ENTREVISTA ANDRES MEISZNER
16/06/2020
“Necesitamos de un gran acuerdo político"
El secretario general de la Gobernación de Chubut, Andrés Meiszner, dialogó con La Tecla Patagonia sobre su rol como mediador con la Legislatura y las medidas que se tomarán para achicar el déficit. Asegura que hacia septiembre - octubre comenzaría a regularizarse el pago de sueldos

Por Mariela Branda 

Fue designado hace pocas semanas como nuevo virtual jefe de Gabinete de la provincia de Chubut, previo paso por la Secretaría de Trabajo y el Ministerio de Educación. Oriundo de Quilmes, ligado además al mundo del fútbol y con estrecho vínculo con Aníbal Fernández, adquirió un rol protagónico dentro de la administración de Mariano Arcioni. Tendrá la difícil tarea de encauzar la desgastada relación con los aliados y negociar con la oposición el acompañamiento a proyectos que el Ejecutivo requiere para afrontar la grave situación financiera. Andrés Meiszner, a fondo con La Tecla Patagonia.

 -¿Cómo se gestó su relación con el Gobernador, Mariano Arcioni? 

-Vengo de la parte gremial, soy abogado y me desempeñé en el Sindicato de Comercio, que conduce Alfredo Béliz. De ahí hice relación con la federación a nivel nacional, y también tengo vínculo cercano con Sergio Massa. De allí vino la primera convocatoria que me hizo el Gobernador para la Secretaría de Trabajo.

 -Primero, Trabajo; luego, Educación; y ahora, la Secretaría General… ¿Es un todoterreno? 

-Donde el Gobernador me necesitó, estuve. Ahora veníamos charlando que nos faltaba profundizar el diálogo político con los distintos sectores, principalmente en la Legislatura, y por eso se produjo mi pase. 

-Hablemos de la complicada situación financiera y económica. ¿Hay un plan para achicar el déficit y dejar de correr atrás de los problemas? 

-Es verdad que hoy corremos atrás de los problemas, pero también tenemos la oportunidad, en este período de gobierno, de ordenar las finanzas. Para eso, primero necesitamos de un gran acuerdo político, y luego, tratar de equilibrar ingresos y egresos; no alcanza con reperfilar la deuda. Nos falta una reforma tributaria de fondo, que es lo que estamos trabajando. Hay un ejemplo que grafica la inacción administrativa durante muchos años: desde 2004 no se cobra impuesto Inmobiliario. La Provincia tiene una masa salarial de casi $4.800 millones; los ingresos que teníamos a febrero eran de $3.700 millones; hoy estamos entre 1.900 y 2.300 millones. El déficit se acentuó. 

-Se evidencia una importante cantidad de nombramientos en planta política en diversas áreas, aun durante la pandemia ¿Hay un plan de austeridad en este sentido?

-En el Ejecutivo, desde hace seis meses se ha bajado, aproximadamente, el 30% de la planta política. De hecho, hay ministerios donde no se han designado subsecretarios, como es el caso del Ministerio de Gobierno. En cuanto a los asesores, también se ha bajado cerca del 30%. De todas formas, tenemos que seguir trabajando en esto para que haya más medidas que tiendan a achicar la planta política. 

-¿Hay una estimación sobre cuándo se podrá regularizar el pago de sueldos? 

-La primera herramienta importante para avanzar con eso, y esto es mérito del Gobernador, fue haber conseguido el acuerdo por el Fondo Fiduciario. La segunda herramienta es el reperfilamiento de la deuda. Si tenemos esa posibilidad de acordar con la mayoría de los tenedores de los dos bonos más importantes que tiene la Provincia, que son el Bocade (US$650 millones) y el Bopro (US$ 100 millones), vamos a poder tener durante este año un ahorro de $9.500 millones. Con esas dos herramientas, más la equiparación de ingresos con egresos, vamos a tener una situación financiera más holgada. Entre septiembre y octubre podría empezar a normalizarse el pago de sueldos. 

-Más allá de que los endeudamientos fueron tomados en períodos anteriores, Arcioni cumple en octubre tres años al frente de la conducción. ¿Hacen autocrítica? 

-Principalmente, estos dos bonos que mencionamos son del año 2016. Lo que no se hizo durante la gestión de Arcioni fue endeudarse en el exterior y en dólares, siempre se siguió una línea con el Gobierno nacional. Desendeudarse y generar ingresos propios para equilibrar, lleva años. Si me preguntás por autocrítica, creo que haber atado las paritarias a las cláusulas gatillo fue un error, porque el nivel inflacionario de los últimos meses de Cambiemos fue enorme. Eso produjo en algunos sectores aumentos de más del 95%; por ejemplo, en Educación, que hoy tiene una masa salarial de casi $1.900 millones.

 -¿Qué análisis hace sobre los pedidos de juicio político contra Arcioni y el ministro de Seguridad, Federico Massoni? 

-Uno tiene que respetar la institucionalidad. Estando en política se sabe a qué se está expuesto. Cualquier ciudadano tiene las herramientas institucionales y legales para hacer un pedido de juicio político.

 -¿Esto preocupa en el Ejecutivo? 

-Para nada, porque después de la reunión que mantuvimos con los legisladores nacionales, que vinieron todos y de todos los sectores, ninguno puso en discusión la gobernabilidad ni la institucionalidad del Gobernador hasta el año 2023. 

-¿Hay pensados más cambios en el gabinete en lo inmediato? 

-Siempre es bueno oxigenar, porque la gestión desgasta. Por ejemplo, en los últimos días, el Gobernador le tomó juramento a la primera presidenta de Vialidad provincial, la ingeniera Cynthia Gelvez. El ingeniero Nicolás Cittadini va a hacer el traspaso con ella, y eso es sano. Seguramente, cuando veamos en determinada área un desgaste, vamos a hacer cambios




Diálogo con la Legislatura 
“Nuestra tarea será reconciliar a los sectores dentro de Chubut al Frente”


-¿Hay expectativas en que su llegada a la Secretaría General calme las aguas dentro del oficialismo en la Legislatura?

 -Tenemos muchas expectativas. Tengo relación con los intendentes, con los referentes políticos, tanto con Adrián Maderna como con Gustavo Sastre; y con los opositores, también. Me parece que lo que estaba faltando era profundizar el diálogo; había legisladores que reclamaban ser escuchados; el Ejecutivo que remitía proyectos tratando de imponer un criterio; y creo que esto fue la causa del quiebre de la relación. Es momento de consensuar los proyectos, de llevarlos al recinto trabajados por todos los bloques y tratar que todos los sectores políticos podamos acordar cuatro o cinco puntos de reformas estructurales que necesita la Provincia.

 -¿Cree que podría haber una marcha atrás en la ruptura del bloque oficialista? 

-Creo que sí. En junio pasado, los 16 diputados ganaron las elecciones en la boleta con Mariano Arcioni, y previo a eso hubo un acuerdo político con los referentes. Al asumir, y con el avance de la gestión, hubo un desgaste, pero va a ser nuestra tarea trabajar para reconciliar ese acuerdo político y reforzar la relación con los distintos bloques. 

-Nombró entre los referentes a Maderna y a Gustavo Sastre. ¿Cuál es la relación con el vicegobernador, Ricardo Sastre? 

-Muy buena. Podemos tener diferencias de opinión en algunas cuestiones, pero las hablamos con respeto personal y político por parte de ambos. Hoy, la situación de la Provincia requiere que todos profundicemos los esfuerzos para buscar soluciones. Tanto el Gobernador como el vicegobernador son los principales actores para que les vaya bien a los chubutenses.

Vínculo con Fernández y referentes nacionales 
“Aníbal es un gran cuadro político y es como un segundo padre para mí”


-¿Cómo sigue su vínculo con Aníbal Fernández y qué le pareció su designación en YCRT?

 -Tengo el honor de haber trabajado con Aníbal desde el año 1992, cuando fue intendente de Quilmes; es como un segundo padre para mí. Obviamente que después de haber sido uno de los mejores jefes de Gabinete que ha tenido el kirchnerismo en sus doce años de gestión, me parecía necesario que una figura como él estuviera en la gestión. Que se lo haya convocado para presidir un organismo como YCRT, me parece un paso previo a otros cargos que va a tener, seguramente, porque es un cuadro político que no es para desperdiciar. Hay pocos tipos con la capacidad de trabajo que tiene Aníbal.

 -¿Con qué referentes nacionales tiene mejor relación? 

-Siempre he trabajado con el actual interventor de YCRT, Aníbal Fernández. Me ha tocado en su momento trabajar en el Registro de Armas con el desarme voluntario cuando el presidente de la Nación era jefe de Gabinete; me ha tocado trabajar con el ministro del Interior, Wado de Pedro. También tengo un excelente vínculo con Julián Leunda, que está siempre pendiente. 

-¿En qué estado se encuentra la causa judicial del club Quilmes en la que está imputado por la supuesta compra irregular de un arquero?

 -Fue una operación que nunca se concretó, porque hubo un cambio de la comisión directiva. Se hizo el descargo pertinente en el año 2016 y está en esa situación. La intimación llegó a nivel institucional y la están resolviendo en el club.

Lejos de su Quilmes natal 

“Decidimos, como familia, buscar una mejor calidad de vida en Rawson”




-¿Cómo vive su familia la virulencia política de Chubut? 

-Mi señora es chubutense, nacida y criada en Rawson. La conozco en el año 1995 porque era compañera de la universidad de mi hermano más grande, en la carrera de Abogacía. Así que a la Provincia vengo desde el año 1996. Hacia fines de 2015, después de perder con Aníbal (Fernández) las elecciones en Buenos Aires, nos planteamos las opciones como familia: o abríamos el estudio en Capital Federal y en Quilmes o buscábamos una mejor calidad de vida aquí, en Rawson, junto con mis suegros y mi cuñada. Y esta fue la decisión que tomamos, y no nos arrepentimos. Aquí se tiene una calidad de vida que no se puede tener en Capital Federal ni en el Conurbano. 

Es cierto que en Chubut se vive un clima muy tenso desde el punto de vista político. Ejercer un cargo público, no es fácil, y hay que tener cuero para acostumbrarse. Siempre me han tocado los ministerios con inconvenientes, pero es lo que nos toca, y lo hago con gusto.

 -¿Cómo viven sus hijos esas agresiones? ¿Cómo lo acompañan? 

-Están acostumbrados. Mi señora es abogada, también, trabaja en ANSES. Tengo un hijo de 20 años que estudia Ingeniería Química en la Universidad de Buenos Aires, y otro, de 17 años, que estudia en el colegio secundario Don Bosco, en Rawson. Lo que uno nunca puede hacer cuando está en la administración pública es esconderse; salgo a la calle y puedo mirar a todo el mundo a la cara. Tratamos de hablar mucho con nuestros hijos; esta es una ciudad chica, donde, como decíamos, la violencia política se ha acentuado mucho con el uso de las redes sociales, sobre todo desde el anonimato. Por eso es importante hablar todo con la familia, porque los primeros testigos del nivel de vida que lleva un funcionario son ellos.