ELECCIONES 2021
08/08
Tiempos electorales en tiempos pandémicos
El secretario de Planificación y Acción para el desarrollo (COPADE) de Neuquén, Pablo Gutiérrez Colantuono, escribió en exclusiva para La Tecla Patagonia sobre los desafíos que presenta llevar adelante un proceso electoral en medio de una situación sanitaria excepcional. La campaña atípica, los pro y los contra de la virtualidad

Por Pablo A. Gutiérrez Colantuono - Secretario de Planificación y Acción para el Desarrollo (COPADE)


La democracia se legitima al menos de dos maneras: mediante elecciones y a través de la incidencia ciudadana en la toma de decisiones estatales. Sobre esta última mucho se habla, pero pocos gobiernos la hacen realidad. Respecto de la primera, intensamente se ha discutido aquí y en otros países sobre lo “oportuno” de realizar elecciones en el contexto pandémico que atravesamos la humanidad entera. Soy de aquellas personas que piensan que no es posible suspender los cronogramas electorales, porque ello debilita el sistema democrático. Las elecciones nunca deben suspenderse, podrán demorarse, pero deben suceder.

También soy de los que piensan que en el actual contexto pandémico las campañas deberán  adaptarse a la nueva realidad. Quienes se postulen deberán moverse prudentemente, buscando el espacio de escucha antes que aquel otro del típico monólogo electoralista. La sensibilidad será el bien más preciado, en la medida que sea genuina y no impostada. El o la votante tendrá que valorar por sobre el hastío, la frustración y hasta cierta sensación de bronca,  que aquí se trata de fortalecer nuestras democracias. Podrá expresar su fatiga en estos tiempos pandémicos por las diversas dirigencias, más es importante separar ello de la política.

La política puede, desde su dimensión transformadora, hacer la diferencia. Para ello, deben aparecer en estos períodos propuestas antes que descalificaciones, intercambios de ideas antes que palabras repletas de agresiones. Esto adquiere especial relevancia en una elección como las PASO para el Congreso de la Nación. No se trata de pensar en un programa de gobierno, si no en cómo desde cada espacio partidario se proponen herramientas legislativas que hagan realidad esos planes gubernamentales. Qué ideas concretas pueden conducir a lograr, una vez por todas, un federalismo real y dialogado, en el cual las provincias y nuestras propias y diversas realidades sean las protagonistas.

ero, especialmente, se deben aportar ideas realizables para nuestro futuro cercano que le permita a la sociedad analizar si tal o cual propuesta responde a sus necesidades, expectativas y pensamientos. Sin embargo, la política no se compone solo de ideas y palabras, sino principalmente de conductas, gestos y actitudes. En función de ello podemos decir que la credibilidad de precandidatas y precandidatos será evaluada por el electorado a la luz del comportamiento  que ellas y ellos han exhibido durante la emergencia sanitaria. 

Creo que cada elección nos permite elevar los niveles de calidad democrática, al menos eso debería ser parte del objetivo en los períodos electorales. A pesar de los inmensos desafíos que implica atravesarlo en medio de una crisis sanitaria mundial, el proceso electoral siempre  es una oportunidad para hablar y construir más democracia, más institucionalidad, más ciudadanía.  Es un momento en el cual todas y todos hacemos pedagogía democrática para promover una democracia participativa, con especial mirada  en las nuevas generaciones que se incorporan plenamente a la vida ciudadana.

Las campañas digitales  tienen sus aspectos positivos y negativos. Aparece sorpresiva y paradojalmente algo novedoso.  La  militancia desde las pantallas  no solo ve y escucha a su dirigente como lo hacía en los actos proselitistas,  ahora ¡ PUEDE HABLARLE Y ESTE CONTESTARLE CARA A CARA! Participa activamente en los espacios virtuales: pidiendo la palabra, escribiendo en los chats, entre otros recursos del diálogo proselitista digital ¿Curioso no? Tecnología y nuevos  canales de comunicación  que han llegado para quedarse también en los ámbitos políticos partidarios y electorales post pandemia. Coincidentemente, en tiempos en que las juventudes tendrán mayor protagonismo en los padrones electorales. Ello en virtud de su progresiva incorporación a la vida democrática a través de leyes de ampliación ciudadana.