BIENESTAR
27/07
Especial hombres: rituales y tips de cuidados ideales
Te presentamos una rutina básica con la que podés empezar a cuidar tu piel. ¿Sufrís insomnio? Tenemos muchas soluciones. También te recomendamos Influencers que te ayudarán a estar al día con las últimas tendencias y aprender más sobre cuidados eficaces.
Existe la rutina de belleza y cuidado para hombres, pero muchas veces por desconocimiento o timidez a la hora de preguntar no se enteran de cuidados y tratamientos que ayudan a proteger la piel y a evitar señales de envejecimiento prematuras o daños irreversibles. La clave en salud siempre es prevenir; aunque también se pueden mejorar aspectos estéticos que no se cuidaron previamente.

Lo principal: incorporar en el rostro un limpiador, una crema humectante y un protector solar. La humectación debería ser una costumbre adquirida al afeitarse, porque afeitarse es un proceso que irrita la piel, la reseca y es necesario ayudarla después de la agresión. En los viejos tiempos los hombres se aplicaban perfumes o lociones que, obviamente, generaban un fuerte ardor, así y todo, no estaban tan equivocados, ya que estos funcionaban como tónico cerrando los poros. Pero cuidarse no debe implicar pasar dolor y para eso hay líneas específicas diseñadas para hombres, con piel más grasa o más reseca y, sobre todo, sin perfume que no generan ardor.

Si a esto le sumamos un protector solar, las manchas, el acné, las líneas de expresión no aparecerán, o, en el caso de las últimas, comenzarán a verse de forma más gradual y con un aspecto más suave; siempre y cuando vaya acompañado de una vida libre de cigarrillo, bajo consumo de alcohol, dieta equilibrada y un buen descanso. Y aquí aparece otro factor fundamental: frenar el stress y el insomnio.

Dormir bien implica no estresarse, cenar liviano, bajar los niveles de ansiedad; situación compleja cuando se ingresa en una vida adulta llena de responsabilidades, y más aún en el contexto de cuarentena. Christina Pierpaoli Parker, experta en Geropsicología de la Universidad de Alabama brinda algunas claves para alivianar el problema.

Ella explica que uno de los causantes del insomnio es focalizarse en una preocupación o tarea pendiente y repasarla constantemente. Un simple pensamiento se convierte en una preocupación o en un pensamiento rumiante. La preocupación comienza cuando el pensamiento pasa de una solución del problema a la “anticipación de futuros desastres”.

El pensamiento rumiante tiene raíz en la culpa por creer que se tomaron decisiones equivocadas en el pasado, o que los estados actuales de ánimo con consecuencias de estados del pasado. Frente a esto ir a terapia o meditación ayudaría a resolver la problemática, pero para ejercitar en soledad la experta dice que se puede programar el horario dedicado a esas preocupaciones. Dedicarle 30 minutos a esos pensamientos, evita llegar a la noche con esa tendencia agobiante.

También ayuda volcar en un papel las cosas pendientes y sus posibles resoluciones para descargar la tensión mental. Otras costumbres que se pueden incorporar es dejar alejados celulares y relojes a la hora de dormir para eliminar cierto grado de ansiedad. Y si nada de todo esto sirve se puede recurrir a apps que ayudan con meditaciones, ejercicios o piezas sonoras destinadas a guiar el camino hacia el sueño.