REGIóN
07/01
Balance: el rendimiento opositor en el primer año de mandato
Las principales fuerzas contrarias a los Gobiernos provinciales tuvieron un desempeño dispar. Hubo alianzas, rupturas y movimientos. En racconto anual en toda la Patagonia

Por Alejandro De Angelis 

Que el 2020 será recordado como el año de la pandemia a nivel mundial a nadie le pueden caber dudas. Incluso cuando el virus se inició en 2019 y su nombre, marcado a fuego en la memoria colectiva, lleva ese año como indicador del momento de su origen. En Argentina, también el año que se fue también significó un cambio en materia política, con un Gobierno nueva y una novedosa propuesta de coalición, inimaginable apenas algunos meses atrás.

Detrás de ese armado que se dio en llamar Frente de Todos y que a nivel nacional encarnan Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner, se encolumnaron en la región los diferentes espacios anclados en el peronismo o alineados detrás de un objetivo común en contra de los intereses que pregonó en el poder hasta 2019 la alianza Cambiemos, hoy reconvertida a Juntos por el Cambio.

El escenario, sabido es, quedó prolijamente partido en dos, con algunas porciones de electorado ínfimas dispuestas para otras alternativas que, lejos de aspirar a una posibilidad de gobernar, debieron conformarse con intentar interpretar alguna representatividad. En la Patagonia, se da la particularidad de la permanencia de los partidos provinciales, que intentan terciar entre las fuerzas nacionales y sacar provecho de su fuerza local.

En ese juego planteado entre oficialistas, aliados y opositores, fue que debieron acomodarse los diferentes actores de la región, en un año pasado caracterizado por los protocolos, las reuniones virtuales y las emergencias de todo orden, que echaron por tierra cualquier agenda a largo plazo y solo dejaron espacio para abocarse a lo urgente.

Entre aliados y obedientes

En el desglose por provincia, Santa Cruz presentó un escenario partido al medio, mientras que en Neuquén y Río Negro se vio mayor equilibrio de fuerzas, siendo Chubut la provincia con más multiplicidad, a tal punto de mostrar un oficialismo debilitado, y siempre necesitado de ampliar consensos.

En el caso neuquino se planteó una disyuntiva opositora, ya que el principal espacio que busca disputarle poder al MPN es el Frente de Todos. El estrecho vínculo que supo construir el gobernador Omar Gutiérrez con el presidente de la Nación Alberto Fernández limitó las posibilidades de ejercer el rol de contralor e, incluso, acentuar las diferencias con el partido provincial. Juntos por el Cambio fue más división que otra cosa, entre los que pensaba en extremar posiciones y aquellos que apuntaban más al centro. Las fronteras difusas desdibujaron a ambos sellos.

En Río Negro se dio un escenario similar. Todos, como principal opositor, surfeó la ola de la pandemia entre las críticas al Gobierno provincial y la necesidad de ser un nexo entre el Ejecutivo y la Rosada, siempre condicionados por el estilo presidencial de buscar consensos y evitar confrontación con los aliados. Juntos por el Cambio, a su vez, se vio debilitado por la poca representatividad y apenas logró mantener una identidad alejada de las dos principales fuerzas, pero sin lograr un fortalecimiento que le permite soñar con su ampliación en 2021 y, por consiguiente, con más capacidad de choque.  

El sur, dividido  

En la Patagonia sur se vio un escenario partido. Santa Cruz contó con un solo espacio opositor, Nueva Santa Cruz, que con baja representatividad apenas pudo plantear en la Cámara de Diputados algunas disidencias que, sin el guiño de algún oficialista díscolo, no prosperó. El radicalismo y sus aliados aún buscan reordenarse luego del golpe electoral de 2019 que afectó seriamente sus posibilidades de disputarle el poder al kirchnerismo.

En Chubut todo parece más complejo. Hay una pseudo oposición dentro del oficialismo, que surgió en pleno desarrollo del año, y que por ahora conforma un interbloque dentro de Chubut al Frente. Se describen como disidentes al Gobierno en algunas cuestiones, lo que los ubica como prenda de unidad de gran parte de la oposición, en caso de manifestarse en contra del Ejecutivo en algún tema puntual. Por fuera de esa división, el Frente Patriótico aún intenta emular al Frente de Todos a nivel nacional e incluir a todos los sectores del peronismo y parte del progresismo. En esa difícil comunión, su oposición no se consolidó y apenas logró imponer algunos temas de agenda, sin dejar de hacer equilibrio entre el oficialismo nacional y las críticas al Gobierno provincial.

El caso de Juntos por el Cambio chubutense merece un párrafo aparte. La fuerza parecía consolidada con el PRO y la UCR como sus máximos adeptos, pero la discusión por la minería y la aparición del video de un diputado del bloque pidiendo un soborno para hacer “lobby”, quebró la unidad y debilitó aún más a una fuerza que, en los números, ya tenía dificultades para instalar su propia impronta. 

En definitiva, las oposiciones provinciales se vieron limitadas por la pandemia y la preponderancia de los Ejecutivos que, a fuerza de decretos y leyes, manejaron casi la totalidad de las decisiones. A ello se sumó un año pos electoral que estuvo signado por la necesidad de consolidar armados. La suma de dichas cuestiones debilitó el poder de fuego de los espacios y dejó el terreno libre para los oficialismos.

AYELEN GUTIERREZ - DIPUTADA DEL FRENTE DE TODOS NEUQUEN
 “La verdad es que siempre estamos en un proceso de construcción" 


La diputada nacional neuquina, Ayelén Gutiérrez (Frente de Todos), consideró el espacio “aglutina a numerosos sectores políticos, y por supuesto también tiene las tensiones propias de un frente, pero tenemos con mucha claridad una conducción expresada en la figura de Alberto Fernández. Además, tenemos la firme convicción de que podemos traccionar un proyecto político absolutamente diferente al que tenemos desde hace tantos años en la provincia de Neuquén”.

Asimismo, la legisladora reconoció que “la verdad es que siempre estamos en un proceso de construcción porque entendemos que también la sociedad va evolucionando y las necesidades van también siendo completamente diferentes a las de años atrás”.

Además, Gutiérrez analizó que “tenemos una provincia que ha crecido mucho y nosotros a través de las diversidades que conforman el Frente de Todos, y teniendo muy en claro que queremos llevar adelante un proyecto distinto al del MPN, hacemos un balance positivo. Pudimos dar las discusiones que queríamos dar, pero desde la Legislatura se hace muy difícil cuando de parte de otros espacios políticos no está la voluntad de dar las discusiones de fondo que realmente tenemos que tener”.

“Si bien venimos de un año que ha sido absolutamente particular, en Neuquén vino a profundizar situaciones que ya estaban necesitando soluciones de fondo”, dijo Gutiérrez y concluyó: “hay una necesidad de escucha y apertura por parte del Gobierno provincial. Presentamos muchísimos proyectos que tenían que ver con el contexto de pandemia pero la realidad es que hubo muy poca voluntad política para tratarlos. Muchos fueron descartados, otros ni siquiera fueron debatidos”.

DANIEL ROQUEL - DIPUTADO PROVINCIAL NUEVA SANTA CRUZ 
“Nos han impuesto el rigor de las manos”


El diputado santacruceño Daniel Roquel (UCR), aseguró que “todos los proyectos que hemos presentado no han prosperado porque el Frente de Todos con la mayoría que tiene, ha impuesto el rigor de las manos. Nosotros tenemos cuatro legisladores, y presentamos más de 300 proyectos, y los 20 diputados que tiene el Frente de Todos ha presentado menos que eso”. 

Asimismo, destacó que “nos hemos acompañado en las iniciativas que ha presentado cada uno de los legisladores. El voto ha sido casi siempre consensuado en nuestro bloque”.


RAMON CHIOCCONI - DIPUTADO DEL FRENTE DE TODOS RIO NEGRO “Fuimos una oposición responsable, muchos de nuestros proyectos los levantó el Ejecutivo”

El diputado provincial rionegrino, Ramón Chiocconi (Frente de Todos), consideró que “nos complicó la modalidad virtual, porque no tuvimos encuentros físicos y la discusión política siempre es intensa y el cara a cara enriquece. Y de eso no tuvimos nada. Fue conocernos a la distancia, con un sistema que en este caso, lo empobrece”.

Sin embargo, el legislador reconoció que “dentro de todo se trabajó mucho, las herramientas de la tecnología también te facilitan muchas cosas. Salieron muchos proyectos y mucha gestión también a la distancia. Esto de ser oposición en la provincia pero ser oficialismo en la Nación, nos permita intermediar en cuestiones que además fueron nuevas para todos. Con los ATP, con los IFE haciendo territorio, solucionando los problemas de la gente de conectividad. A nivel más alto dando una mano mediando con los empresarios y los distintos programas”, y describió: “mucho teléfono y mucha camarita”.

Además, reconoció que “cuando vivís en una emergencia, todo es imnediato. Nosotros hicimos muchos pedidos de informe, y muchas veces no te queda otra que conformarte con las respuestas que te da el Ejecutivo. Uno pregunta donde tiene alguna sospecha de irregularidad o incumplimiento, y las respuestas son evasivas e incompletas y ese rol de la oposición como control se dificultó bastante”.

Por último, Chiocconi aseguró que “en la evaluación que uno hace buscando errores o aciertos, creo que en esta heterogeneidad que somos como frente pudimos sostener un rol opositor. Quizás no con una voluntad total pero si de una mayoría. Una oposición responsable, donde muchos de los proyectos que propusimos los terminó levantando el Ejecutivo”.  


CARLOS LINARES - PRESIDENTE DEL PJ CHUBUT
“Se cumplió un rol importante, hicimos lo que dijimos en campaña”



El presidente del Partido Justicialista de Chubut, Carlos Linares, consideró que la oposición “funcionó muy bien”, y agregó: “no es fácil cuando hay una coalición, en el caso nuestro de oposición. Se cumplió un rol importante, hicimos en la Legislatura lo que dijimos y prometimos en campaña, y no fue una oposición de poner palos en la rueda. Al contrario, me parece que hizo lo que tenía de hacer, y a su vez marcó claramente las diferencias que tenemos con el actual Gobierno de la provincia”.

En tal sentido, consideró que “han pasado cosas importantes en el transcurso del año. Empezó un Gobierno con 16 diputados, al poco tiempo se armó un interbloque con un oficialismo claramente debilitado”

Respecto de 2021, Linares consideró que “nosotros tenemos un desafío. El Partido Justicialista en su nueva etapa, que a mi me toca presidirlo, junto con los consejeros vamos a trabajar para hacer lo que dijimos que había que hacer. Eso es un gran Justicialismo en toda la provincia. Se ha hablado con todos los sectores,  y se han incorporado a todos aquellos sectores que jugaron en filas diferentes. Tenemos un gran desafío por delante. Primero en la Legislatura, ver la capacidad de conformar un gran bloque peronista que marque las políticas que nosotros pensamos las mejores para la provincia del Chubut, y después mirar para adentro para ir organizándonos para las elecciones de 2021 y 2023.