29 de agosto de 2012
NEUQUÉN
El MPN en contra de la violencia en protestas sociales
El Bloque del MPN presentó un proyecto impulsado por el diputado Luis Felipe Sapag, en el que se expresa su repudio a los hechos de violencia y vandalismo perpetrados por grupos minoritarios durante protestas sociales de distinto tipo, en el marco del ejercicio del derecho de huelga
Sapag dijo que este proyecto tiene por objeto “la defensa de las instituciones de la democracia y el diálogo, considerando a las manifestaciones citadas en el artículo 1º como prácticas antidemocráticas, ya que no es de ninguna manera aceptable esta violencia que pretende ser utilizada como metodología para resolver las diferencias que se suscitan en una sociedad pluralista y democrática y afecte seriamente la salud, el medio ambiente, la libertad, el transporte y el libre tránsito conculcando diversos derechos personales, colectivos, laborales y dificultando el correcto funcionamiento de las instituciones provinciales y municipales”.
El presidente de la Comisión de Hidrocarburos, expresó su preocupación ante la falta de control y naturalización de “estas prácticas antidemocráticas por parte de las conducciones de Asociaciones con personería gremial”.
“Asistimos con honda preocupación a la naturalización de huelgas, medidas de fuerza, bloqueos, piquetes, boicots, toma de lugares de trabajo y sabotajes, casi todass acciones francamente ilegales. Advertimos que, así como el abuso de la protesta carece de legalidad, va perdiendo también toda legitimidad en la percepción de la ciudadanía, pues se avasallan todos los límites institucionales, éticos y sociales. Por ello esta declaración, que busca sumar consenso para la finalización de prácticas tan antisociales, en función de reiterados abusos de los derechos de huelga, de reunión y de manifestación pública que impiden la plena vigencia de los derechos y garantías individuales y sociales enumerados por las Constituciones nacional y provincial es que expresamos nuestra profunda preocupación respecto de los actos de violencia social que se ejercen en distintos ámbitos provinciales y municipales”, dijo Sapag.
Los fundamentos resaltan que el marco fijado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) es totalmente opuesto a esas conductas. Se establece el principio de “huelga pacífica” ratificando que “El derecho de huelga, considerado por los órganos de control de la OIT como un derecho fundamental, no es un derecho absoluto, por lo que su ejercicio debe armonizarse con los derechos fundamentales de los ciudadanos y de los empleadores”.