INFORME
19/11
El posicionamiento de los partidos provinciales en el escenario nacional
Las fuerzas locales como el MPN, JSRN y Chubut al Frente, hacen valer sus votos en el Congreso nacional. Construyen apoyos a cambio de beneficios para sus provincias; se ponen en órbita con el Frente de Todos cuando les conviene, pero tienen libertad para despegarse en cualquier momento

Por Mariela Branda 

Los partidos provinciales en la región patagónica vienen ganando fuerza y consolidando su poderío. Desde hace un tiempo, esta tendencia en la que fue pionera el Movimiento Popular Neuquino hace 60 años, fue adquiriendo simpatizantes en provincias vecinas. Son los casos de Río Negro, con el partido creado por el exgobernador y actual senador, Alberto Weretilneck; y de Chubut Somos Todos, ideado por el extinto Mario das Neves y con cierta continuidad en Chubut al Frente, bajo el mando actual de  Mariano Arcioni. Este último caso, integrado formalmente al Frente de Todos a nivel nacional pero con fuertes diferencias con los peronistas de su provincia. 

El éxito de las fuerzas locales en la región tiene una explicación. Todas comparten una composición demográfica similar, donde el interés,  por la lejanía de Buenos Aires y de las decisiones nacionales, pasa por la defensa de las prioridades provinciales más allá de todo. 
Primero la provincia, después la ideología. Este es el posicionamiento de las fuerzas provinciales en el escenario nacional y lo que ha convertido a los representantes de esos espacios en el Congreso, en verdaderos satélites que se alinean o ponen en órbita de acuerdo a la conveniencia local.  

Los diputados y senadores de partidos provinciales han inclinado la balanza para uno u otro lado negociando sus “apoyos” con los oficialismos de turnos en determinados temas de interés con beneficios para sus respectivas provincias. 


Jorge Sapag, su hermana, Chani y el gobernador, Omar Gutiérrez. 

Sin embargo y más allá del rol estratégico y de los beneficios que pueden conseguir para sus provincias, los Gobiernos locales muestran poco interés en los comicios legislativos. Y eso se traduce en menos representantes. 

En la elección pasada por ejemplo, el MPN, se quedó sin representantes en el Senado ya que la boleta de Guillermo Pereyra no logró los votos necesarios para retener su banca. Fue con lista corta. 

El año próximo habrá elecciones intermedias pero allí también la polarización nacional hace lo suyo. La agenda es manejada desde Buenos Aires y esto hace que los patagónicos pierdan interés. Tanto el MPN como JSRN, intentará crecer en manos pero le resultará muy difícil. 

La Tecla Patagonia consultó a destacados analistas políticos y a representantes de Juntos Somos Río Negro y del Movimiento Popular Neuquino, para indagar sobre el rol de los partidos provinciales en el Congreso Nacional; el fuerte protagonismo que vienen teniendo y cómo se construyen los “apoyos”. 


Alma “Chani” Sapag (Diputada nacional del Movimiento Popular Neuquino)

“Todas las decisiones tienen que ver con el compromiso que implica representar al Gobierno de Neuquén en el Congreso” 


La diputada Chani Sapag, dialogó con La Tecla Patagonia, sobre su rol como representante del MPN en el Congreso nacional. Consultada sobre si siente mayor responsabilidad o presión por parte de los partidos mayoritarios a la hora de definir su voto en temas claves, respondió: “La verdad que no. La responsabilidad es con la ciudadanía. Perteneciendo a un partido que gobierna hace más de 60 años, todas las decisiones que se toman tienen que ver con el compromiso que implica representar al gobierno de Neuquén en el Congreso. Me gustaría sin dudas que el nivel de discusión parlamentaria fuera más serio, más centrado en el bien común. Eso no ocurre, los intereses y los egos personales priman a la hora de apoyar o no un proyecto de ley y esa circunstancia degrada la actividad legislativa”, expresó la Legisladora. 

Sobre si antes de definir su voto consulta a las autoridades provinciales y partidarias, Chani, indicó: “Consulta no hay, lo que sí hay es diálogo. Nuestro partido es democrático desde su concepción. Nuestra carta orgánica destaca que la convivencia política se basa en la libertad de acción y conciencia. Por supuesto que dentro de nuestro partido tenemos diversidad de posiciones pero siempre en el marco del respeto y teniendo como norte nuestros principios fundacionales”. 

Por último, y consultada sobre el si el MPN se siente más cercano al peronismo y sobre la alianza que mantiene actualmente el Gobierno neuquino con el presidente, Alberto Fernández, la Diputada indicó: “Creo que el MPN está cerca de la gente. Esa es nuestra verdadera bandería política: la territorialidad. Cecilia Grierson tenía un lema: `Hechos, no palabras`. Hemos visto en los últimos años a una gran cantidad de políticos, de un lado y del otro de la grieta, hablar de diversos temas sin conocer las realidades de la gente. Si pusieran el mismo esfuerzo que le dedican a su elocuencia en escuchar qué le preocupa en el día a día a nuestro pueblo, no tengo dudas que otra sería la situación de la Argentina. Porque cuando uno habla sólo escucha lo que ya sabe y cuando uno escucha, quizás aprenda algo nuevo”.   

Gustavo Córdoba (Analista Político – Córdoba y Asociados) 

“El peso relativo de los partidos provinciales en la definición de los grandes temas nacionales ha ido aumentando”

 “Ha aumentado su volumen de representación electoral y política; al mismo tiempo ha aumentado el peso hacia sus provincias. Es decir que esa autonomía respecto a los partidos nacionales le permite tener una flexibilidad que no pueden tener otros partidos”, expresó el analista político, Gustavo Córdoba, en diálogo con La Tecla Patagonia. 

“Un partido provincial al que le toca ser gobierno como es el caso de Río Negro, de Neuquén, o el caso con matices de Salta o el Schiaretti, el peronismo de Córdoba es un partido provincial; tiene la flexibilidad suficiente para pivotear tanto en el escenario nacional como en el provincial sin afectar intereses. Creo que es un gran ventaja que tienen”, agregó el analista. 

En este sentido, Córdoba emparentó la dinámica de funcionamiento de los partidos provinciales con el justicialismo. “Los partidos provinciales tienen una lógica hacia adentro de la provincia que es muy parecida a la del peronismo. Son partidos atrapa todo, que tienen una representación variopinta, tienen clase media, sindicatos, una mirada muy popular y una representación de la clase media que por ahí a los partidos nacionales se les dificulta mucho”.


El presidente Alberto Fernández en una de sus visitas a la provincia de Neuquén. 

Respecto al presunto desinterés de los partidos provinciales en las elecciones legislativas nacionales a pesar que luego esos espacios se vuelven claves en el Congreso,  el analista explicó: “Cada contexto manda sobre la política. Es decir que cuando cuando se elige cargos para diputados y senadores, la lógica que manda es la nacional. Por más que se intente provincializar, o llevarla para el lado de los intereses provinciales; la discusión y la agenda la marca el contexto nacional. No provincializa y no municipaliza quien quiere. Las fuerzas nacionales, por su propia naturaleza, tienen un arrastre y una proyección política mucho más fuerte que la de los partidos provinciales. No obstante éstos mantienen una representación ya que en los lugares donde son gobierno tienen un piso electoral nada despreciable que les termina reportando en muchas ocasiones senadores nacionales y muchos diputados”, concluyó Gustavo Córdoba. 


Pablo Díaz (Analista político – PGD Consultores) 

“Los partidos provinciales tienen la libertad de negociar sus apoyos en el Congreso” 

“La gran diferencia que existe entre los legisladores nacionales de los partidos o frentes nacionales como Frente de Todos y Cambiemos con los legisladores de los partidos provinciales como el MPN, JSRN o CHST es que los primeros en general responden verticalmente a los intereses de ese partido nacional (ya sea que esté en el gobierno, apoyando todo, o en la oposición, rechazando todo) mientras que los segundos tienen la posibilidad de apoyar o rechazar los proyectos en función de los intereses propios de las provincias a las que representan”, explicó el analista político rionegrino  Pablo Díaz, en diálogo con La Tecla Patagonia. 

En este sentido agregó que “a partir de ese orden general se pueden encontrar diferentes variables que incidan más o menos sobre la decisión del legislador. En los legisladores de partidos nacionales: si por el caso particular de una ley sus superiores les dan libertad de voto, como sucedió con el tratamiento anterior del proyecto IVE de interrupción Voluntaria del Embarazo, donde tanto el oficialismo macrista como la oposición kirchnerista liberaron a sus legisladores, ahí la grieta se reconfiguró del sentido ideológico que venía trayendo a un sentido moral y nos encontramos con legisladores de ambos bandos votando juntos a favor o en contra del proyecto”. 

Continuó: “Pero en otros casos como por ejemplo la imposición del tributo extraordinario a las grandes fortunas que obtuvo  media sanción en Diputados vemos como la grieta vuelve nuevamente a su configuración ideológica con los legisladores oficialistas votando rigurosamente alineados la aprobación del proyecto oficial mientras los opositores hacían lo mismo rechazándolo.

En los legisladores de partidos provinciales entra en juego la negociación por el consenso para alcanzar la mayoría. Durante el gobierno anterior de Mauricio Macri, muchos legisladores provinciales o de moderada oposición, se prestaron a ese juego negociando determinados beneficios para sus provincias a cambio del apoyo a determinadas leyes como por ejemplo el pago a los holdouts (fondos buitres). Esos apoyos luego fueron recompensados por el gobierno nacional con obras públicas, aportes del tesoro para esas provincias u otros beneficios particulares como por ejemplo una zona franca o una promoción industrial”, aseguró Díaz.

Por último expresó: “Como dijera Lucila Crexell cuando representaba al MPN: ´Los legisladores del MPN buscamos diferenciarnos del resto, en cuanto a la posibilidad de hacer valer esa fortaleza que siempre tuvieron las bancas en el Congreso Nacional para conseguir beneficios para nuestra provincia´. Pero hay veces en que esas negociaciones no son en términos tan igualitarios o equilibrados sino que están condicionadas por circunstancias, generalmente de ahogo económico, donde la provincia no tiene más opción que alinear a sus legisladores con el gobierno nacional. En algunos de esos dos casos detallados de este orden general podemos justificar la actuación de los diputados y senadores actuales de Juntos Somos Río Negro, Chubut Somos Todos y del Movimiento Popular Neuquino”, concluyó. 


Luis Di Giácomo (Diputado nacional Juntos Somos Río Negro) 

“Pertenecer a un partido provincial nos da libertad para posicionarnos” 


“Nosotros como representantes de un partido provincial tenemos primero la responsabilidad de la gobernabilidad, esto es un primer condicionante. La ética de la responsabilidad, la ética de los principios. Esta responsabilidad de gobernar implica que nos paremos de determinada manera como representantes de la provincia y de un Gobierno. En este papel, nos paramos frente a otro gobierno con otro punto de vista o a veces podemos coincidir”, sostuvo en diálogo con La Tecla Patagonia, el diputado nacional de JSRN, Luis Di Giácomo. 

En este sentido agregó: “Por otra parte, como representante de un partido provincial, tengo cierta libertad para posicionarme de manera independiente en determinadas ocasiones. No tengo que responder sí o sí a determinado lineamiento ideológico nacional. Pongo de ejemplo el tema de las PASO. Nosotros en la provincia las Primarias, primero las suspendimos y después las derogamos para el 2017 y 2019, es decir nosotros no adoptamos ahora una postura porque le conviene a uno u otro; la tenemos desde siempre. Considero que las PASO hoy en Argentina no tienen sentido, desde que salieron ningún partido dirimió sus internas por intermedio de las PASO. Nosotros lo que planteamos en este contexto es por lo menos la suspensión. Para qué vamos a sostener algo que no sirve y que tiene un costo alto. No ponemos el costo como primer argumento, si sirvieran y salieran caras, sería otra cosa. Las cosas si están bien hay que hacerlas pero quedó demostrado que no cumplen con el objetivo para el que fueron creadas”, explicó el Diputado. 



Consultado respecto a si los lineamientos de Juntos Somos Río Negro se asemejan a los lineamientos peronistas , Di Giácomo expresó: “Nuestra historia está vinculada al peronismo. Tanto Alberto (Weretilneck) como yo que venimos del Partido Intransigente, luego el Frente Grande y después hicimos el Movimiento Patagónico Popular, siempre acompañamos al peronismo para derrotar al radicalismo. Esto más allá que el peronismo triunfara a nivel nacional, no es casual. Más allá que el peronismo en Río Negro perdía siempre. Hay una trayectoria que nos identifica más lo que sería el desarrollismo, el productivismo y ese concepto de justicia social que tiene el justicialismo, o algunos sectores del peronismo que con los liberales. Esto responde también a nuestra composición demográfica. A diferencia de las provincias del norte donde hay grandes sectores aristocráticos vinculados a la Iglesia y al conservadurismo; en las provincias del sur eso no existe. Tenemos otra composición social que no tiene nada que ver con ese sector de la sociedad”, culminó Di Giácomo.  



Carlos Pérez (Politólogo – Director de la carrera de Ciencias Políticas de la USJB Trelew) 

“Los partidos provinciales vienen demostrando mucha solidez en las negociaciones” 


“Creo que existe un doble comando en cuánto al rol de los partidos provinciales en el Congreso de la Nación. Si bien vamos a encontrar algunos aliados al Gobierno nacional y otros que no tanto, existe una transacción donde hay acuerdos programáticos de partidos de muchas provincias para acompañar cierta legislación, ya sea por una cuestión ideológica o bien partidaria”, explicó el analista chubutense Carlos Pérez en diálogo con La Tecla Patagonia. 

“Particularmente la provincia de Chubut tiene una relación mancomunada con el Gobierno nacional que se viene trabajando a partir del acompañamiento financiero y político a la gestión de Mariano Arcioni. En ese sentido, acompañan los representantes de los partidos provinciales. Eso no creo que le quite autonomía, sino que suma legitimidad y acuerdos programáticos. Es una construcción política donde ambas partes obtienen algo”, explicó. 
Pérez remarcó en algunas ocasiones entran los individuos más allá de los partidos y en el caso de quienes representan a los partidos provinciales “tienen cierta autonomía”. “Creo que más allá de los acuerdos y negociaciones que puedan existir o darse, estas relaciones no afectan a la independencia, se ha demostrado con muchos ejemplos, que a veces los legisladores votan en base a su conciencia y valores y no por disciplina partidaria. Creo que esto lo vamos a volver a ver con la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, donde entran los posicionamientos y creencias personales”. 

“Los partidos provinciales vienen demostrando mucha solidez en las negociaciones nacionales. Los gobernadores acuerdan a nivel nacional y eso genera una plataforma de legitimidad. Los Legisladores vienen haciendo en este sentido un trabajo en conjunto y mancomunado”, concluyó Pérez.