13 de septiembre de 2012
NQN CASH
Las cifras del plan de premios
Plottier recibió más de 13 millones en adelantos del sistema de premios y castigos. En tanto, Aluminé recibió más de 2 millones que se convertirán en aportes no reintegrables
El sistema al que popularmente se denominó como de premios y castigos hizo que el Tesoro provincial girara sumas millonarias a varios de los municipios neuquinos, por fuera del régimen de coparticipación comunal.
Según documentación oficial a la que tuvo acceso La Tecla Patagonia y que registra los aportes realizados hasta agosto último, el que más recibió fue Plottier ($13.463.000), seguido por Senillosa ($9.990.000), Rincón de los Sauces ($9.265.000) y Villa La Angostura ($5.600.000). Mientras que las que menos asistencia tuvieron fueron Las Ovejas ($215.000), Las Lajas ($231.715), Picún Leufú ($974.000) y Buta Ranquil ($993.000), cada una con sus realidades, cantidad de habitantes y capacidad recaudativa, que por ser naturalmente disímiles tornan improcedente cualquier comparación.
Estos y otros municipios (ver los cuadros que acompañan a esta publicación) pidieron y recibieron los aportes reintegrables que según el compromiso rubricado a principios de año, mutan en parcial o totalmente no reintegrables si se cumple una serie de metas fijadas por el ministerio de Economía, que básicamente exigió lo siguiente.
1-La adecuación de la ordenanza tarifaria en lo que respecta al cobro del impuesto Automotor, la tasa retributiva de Servicios y la de Licencia Comercial.
2-El envío mensual de la información sobre los recursos y gastos ejecutados.
3-El envío de la nómina municipal con las correspondientes remuneraciones.
4-El incremento de la recaudación tributaria.
Al cierre de esta edición fuentes extraoficiales daban cuenta de que muchos de esos adelantos se convirtieron en aportes no reintegrables como premio a los objetivos cumplidos. El que lo confirmó de manera oficial fue el intendente de Aluminé, Andrés Méndez, quien aseguró que no tendrá que devolver los 2,2 millones de pesos que recibió hasta julio último.
Según cómo se lo mire es una ayuda o una manera de ejercer presión sobre las administraciones comunales. Sea como fuere el sistema le permite a la Provincia cumplir con el plan de desendeudamiento que rubricó con el gobierno de CFK, y avanzar en ese sentido. Es más, en agosto último la administración Sapag firmó con 33 de los 36 municipios, el convenio marco de cooperación mutua e intercambio de información que abrió el segundo semestre de “premios y castigos”.
Así, la Provincia se comprometió a otorgar ayuda para cubrir gastos corrientes de perentorio cumplimiento (como el pago de sueldos) durante el período que va de agosto a diciembre. Y estableció exigencias como la incorporación en el Presupuesto 2013 del incremento de recaudación previsto a partir de los cambios en la estructura tributaria; el envío al Concejo Deliberante de la ordenanza tarifaria antes del 31 de diciembre; y el compromiso a realizar las previsiones financieras para el pago del aguinaldo sin solicitar ayuda financiera (tarea nada sencilla, podría decirse).
Mirada crítica
Como se dijo, Senillosa está entre las comunas que más asistencia recibieron. Y su jefe comunal, Hugo Moenne, fue cuestionado por el diputado provincial Raúl Bettiga (antecesor en el cargo y al igual que él, del MPN). El legislador dijo que Moenne se triplicó el sueldo y puso en dudas que esté cumpliendo con las exigencias que rigen para convertir en no reintegrables los recursos en cuestión. Es más, lo acusó de haber incumplido una ordenanza que prohíbe el ingreso de agentes a la planta municipal.
Los cruces entre ambos comenzaron hace meses, cuando el intendente se quejó de la herencia dejada por el ahora legislador. La Tecla Patagonia intentó hablar con Moenne, pero fue imposible. Corresponderá acotar que el ministro de Economía, Omar Gutiérrez, lo ubicó entre los dirigentes “que son la garantía de continuidad del MPN en el gobierno provincial y en los gobiernos municipales”, junto con los intendentes de Chos Malal, Añelo, Loncopué, Piedra del Aguila, San Patricio del Chañar y Villa La Angostura. "Llevan adelante una muy buena gestión”, subrayó al respecto.
Precisamente, uno de los casos más notables es quizá el de Loncopué cuya intendenta, Marita Villone, consiguió aumentar la recaudación en un 84%, producto “del diálogo” y la difusión de los actos de gobierno para “generar confianza”, según explicó. Otros en cambio ejercieron menor presión tributaria sobre los vecinos.
Los guarismos surgidos de la propia cartera dan cuenta de que los aportes reintegrables convertibles en no reintegrables y que van por fuera de otros recursos como el adicional inmobiliario y los fondos por la renegociación de concesiones hidrocarburíferas, sumaron unos 79 millones de pesos desde febrero hasta agosto último.
En ese sentido, Economía ya había adelantado que durante los primeros siete meses del año los recursos de ese tipo fueron un 108% superiores respecto de los de 2011 y que las transferencias a los municipios que reciben sumas fijas crecieron un 14% con relación a igual período del último año. Aún así las realidades locales, provinciales y nacionales hacen que la situación no sea precisamente holgada.
La nota completa en el Revista La Tecla Patagonia número 106