5 de julio de 2012
HORACIO MASSACCESI
“El PJ tiene más desgaste que la UCR”
El ex gobernador rionegrino volvió al ruedo. Se reafilió al radicalismo y emprendió una larga caminata por la provincia llevando su nuevo proyecto. Le contó a La Tecla Patagonia sus aspiraciones
Tras permanecer varios años alejado de la política vuelve al ruedo con la intención de construir un nuevo espacio, que lo posicione de cara a 2015. Luego de ser expulsado del radicalismo, en las últimas semanas provocó una revolución con su reafiliación al partido. En un diálogo ameno, el ex gobernador de Río Negro Horacio Massaccesi le contó a La Tecla Patagonia los motivos de su regreso y el proyecto que hoy lo reintegra a la arena política.
-¿Qué lo llevó a tomar la decisión de volver a la política?
-Casi una situación de vida, que tiene que ver con que empecé a sentir que no me había ido nunca y tenía que poder hacer un aporte en un momento muy difícil. Vuelvo a un partido que está confundido en el orden nacional y en el llano después de 28 años de poder en Río Negro. Entonces es un momento de aportar, y creo que estoy en condiciones de hacerlo.
-Se habla de que podría competir por una banca en el Senado, pero también que su objetivo es volver a conducir la provincia. ¿Cuáles son sus expectativas?
-El objetivo es recuperar la vocación de poder del radicalismo rionegrino y reconstruir un proyecto de provincia para ser gobierno en 2015. Las escalas electorales que convengan a este objetivo se irán tomando en determinado momento. Lo que viene es una instancia a decidir todavía. Por ahora el objetivo es crear un proyecto para volver a ser gobierno.
-En este tiempo ¿hizo alguna autocrítica de su paso por la política?
-Sí. Creo que cualquier persona tiene que repasar su vida lo más asiduamente posible. Imagino que no hay dirigente político serio que no deba hacerlo. A mí me tocó ser protagonista de hechos muy fuertes en la historia de Río Negro, que nos llevaron a una candidatura presidencial. Por supuesto que estos años sirvieron para enriquecer, desde el llano y desde una visión alejada del poder, una estructura de persona y de dirigente que creo que es mucho más completa que hace 10 años atrás. Algunos caminos no deben volver a transitarse. Rescato algún exceso de personalismo, la búsqueda de superioridad en el poder sin medir a veces las consecuencias en la toma de decisiones. También hablando del tiempo quedan relativizadas con lo que vino después en el país y en la provincia. En ese sentido me parece gráfica y aplicable la frase de Perón que decía “yo no sé si he sido bueno o malo, pero de lo que estoy seguro es de que los que me sucedieron no fueron mucho mejores”.
-¿Hay algo de lo que se arrepienta?
-Quizás elaborar estrategias políticas y decisiones que tengan que ver más con un proyecto colectivo y no tan asociadas a objetivos de una carrera política personal. Me refiero, por ejemplo, a la decisión de ser candidato a presidente, que yo la sigo defendiendo desde el punto de vista político, pero hay muchos rionegrinos que quizás con razón interpretan que eso implicó una falta de atención al gobierno de la provincia.
-¿Qué visión tiene del radicalismo?
-Está confundido, dividido y siendo víctima de haber ido en todas las instancias a medias, porque el radicalismo de Río Negro en los últimos años fue medio kirchnerista, medio radical y medio rionegrino. Eso le terminó por arriar bandera, por quitarle convencimiento e identidad. Ahí está el trabajo que hay que hacer, darle identidad, convicción, pararlo y ponerlo de pie. En eso espero que consista mi aporte que es para levantar la discusión y generar un clima que permita una conducción de transición, que nos lleve de nuevo al poder en 2015.
-¿Y qué lo llevó a perder el poder?
-Hacer políticas a medias, que tiene que ver con una debilidad en la gestión de los últimos años, que lo llevó a hacer seguidismo de las políticas nacionales, y resultó mucho mejor alternativa el original que era el peronismo kirchnerista, que el radicalismo no convencido de un filokirchnerismo. Esa es la principal debilidad. Además de los 28 años de gestión, no hubo reflejo para renovarse. Pero también hay que hablar de los méritos para sostenerse 28 años en el poder y los desméritos del peronismo para tardar ese tiempo en alcanzarlo. Ahí sí me atrevo casi a ponerle título a este reportaje “Seis meses de peronismo rionegrino lo están llevando a un desgaste superior a los 28 años de poder del radicalismo”.
La nota completa en el Revista La Tecla Patagonia 96