10 de abril de 2012
HIDROCARBUROS
Brufau pide al gobierno que lo reciba como a Petrobras
Luego que se dio a conocer que el ministro Julio de Vido se reunirá hoy con directivos de Petrobras, la petrolera YPF no se quiso quedar atrás y mediante un comunicado “formalizó pedidos de audiencia con las autoridades” por parte de su presidente, Antonio Brufau, quien se encuentra en Buenos Aires
La semana pasada, en una hábil jugada por parte de su gobernador Jorge Sapag, Nequén le quitó a Petrobras el área de Veta Escondida, ampliando así la actual embestida del oficialismo contra YPF hacia otras petroleras.
La quita del gobierno neuquino del área de Veta Escondida a Petrobras causó estupor en el mercado petrolero; los directivos de la firma brasileña salieron a mostrar su sorpresa y la consideraron “unilateral”. Por eso hoy se reunirán con Julio de Vido, y no se descarta la presencia de funcionarios neuquinos. El objetivo es analizar los pasos a seguir con el yacimiento cuya concesión fue quitada la semana pasada.
Mientras tanto, el presidente de Repsol YPF Antonio Brufau solicitó entrevistas a Julio de Vido (Planificación) y Hernán Lorenzino (Economía) mediante un comunicado emitido esta tarde por la compañía. “Con el objetivo de continuar el diálogo con el Gobierno, el presidente de Repsol YPF, Antonio Brufau, que se encuentra en Buenos Aires, formalizó pedidos de audiencia con las autoridades”, indica el reclamo, que a continuación acompañan con los números que planean invertir para el 2012: 15.000 millones de pesos, unos 1.700 millones más que el año pasado.
Para esta semana se espera que Daniel Peralta anuncie la rescisión de la explotación de “Los Perales”. Esta zona representa el 8% de la producción de la extracción de crudo en la Argentina y un 38% a nivel provincial.
Por el contrario, el área que se le revirtió a Petrobras es mucho más marginal y no afecta en profundidad a la brasilera. Aún así, sus directivos consiguieron que De Vido los reciba para discutir sobre el nivel de inversiones de la compañía. Por eso YPF busca usarlo como respaldo y espera que su peor situación influya en la cartera de Planificación para ser recibidos. La estrategia, al parecer, es mostrar la asimetría en el trato en una suerte de victimización.