13 de septiembre de 2012
CRISIS EN EL OFICIALISMO
Recalculando... Alberto piensa
El Gobernador rionegrino y el pichettismo, más alejados que nunca. A simple vista no hay indicios de que puedan llegar a dar vuelta la página y consensuar. ¿Weretilneck se corta solo?
La puja interna en el oficialismo rionegrino no cesa. Después de varias semanas sin contacto, el matrimonio del gobernador Alberto Weretilneck y el presidente del Partido Justicialista provincial, el senador Miguel Angel Pichetto, en pleno trámite de divorcio coincidió en un par de actos. A simple vista dejaron entrever una vez más, que muy lejos están de llegar a un acercamiento, más allá de una posible mediación del Gobierno nacional. El saludo fue sólo para la foto. Pasaron de una batalla discursiva a la acción. Los últimos días estuvieron plagados de iniciativas, que más allá de marcar un rumbo político que pueda llegar a tomar la provincia, resaltaron aún más las diferencias que dividen las aguas entre pichettistas y albertistas. Mientras tanto, el mandatario provincial muestra su perfil más duro y no da indicios de pretender llegar a un acuerdo con el sector que lo criticó duramente. Alberto ¿piensa en un proyecto de gobierno “propio”?
Después de dos meses…
…Hubo encuentro. Así es. A fines de la semana pasada, tras varias semanas sin mantener contacto alguno y luego de la crisis que se desató en el oficialismo, Weretilneck y Pichetto compartieron un acto en la Universidad de Río Negro y se encontraron en la inauguración oficial de la Exposición Rural en Viedma. El tibio saludo que protagonizaron dijo todo. Las diferencias siguen latentes y al menos en apariencia no hay indicios de que la situación tenga vuelta atrás.
En la alta casa de estudios universitarios nada se habló de la crisis, pero tras la reunión cada uno por su lado defendió su postura. “En nueve meses estamos mucho mejor”, dijo el gobernador. Mientras que el senador reafirmó no sólo no tener diferencias personales con el mandatario, sino su visión de los hechos. “Siempre optaré por el camino del diálogo. Pero en el diálogo basado en el cambio”, señaló.
Siguen las diferencias
La batalla desatada entre albertistas y pichettistas traspasó la línea discursiva y se instaló en el campo de los hechos. Los sucesivos ataques por parte del sector liderado por el legislador nacional tuvieron respuesta. Es que un gran revuelo causó la polémica ley de Disponibilidad. Más cuando en la Legislatura los diputados que integran el grupo de “los apóstoles” -que profesan la política de Pichetto- decidieron poner manos a la obra para derogar la normativa, con la intención de lograr algún rédito político de esta ley que desde el vamos tan poca simpatía despertó. Los seguidores del Gobernador intentaron ganar tiempo para tomar una determinación al respecto. En principio, lograron reprogramar la próxima sesión en el recinto, que hasta ahora tendría fecha para el próximo 21 de septiembre. Pero ante una serie de especulaciones que despertó el episodio, días después Weretilneck anunciaba el fin de la Emergencia administrativa, educativa y sanitaria, en clara respuesta a la embestida pergeñada por el sector opositor.
Pero la pelea no quedó ahí. Los piche-ttistas fueron por más. Ahora, anunciaron que presentarán un proyecto de ley por el cual se pretende fiscalizar los fondos nacionales y otro para investigar el pase a planta permanente de funcionarios políticos de la gestión anterior de gobierno.
“Estamos viendo anormalidades de fondos, sobre todo para obras públicas”, sostuvo uno de los referentes del pichettismo en el recinto, el diputado Ariel Rivero.
El titular del Ejecutivo provincial no se quedó atrás. Al ser consultado sobre las buenas nuevas, dijo que “es un proyecto redundante” porque “Nación controla con auditorías”. Y agregó: “Este año ya hubo 15”, por lo que consideró que la iniciativa “carece de sentido”.
A nueve meses de gobierno, el oficialismo rionegrino no ha encontrado el rumbo y será muy difícil encaminar la provincia hasta tanto no se solucione esta fuerte puja de poder que se desató en el seno de la Alianza Frente para la Victoria, entre el socio mayoritario y minoritario. Más allá de la crítica situación institucional, lo cierto es que Weretilneck de a poco va armando su propio espacio. Toma sus propias decisiones e intenta darle un rumbo a la gestión. Los próximos cambios en el Gabinete, donde ya descartó la posibilidad de que algún referente del pichettismo pueda sumarse a su nuevo equipo de trabajo. ¿Se está cortando solo?
La nota completa en el Revista La Tecla Patagonia número 106