TRAS EL TEMPORAL
11/08
Pedido de S.O.S del campo patagónico
Miles de pequeños productores y crianceros están en situación crítica tras el invierno más crudo de los últimos veinte años que enfrenta la región. Medidas con sabor a poco

Por Mariela Branda 

Si algo les faltaba a las provincias del sur, en el marco del difícil año que atraviesan por la pandemia de COVID-19, era un temporal de nieve inédito. La Patagonia está sufriendo uno de los inviernos más crudos de los últimos 20 años, con fuertes nevadas durante julio que llegaron a dejar 1,5 metros de nieve sobre la superficie y temperaturas extremas que se situaron en torno a los 20 grados bajo cero en muchas localidades. 

La paradoja es que lo enfrenta sin turismo debido al aislamiento por lo que la nieve, ese recurso tan preciado para los locales porque trae dinero y turistas, hoy representa una verdadera complicación para los productores rurales. 

Las nevadas registradas en la cordillera y en la meseta patagónica impactan en las provincias de Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego. Todo esto ha derivado en una alta mortandad de ganado, disminuyendo las existencias y el capital de los productores, mayormente ovinos,  de la zona.



El problema del campo de la región más allá del temporal actual, es estructural. Años de postergación en materia de infraestructura; baja escala y poca competitividad sumadas a las inclemencias del clima, conforman un combo letal para los pequeños y medianos productores de la zona, principal fuente de lana y ganado ovino del país. 

Emergencias obsoletas 

El temporal cedió y el pronóstico para las próximas semanas parece ser alentador. Sin embargo, con el derretimiento de la nieve, los productores comienzan a recorrer sus campos y encontrar cabezas de ganado muertas;  otras en malas condiciones. Muchas hembras preñadas que debido a la mala alimentación de estas semanas y al intenso frío, no darán a luz.  Es imposible todavía cuantificar las pérdidas porque aún hay zonas y parajes totalmente aislados. Recién dentro de 60 o 90 días, dicen los especialistas, se podrá calcular lo perdido.  Por el momento, la única provincia que se animó a dar un estimativo fue Neuquén.

Cuantificó que unas 4.000 familias rurales, en su mayoría crianceros, fueron afectados por las nevadas y la ola de frío que azotó a la provincia en las últimas semanas. Esperan fondos de Nación para poder asistir a los afectados. La Provincia solicitó 50 millones de pesos para enfrentar los problemas, pero desde el ministerio de Agricultura provincial se estimó que seguramente sea una cifra menor la que finalmente terminen recibiendo.

El mientras tanto tiene sabor a poco.  Desatado el temporal, las provincias declararon las emergencias y el desastre agropecuario. Lo hicieron Río Negro, Neuquén, Chubut y Santa Cruz. Las herramientas con las que cuentan las administraciones provinciales son pocas, mucho más teniendo en cuenta el contexto de crisis económica derivada de la pandemia. Las emergencias locales solo proveen una postergación para el pago de impuestos provinciales, beneficio que prácticamente no tiene impacto en el bolsillo del pequeño productor.  En algunos casos, se prevé una pequeña partida de fondos para la compra de alimentos y forrajes. 



La Comisión Nacional de Emergencias y Desastre Agropecuario, elevó a la firma del ministro de Agricultura, Luis Basterra, la declaración nacional de emergencia y/o desastre agropecuario a las provincias de Río Negro, Chubut, Neuquén y Santa Cruz afectadas por las nevadas, tormenta de granizo y también por la plaga de tucura.

Las entidades que conforman la Mesa Ovina Nacional reclamaron medidas urgentes para los productores y que alcancen al entramado social en el que se desarrolla la actividad, que también se encuentra en un momento muy complicado. En lo inmediato, se necesita asistir y rescatar a los productores aislados, recuperar los animales atrapados en la nieve y generar una red solidaria para proveer la alimentación necesaria para los animales afectados. Y para solucionar los problemas económicos de los productores, los integrantes de la Mesa Ovina plantearon la eliminación de las retenciones a todas las fibras y carne ovina.

Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) hizo saber su posición. Aseguran que el temporal “pone de manifiesto las pésimas condiciones de infraestructura que dominan esa región”. “Rutas, caminos, alcantarillas, servicios de comunicación telefónica e internet, gas, electricidad, que colapsan frente al fenómeno y complejizan los intentos de rescate de pobladores, familias, trabajadores y productores, así como las pérdidas de hacienda en un proceso de deterioro que se verá agravado en las próximas semanas”, alertó CRA. “Los Gobiernos Provinciales con recursos extenuados por la atención de la pandemia, poco y nada pueden hacer y con la sola buena voluntad, no alcanza”. Agrega el comunicado que “el Ministerio de Agricultura y Ganadería de la Nación es un pasivo observador de la situación; no un protagonista de medidas preventivas y paliativas urgentes”.

En lo concreto por ahora solo se avanzó en la declaración de la emergencia nacional, la cual cuenta con más herramientas que las provinciales pero según indicaron los ruralistas consultados, resultan lentas y burocráticas. Los fondos de esta emergencia llegarán recién dentro de varios meses, luego de mucho papeleo y para entonces los animales estarán muertos. 


Javier de Urquiza (Consejo Agrario de Santa Cruz) 

“Todos los departamentos están afectados en mayor o menor medida”



(Foto: Gentileza LO Austral)

“La situación en Santa Cruz es preocupante. No se daba en la Provincia una situación de nieve y frío como la que ocurrió a partir de junio desde hace alrededor de 20 años”, sostuvo en diálogo con La Tecla Patagonia el titular del Consejo Agrario, Javier de Urquiza. Y agregó: “A nosotros nos afectó con mayor o menor intensidad pero a todos los departamentos. Fundamentalmente los que están ubicados desde el centro hacia el oeste donde allí hubo precipitaciones desde un metro y medio hasta cuarenta centímetros de nieve”.  

Respecto a las medidas que se están tomando para acompañar a los productores, Urquiza expresó: Hemos declarado la emergencia agropecuaria. Hicimos una solicitud de ayuda temprana a Nación para poder contar con algunos recursos para la compra de forrajes y alimentos”.

Por último sostuvo: “Todavía no podemos determinar la real magnitud de afectación. Recién vamos a poder hacerlo dentro de 60 o 90 días porque no tenemos posibilidad de acceder a muchos establecimientos. Ahora estamos enfocados  en buscar suplementación alimentaria para el período que viene, que es el más crítico en el año calendario de un vientre, porque es el período previo a la parición. Ya el fenómeno climático ocurrió, ahora tenemos que ver cuál es el impacto y empezar a prever lo que viene que es justamente fortificar con alimentos a las hembras gestantes.  

Esto trae aparejado otra dificultad que es de dónde se pueden obtener estos alimentos y forrajes, porque toda la región está afectada desde Neuquén hasta Tierra del Fuego. Muchos productores en Santa Cruz habían tenido la previsión de tener provisiones para esta emergencia pero lo usaron todos”.  

Por ahora, silencio oficial desde Nación 

La Tecla Patagonia intentó sin éxito comunicarse con el ministro de Agricultura y Ganadería de la Nación, Luis Basterra. A pesar de los reiterados intentos de ese medio para conocer el acompañamiento que se está brindando al campo patagónico, desde el organismo se negaron a responder.  Según información difundida, se convocó al Consejo de Emergencia Agropecuaria y se decidió declarar la emergencia nacional en las provincias afectadas. La misma implica la asistencia con algunas partidas para alimentos  y la exención de impuestos. 

Leonardo Jones (Sociedad Rural de Esquel – Chubut) 

“Las emergencias no alcanzan para acompañar a los productores” 




 “Tuvimos dos situaciones en la Provincia. Una primer nevada,  en la cordillera con gente que está acostumbrada a prever, a llevar a los animales a las invernadas y a guardar algo de forraje y de leña. Luego tuvimos una segunda nevada más intensa con mucha acumulación no tanto en la zona cordillerana sino más al este. Y ahí, es donde se complicó sobre todo en el departamento de Cushamen y el sur de Río Negro. La gente no está tan acostumbrada a una nevada de la magnitud que tuvimos”, expresó en diálogo con La Tecla Patagonia, Leonardo Jones, titular de la Rural de Esquel. 

 “No podemos todavía cuantificar las pérdidas porque todavía hay lugares sin acceso. Hay hacienda que está apareciendo muerta; otra que está apareciendo viva. La que aparece viva después tiene distintas performances, puede que esas ovejas y chivas que estaban preñadas aparezcan vivas y preñadas; o puede que aparezcan vivas y después aborten. El impacto en lo productivo lo vamos a ir viendo con el correr del tiempo de acá a un par de meses”, sostuvo Jones. 

Respecto a las medidas tomadas desde Nación y Provincia, el ruralista opinó: “El campo patagónico está relegado en muchas cosas pero sobre todo en infraestructura que es donde más se evidencian las diferencias. Las emergencias no alcanzan. La provincial tiene escasas herramientas. Lo único que brinda es una postergación en los impuestos y el pequeño productor paga muy poco por lo tanto no le representa casi beneficios. La nacional, cuenta con algo más de recursos pero es tan burocrática que hace que los beneficios lleguen habitualmente 12 o 15 meses después al lugar afectado.  La modernización de la Ley nacional de Emergencia es algo que venimos pidiendo desde hace tiempo desde el gremialismo rural”. 

Ricardo Millahuala (Presidente Comuna Rural de Cushamen) 

“Se firman decretos y demás pero todo eso tarda mucho en llegar” 



(Foto: Gentileza Noticias La Comarca)

“Estamos en una situación crítica, recién estamos pudiendo abrir algunos caminos pero nos falta”, indicó en diálogo con La Tecla Patagonia el intendente de la localidad de Cushamen, provincia de Chubut. “Primeramente estamos asistiendo a las personas que quedaron aisladas, recién la semana que viene vamos a terminar de llegar a todos”, agregó. Respecto a la mortandad de animales sostuvo: “Imposible decirlo ahora porque todavía están tapados de nieve, va a llevar un tiempo largo poder decir cuántos animales perdimos. La situación es crítica, eso seguro. La mayoría de las familias de la localidad están afectadas de alguna manera. Son 17 parajes que tenemos y en todos hubo afectación intensa”, explicó Millahuala. 

Respecto a las medidas tomadas desde Provincia y Nación y a asistencia recibida, el presidente de la Comuna expresó: “Llegaron nada más que mil fardos de pasto a la localidad. Declaran la emergencia pero todo eso lleva mucho tiempo. En diciembre vivimos la plaga de tucura, se armó un Comité para solicitar fondos y la ayuda llegó ahora recién. Se firman decretos y todo que quieran pero todo eso tarda mucho. Tuvimos que sacar plata de la Comuna, 400 mil pesos para comprar forraje para los productores porque la ayuda no llega. Tarda un montón, ellos decretaron ahora la emergencia pero esa ayuda va a tardar meses en llegar a Cushamen”,  culminó.