INFORME
18/12/2020
Desempeño durante la pandemia: cómo jugaron los vices
La crisis derivada del Covid-19 puso a prueba los liderazgos y dejó poco resto para todos. En este contexto y más allá de su labor legislativa, La Tecla Patagonia, propone analizar qué rol cumplieron los Vicegobernadores tanto en la política como en la gestión

Por Mariela Branda 

Rediscutir, repensar y reformular el rol de los vicegobernadores resulta indispensable en esta época en la que vivimos, mucho más en un contexto de recesión económica, acrecentada por la pandemia, donde necesariamente se ponen a prueba los liderazgos y se generan fuertes crisis de legitimidad. 

No podemos,  o al menos no deberíamos,  pensar únicamente en un Vicegobernador como presidente de la Legislatura o reemplazo del Gobernador en caso de un viaje. Si bien en nuestro sistema político,  está fuertemente arraigado el esquema verticalista,  es prudente comenzar a ver a los segundos al mando como tales, hombres y mujeres de consulta, que deberían influir en las decisiones importantes porque al igual que el primero están legitimados por el voto popular. 

Y sin dudas en el desempeño entra también a jugar la personalidad de cada uno; las ganas de “hacer política” y cómo llegaron al espacio que ocupan.  No es lo mismo una figura que sumó  caudal político a la fórmula, que una que fue puesta a dedo por mandato del principal candidato. 

 “El Poder Ejecutivo en América en general y argentina en particular, es unipersonal, motivo por el cual sus vice suelen pasar desapercibidos. Y en momentos de hiper-personalización de la política como el que actualmente vivimos en gran parte del mundo occidental, las figuras ejecutivas como la de intendente, gobernador o presidente se acrecienta mucho más aún, en detrimento de sus compañeros de fórmula”, sostuvo en diálogo con La Tecla Patagonia, el analista rionegrino, Pablo Díaz. 

Y agregó: “En la mayoría de los países europeos, cuyos regímenes son parlamentarios, los vice suelen realizar alguna tarea ejecutiva como ministros, o diplomática, que les otorga algún  protagonismo por estar en la gestión cotidiana de las cosas. Mientras que en nuestra región están limitados únicamente a dirigir el ámbito parlamentario que, salvo raras excepciones, es un lugar que poco llama la atención de la gente”.

¿Quién dijo que los Vices no pueden tener un perfil político alto? ¿Por qué se tensionan las relaciones cuándo esto sucede? Un ejemplo indiscutido se evidencia a nivel nacional con una figura de peso como Cristina Fernández de Kirchner en la vicepresidencia. Aquí, como se mencionó anteriormente, CFK aportó enorme caudal político a la fórmula integrada con Alberto Fernández.  Fue prácticamente el piso. Si bien la expresidenta se ha corrido de la escena principal durante este año es cierto que su influencia y su pensamiento, no siempre acorde al de Fernández, ha llevado algo de tensión puertas adentro del Frente de Todos.  Sin embargo también es cierto que en temas polémicos y que pusieron en dudas el accionar de Alberto Fernández, el respaldo de Cristina Kirchner, ejerció influencia e inclinó la balanza de alguna forma. 

Algo similar ocurre en Chubut con la figura de Ricardo Sastre. El exintendente de Madryn llegó a la fórmula con Mariano Arcioni mediante pacto de “conveniencia política”. Pero no llegó con las manos vacías. Por el contrario su integración se tradujo en caudal electoral, arrastró con él a gran parte del dasnevismo que había perdido recientemente a su líder, Mario das Neves; también a parte del justicialismo. Las alianzas que realizó Mariano Arcioni tanto con Sastre como con el gremio Petrolero (fuerte en Comodoro) y el intendente de Trelew, Adrián Maderna, le permitieron ganar las elecciones. 


(Gustavo y Ricardo Sastre dialogando con los trabajadores pesqueros en plena protesta)

Además el mandatario de Puerto Madryn ostenta un alto perfil político y,  al igual que ocurre a nivel nacional,  cuando su sector respalda o se opone marca una diferencia. Legitima o  no.  Esto se ve claramente reflejado en la Legislatura, donde se conformó un interbloque a las pocas semanas de la asunción debido a las diferencias con el gobernador, Arcioni.  Ese interbloque ya no tiene dos referentes, sino uno: Ricardo Sastre. Hoy en medio de una paz impuesta y necesaria, la relación Arcioni – Sastre, parece avanzar por los canales institucionales y haber encontrado (aceptado) cada uno su espacio y sus formas de hacer política. 

Respecto al rol de los vicegobernadores de la Patagonia, el analista Pablo Díaz sostuvo que no escapan a la lógica del liderazgo unipersonal: “Salvo el vicegobernador del Chubut, Ricardo Sastre, que ha construido su propio liderazgo político a partir de su exitoso paso por la intendencia de Puerto Madryn, el resto son cuadros técnicos más que políticos que ocuparon los segundos lugares en las fórmulas más por lealtad o compatibilidad de imagen al y con el gobernador que por aportes de votos propios”


(Alejandro Palmieri - Río Negro) 

Y agregó: En esa lógica se puede entender por qué tanto Alejandro Palmieri en Río Negro como Marcos Koopmann en Neuquén,  tienen un nivel de desconocimiento alto, del 35 a 40%, mientras que los gobernadores están por debajo del 2%. No así Sastre en Chubut que está casi al mismo nivel de conocimiento de Arcioni, y con superior imagen positiva que el gobernador incluso. Contribuyó mucho en esa construcción de imagen y conocimiento, además de su paso por la intendencia de Madryn, el protagonismo que asumió en la crisis política chubutense del primer semestre del año”.

Nadie puede discutirle ni a Palmieri ni a Koopmann que hacen bien su trabajo. Coordinan y gestionan lo necesario para que avancen los proyectos del Ejecutivo. En ambos casos, los oficialismos cuentan con mayorías en las Legislaturas por lo tanto no suele haber inconvenientes a la hora de sacar las leyes enviadas. 

En el caso específico de Koopmann, su impronta está marcada por la gestión, algo que también se evidencia en Omar Gutiérrez.  Son perfiles gestores, proactivos  y sus agendas políticas están trazadas en torno a estos lineamientos. Antes de ser propuesto para integrar la fórmula provenía de la conducción del Banco provincial, un rol específico y técnico. 


(Marcos Koopmann - Neuquén) 

El caso del santacruceño, Eugenio Quiroga, es diferente porque si bien no tiene un perfil político muy alto,  ha tomado,  durante este año de pandemia,  las riendas de la gestión en la zona norte de la Provincia, de donde es oriundo. 

Con una Alicia Kirchner, un tanto desdibujada y atada a Río Gallegos por su condición de paciente de riesgo, Quiroga desarrolló una extensa tarea en la mencionada zona coordinando diferentes operativos vinculados con el manejo de la pandemia ya sea sanitarios, como de seguridad, o en áreas como el turismo y la producción. 

De la misma manera, ha participado en prácticamente todas las reuniones convocadas de manera presencial por el Gobierno nacional. Su rol político ha tenido mayor trascendencia que la de sus pares por esta condición de ser el representante santacruceño en los actos nacionales. 


(Quiroga junto al Presidente y gobernadores patagónicos en el lanzamiento del Plan Gas) 

Más allá del análisis en particular de cada desempeño, es fundamental empezar a ver a los Vices como actores principales y no de reparto. Si bien estamos lejos, es importante empezar a pensarlos como protagonistas políticos de la vida política de sus provincias al margen de la labor legislativa que es de suma importancia. Incluso, ellos mismos, correrse del cómodo sillón en la Cámara porque desde ese lugar se puede construir poder y hacer política. Para eso también fueron electos.