Desde sus inicios en la música a una edad más que temprana, la vida de Luis Miguel estuvo guiada por su padre Luis Rey que oficiaba como manager y aseguraba que las riendas de su casa siguieran el camino que había impuesto.
Tras la desaparición de su mamá Marcela Basteri de forma misteriosa y la posterior muerte de su papá, un manto de misterio rodea a la estrella que, en el presente, no ve a su hija mayor ni tampoco a los niños que tuvo con Araceli Arámbula. Es más se encuentran en plena disputa por el régimen de visitas como también en una cuota alimentaria que no está abonada desde hace un tiempo considerable.
Por otra parte, el rodaje de la segunda serie de su vida debió suspenderse como todas las actividades hasta el momento. En este proyecto él oficia como productor estrella y forma parte de todas las decisiones que se toman al respecto. Además, terminó una extensa gira mundial que lo dejó con una sordera temporal y necesita descansar para recuperarse.
Ahora, LuisMi junto a su hermano están embarcados en su yate donde transitan la cuarentena obligatoria. Si bien está prohibido que navegue, los dueños de las embarcaciones pueden permanecer a bordo hasta nuevo aviso. Así será la manera en que el Sol de México festeja sus cincuenta años de vida, lejos de los flashes, los boleros y de su joven novia que sólo tiene 21 años.