniente que fuéramos a internas y, por otro lado, una vez que se decidió hacerlo vía negociación según el resultado de la última interna le correspondía al saízmo presidir el partido. Así que no costó tanto.
-¿Objetivos a corto y largo plazo?
-En lo inmediato poder unificar el partido detrás de un proyecto que nos convierta nuevamente en una opción para el electorado rionegrino. Nuestra fuerza política tiene que tener un perfil claramente opositor tanto a las políticas nacionales, como a las provinciales. Mi idea es que con nuestros intendentes, concejales y el bloque legislativo podamos articular una propuesta que nos permita llegar al poder en 2015. Cualquier partido político tiene entre sus objetivos llegar a ser gobierno, más uno como el nuestro que en la provincia de Río Negro lo hizo durante 30 años.
-La dirigencia viene sosteniendo que se deben una charla para analizar qué los llevó a la derrota el año pasado. ¿Se reunieron y hablaron para no cometer los mismos errores?
-Creo que van a darse los ámbitos naturales. Yo participé en reuniones de muchos comités con nuestro candidato a gobernador, Barbeito, también con el ex presidente del partido, Miguel Saiz, y la gente fue haciendo sus reflexiones y su autocrítica. Evidentemente todavía falta y me parece que el partido tiene que ser el ámbito donde podamos darnos estas discusiones. También es verdad que era necesario este tiempo de reflexión, para poder encontrarnos sin tantos enconos, porque ya pasó la etapa en la que nos echamos la culpa unos a otros, y empezamos el reconocimiento de que perdimos las elecciones, que fue traumático para el partido, pero que además todos tuvimos una cuota de responsabilidad en esa pérdida, que no es sólo atribuírselo a algún sector o individuo. Hacía falta pasar esa etapa, creo que estamos en condiciones de empezar a discutir y a analizar más seriamente, un poco más desapasionadamente, para reconocer los errores que se cometieron, y que no vuelvan a suceder.
-La derrota fue un baldazo de agua fría y recién con la crisis del oficialismo reaccionaron. ¿Esto fue así?
-Tuvo que ver. De todos modos el radicalismo iba a reaccionar, lo que pasa es que guardábamos el democrático silencio para darle un período de gracia a un gobierno reasumido, que había tenido una situación tan traumática que significó la pérdida de su conductor. Así que nos llamamos un poco a silencio básicamente por una actitud democrática y de respeto. Pero es cierto que el desgobierno actual contribuye a que el radicalismo no pueda tomarse más tiempo y tenga que salir a plantear su posición frente a las atrocidades y al desgobierno que está significando esta gestión del Frente para la Victoria.
-¿Qué posición van a tomar frente al gobierno provincial?
-Lo que tenemos que hacer es simplemente cumplir el mandato que nos dio la gente que nos votó, que es ser opositores. Con esto tenemos un deber moral así que podemos discutir algunos matices, pero en realidad nuestro rol tiene que ser sin duda de oposición.
-¿Y en cuanto al nacional?
-Fuimos el gobierno de la Concertación. Tuvimos acuerdos con el Gobierno nacional, pero esto finalizó el 10 de diciembre de 2011. Ahora estamos totalmente involucrados con nuestro partido a nivel nacional y nuestra posición va a ser la de la oposición. De hecho vamos a ir con candidatos propios. La alianza acá terminó.
-¿Esto hizo que el mendiorismo aceptara unirse?
-Supongo que esto y otras cuestiones que tienen que ver con este reconocimiento explícito de que probablemente buena parte de nuestras peleas y disputas internas fueron lo que nos llevaron a perder las elecciones. Entonces el partido más que nunca tiene que empezar a estar unido respetando las diferencias que son sanas, democráticas y republicanas, que existan pero respetándolas. Teníamos que intentar lograr mínimos acuerdos como militantes que somos. Así que fue atribuido a eso, pero también nuestra convicción de que no era conveniente ir a internas.
La nota completa en el Revista La Tecla Patagonia número 118