INFORME ESPECIAL
29/07
Cada vez menos “Juntos”: la oposición patagónica también en crisis
Dos años después de la derrota de Mauricio Macri en las elecciones presidenciales, Juntos por el Cambio afronta una elección con internas por todos lados. Podría ser este un momento de crisis o de reordenamiento, pero por ahora, ningún dirigente sabe bien qué es lo que les impidió lograr un acuerdo ante el cierre de listas. La Tecla Patagonia, analizó las rupturas en el viejo JxC de las provincias del sur
El debate interno entre las distintas fuerzas políticas y sus alianzas no ha sido un camino simple para los partidos ya consumados en las provincias de la Patagonia. Lejos de consolidar listas de unidad, el principal herido de cara a las PASO es Juntos por el Cambio.

En busca del consenso, las sombras de las elecciones nacionales perdidas en 2019 aún siguen dejando una huella difícil de borrar. Tal es así que, en ninguno de los distritos patagónicos se logró presentar una lista de unidad, e incluso, en Neuquén y en Santa Cruz, debieron cambiar su nombre.

Ningún dirigente sabe bien qué es lo que les impidió lograr un acuerdo, por lo que hay opiniones muy divididas al respecto. Algunos aseguran que se trata de una cuestión de egos, otros de restructuración de la alianza. Por último, los menos, buscan esquivar las balas y hacer de cuenta que no pasó nada.

 
EL FANTASMA DE LAS PRESIDENCIALES ATACÓ NEUQUÉN

La comarca petrolera fue quizás el caso más emblemático de la fragmentación de Juntos por el Cambio. Tal fue el punto de conflicto que dejó de existir-al menos con ese nombre- y se transformó en Cambia Neuquén. El problema se presentó entre una de las fuerzas originarias de la alianza, la CC-ARI y las demás fuerzas políticas que lo integran, principalmente el PRO.

En diálogo con LTP, su presidenta, Valeria Todero, aseguró: “Lo que reinó fue una cuestión de egos de los principales dirigentes”, aseguró en referencia a Marcelo Bermúdez, del PRO y Juan Peláez de la Unión Cívica Radical. A ellos acusó de primar “los intereses particulares por encima de lo que necesita el sello”.

La historia ya es conocida y fue presentada en La Tecla Patagonia con anticipación. Todo empezó a pocos días del cierre de la alianza definitiva, cuando desde la CC-ARI se enteraron que su nombre quedaría fuera de las actas presentadas ante la Justicia Electoral para determinar las alianzas.

En relación a esta situación, desde la vereda de enfrente fue el propio Pablo Cervi, quien se dirimirá en las PASO por el frente, el que aseguró a LTP: “Entendimos que la decisión en su momento fue la más correcta en función de lo que nos pide el electorado”.



Claro, que para Todero eso es solo una excusa y no dudó en asegurar que “hay intereses particulares que lamentablemente pesan por encima del interés general que hace al sello. En este caso estos dirigentes que nos proscribieron, incluso hasta a sus propios afiliados”.

El verdadero motivo de la ruptura del Frente es tan enigmático cómo el futuro de ambos bandos. Mientras que por el lado de la CC-ARI aseguran que no quisieron competir contra la precandidatura de Carlos Eguia, y que incluso “se planteó en la mesa que si Eguia era nuestro candidato el PRO se iba” desde el macrismo y el radicalismo decidieron no levantar demasiado la perdiz.

Para Todero, el sello del quiebre está en las elecciones presidenciales de 2019, cuando, como Frente, perdieron la disputa por el Sillón de Rivadavia. “El terremoto fue haber perdido en el 2019 de la forma que lo perdimos. De ahí se replicó en todo el país. Quedaron dolidas muchas personas, muchos partidos y muchos espacios”.

Eso parece estar calando hondo en las intenciones del partido nacional en la región patagónica y mientras desde un rincón la CC-ARI argumentan, por la fecha de presentación de las actas, que desde el Frente quisieron dejarlos afuera, Cervi disparó sus dardos hacia otro lugar: “LA decisión de ir solos fue de ellos. No es un tema importante en el contexto actual de campaña, marcado por la pandemia, la paralización de la economía y el crecimiento de la pobreza”.
 
 
RÍO NEGRO: SIN UNIDAD Y CON UN JUNTOS POR EL CAMBIO TAMBALEANTE

La suerte de Río Negro no fue mucho mejor que la de Neuquén. Si bien allí Juntos por el Cambio no dejó de existir en los papeles, solo estuvo a un par de horas del quiebre de la alianza y la desconfianza sobre el verdadero valor de la unidad empieza a surgir con fuerza.
La unidad tampoco estuvo cerca allí y de hecho se llegaron a barajar siete nombres distintos para precandidatearse a las PASO, lo que dejó en evidencia ciertos grados de fractura que no pasaron inadvertidos.

Quien tuvo la ardua tarea de consensuar allí fue la ex presidenta de la UCR, Lorena Matzen, quien esperó hasta último momento para inclinarse hacia uno u otro lugar. Allí, al igual que Todero en Neuquén, aseguró: “ Creo que se han superpuesto los intereses personales por encima del interés general y eso no permitió que se logre la unidad”.

En ese sentido, la dirigenta explicó que, a diferencia de sus colegas, ella resignó su candidatura incluso sabiendo que ella era la “candidata natural”. De todas formas, celebró la posibilidad de debatir las incertidumbres de las PASO “donde la gente puede elegir entre las distintas alternativas”.

A esta situación, donde los precandidatos empezaron una suerte de lucha mediática, para Matzen la intención casi caprichosa de los dirigentes rionegrinos de ir a la elección se trató de una “falta de madurez política”.



Pese a que después de fuertes debates internos redujeron la lista de siete candidatos a tres, fue el propio Anibal Tortoriello, quien encabeza la lista del PRO para Diputado Nacional, el que aseguró: “En un principio hubo una controversia cuando la UCR quiso llevar a un hombre de la oposición como candidato”, aludió en referencia a Gerardo Blanes, el legislador por Juntos Somos Río Negro. “Esa controversia inicial que después se subsana cuando las autoridades vienen y firman este acuerdo desistiendo de esta postura”, continuó.

Sin embargo, en medio de las tormentas, Tortoriello buscó bajarle el precio a la disputa por el trono de JxC y aseguró: “Las tres fuerzas políticas estamos alineadas y obviamente presentando cada uno sus candidatos. Evidentemente habla de que va a haber una sana compulsa, donde el ciudadano va a ser quien defina cuál va a ser en definitiva el candidato que represente a la alianza”.

Lo cierto es que, todo parece indicar que JxC en Río Negro se juega mucho mas que una elección de cara a las legislativas. Nada más y nada menos que la reconstrucción del Frente de cara a las elecciones provinciales de 2023 y la posibilidad de fortalecer la unidad.
 


CHUBUT: ¿DIVISIONES O ENTUSIASMOS?

Pero las diferencias dentro de Juntos por el Cambio se desplegaron por toda la Patagonia. En Chubut, no hubo nada de acuerdos y los amarillos se presentaron con cuatro listas de cara a las PASO. Una encabezada por Nacho Torres (como precandidato a senador nacional) y Ana Clara Romero (como precandidata a diputada nacional), otra por el intendente de Esquel, Sergio Ongarato y Gustavo Menna, y otras dos que tendrán como caras más reconocidas al dirigente del Frach, Orlando Vera y Mario Cimadevilla.

Lo cierto que para uno de los referentes máximos del radicalismo en la provincia, esa cantidad extensa de precandidatos bajo el sello de Juntos por el Cambio, más que mostrar diferencias, evidencia un “gran entusiasmo” y una “potencia” de parte de la oposición.

En diálogo con La Tecla Patagonia, el diputado nacional de JxC, Gustavo Menna, aseguró que lo que hoy expresa la oposición es “encontrarse potenciada y fortalecida”, al mismo tiempo que habló de un “entusiasmo por participar” de una contienda “bisagra” para la provincia y el país.

“Chubut está metido en un desastre y tiene una pésima administración desde hace por lo menos 20 años. A todo esto hay que sumarle que el gobierno nacional abandonó completamente a la provincia y hoy el Estado provincial, se encuentra desfinanciado”, explicó Menna.

El legislador nacional comparó que la ayuda del gobierno de Alberto Fernández estuvo especialmente dirigida para el “Conurbano bonaerense” y no tuvo reparos en considerar que “abandonó a la provincia de Chubut”.



Pero también, Menna apuntó contra los tres legisladores que representan a la provincia en el Senado y aseguró que técnicamente funcionan como oficialistas. Además, el diputado nacional de la UCR consideró que el proyecto político del gobierno de Arcioni “está agotado” y le pronosticó pocas chances de renovar en 2023. 

Frente a este panorama, son muchos los que consideran que la atomización de Juntos por el Cambio termina por beneficiar a ese oficialismo, que en bocas de la oposición, se encuentra desgastado. Aun así, existen otras lecturas.

“Nuestra lista es muy potente, está encabezada por una persona con trayectoria amplísima. Representa lo que es la gestión transparente, que además permitió sueldos al día y obra pública municipal”, elogió Menna en referencia del intendente Ongarato.

Por todo eso, para el diputado, las diferentes listas marcan una “competencia legítima”. Habrá que esperar a noviembre para ver si las diferencias sanan y -tal como marca el dicho- el que pierde, acompañe. 
 
 
 
SANTA CRUZ: NUEVO NOMBRE, VIEJAS DISPUTAS

Finalmente, Santa Cruz también tendrá una foto de fragmentación política de cara a las PASO. Lo que nació como una interna radical, terminó aglutinando a otro sector fuerte en la provincia y sumó -en las últimas horas- a una lista del PRO y NOS, de Gómez Centurión. Por todo esto, al cierre de listas llegaron a presentarse tres fórmulas encabezadas por diferentes dirigentes radicales, una de Encuentro Ciudadano y otra por el partido que fundó Mauricio Macri. 

Es decir, una fragmentación extensa que llevará seis listas al interior de Cambia Santa Cruz. El nuevo nombre que buscará renovar al ya desgastado “Juntos por el Cambio”. 

Así las cosas, al interior de la UCR, Roxana Reyes irá por un nuevo mandato en la Cámara de Diputados, pero competirá en internas con Leonardo Roquel, actual concejal por Río Gallegos, y Omar Zeidán, ex interventor de Yacimiento Carboníferos de Río Turbio (YCRT), en listas diferentes. 

Los nuevos dirigentes se preparan para jugar, aduciendo un desgaste en la imagen de Reyes.

Leonardo Roquel es el primo del actual diputado provincial, Daniel, quien irónicamente apoya la candidatura de Reyes. Es un joven concejal que se hizo camino en el Concejo Deliberante más importante de la provincia y aseguran que su precandidatura será más simbólica que otra cosa. “Es para ganarse terreno dentro de la UCR”, le explicaron a La Tecla Patagonia, desde el interior del partido. Su apuesta es a largo plazo.

En tanto, Zeidán es un dirigente que llegó a tener un lugar de preponderancia, pero lo atravesó con un conflicto que –en Santa Cruz- todavía se vive a flor de piel. Se trata del “retiro voluntario” que su administración dispuso de 500 obreros de YCRT. Actualmente, se encuentra distanciado de Eduardo Costa, el senador nacional que sigue apoyando al sector que lidera la diputada Reyes. 

Finalmente, Encuentro Ciudadano volverá al ruedo con Gabriela Mestelan, una ex legisladora que llegó a darle un toque distintivo a su espacio, que sabe distanciarse del oficialismo, pero sin caer en el ala más dura de la oposición.  Su imagen es altamente positiva en la provincia, pero no se puede confirmar que eso la pueda ayudar para ganar en la interna. 

Sobre los últimos precandidatos que participarán en el espacio como, Martín Bocco (PRO) y Pedro Márquez, de NOS, se conoce poco. Este medio pudo saber que Bocco se trata de un dirigente de El Calafate, instalado hace poco en la ciudad tras haber vivido varios años en la capital federal. Algunos miembros del espacio pegaron el portazo, al considerar que Bocco “no conoce” del todo la realidad de Santa Cruz. 



En tanto, Márquez se trata de un jubilado bancario, de la localidad de de Río Gallegos.

En diálogo con La Tecla Patagonia, diferentes voceros de Cambia Santa Cruz, analizaron que la interna será muy disputada y más allá de que la referencia máxima podría estar bajo la precandidatura de la diputada Reyes, lo cierto es que en los últimos años, el sector que conduce el senador nacional Eduardo Costas se encuentra cada vez más criticado y con pérdida de poder.

La legisladora se apoya en ese dirigente y varios comités radicales del interior, en donde ya Roquel y Zeidan pierden fuerza. Pero -por fuera de la interna de la interna-, el espacio que conduce la ex diputada provincial, Gabriela Mestelan, podría ser una incógnita.

Ella es una mujer que cayó muy bien en la provincia, tiene un perfil de trabajadora y honesta. Pero además Encuentro Ciudadano ya logró sostener un electorado propio, por lo que habrá que ver si eso se puede extender o ya tocó un techo”, le explicaron a este medio, algunos de los dirigentes que están disputando Cambia Santa Cruz.

A todo esto hay que agregarle solo dos últimos análisis: el oficialismo irá a las PASO con una lista única, encabezada por el actual intendente de Puerto Deseado, Gustavo “Kaky” González. Y en tanto, el dirigente petrolero que conduce el partido SER, Claudio Vidal, se alejó del Frente de Todos para lanzarse solo. 

Desde el sector que disputan radicales y otras fuerzas, deberán hacer una muy buena elección para disputar con la hegemonía del kirchnerismo y al mismo tiempo, sortear la posible buena elección que -se espera- podría hacer Vidal. 

La campaña ya empezó.