27 de abril de 2026
CHUBUT
Torres se plantó ante las petroleras tras el traspaso de Manantiales Behr
El gobernador participó de la asamblea petrolera en Comodoro Rivadavia tras la cesión del área de YPF a PECOM, defendió el cambio de operadora y advirtió que el nuevo escenario internacional obliga a las empresas a reinvertir más en la cuenca

El traspaso de Manantiales Behr de YPF a PECOM tuvo este lunes una foto política clave en Comodoro Rivadavia: la presencia del gobernador Ignacio Torres en la asamblea petrolera donde se oficializó el cambio de operadora y se buscó cerrar una etapa de fuerte incertidumbre para cientos de trabajadores del sector.
Con el barril de crudo por encima de los 100 dólares y una rentabilidad mucho mayor para las compañías, el mandatario aprovechó el escenario para dejar un mensaje directo a las operadoras: si aumentan las ganancias, también deben aumentar las inversiones en la Cuenca del Golfo San Jorge.
La actividad se realizó en la sede sindical de Kilómetro 5 y reunió a dirigentes gremiales, funcionarios provinciales y trabajadores petroleros. Junto a Torres estuvieron el ministro de Hidrocarburos, Federico Ponce; el secretario general del Sindicato del Petróleo y Gas Privado del Chubut, Jorge “Loma” Ávila; y el titular del sindicato de Petroleros Jerárquicos, José Lludgar.
El foco estuvo puesto en el futuro de Manantiales Behr, una de las áreas históricas de la cuenca, luego de la salida de YPF y el ingreso de PECOM como nueva operadora. Durante meses, el proceso estuvo atravesado por dudas sobre continuidad laboral, inversión y sostenimiento de la producción.
Torres buscó mostrar que esa etapa quedó atrás. Desde el escenario, planteó que ya no existe el riesgo de que el área quede en manos de una empresa sin experiencia y defendió el desembarco de PECOM a partir de los resultados que la firma ya mostró en otros activos de la provincia.
Tomó como ejemplo el desempeño en El Trébol–Escalante, donde la compañía avanzó con un fuerte plan de inversión y logró mejorar los niveles de producción en un yacimiento maduro, algo que el gobernador utilizó como argumento para rechazar la idea de que la declinación de la cuenca sea irreversible.
“Es falso que no se puede desacelerar el declive de una cuenca madura”, sostuvo, al remarcar que con inversión, tecnología y decisión política todavía existe margen para sostener y recuperar producción en áreas convencionales.
En paralelo, el mandatario puso el acento en el contexto internacional. La suba del precio del barril, impulsada por la tensión global y el nuevo escenario energético, fue presentada como una oportunidad que no puede quedar únicamente en la rentabilidad empresaria.
Según planteó, la Provincia ya avanzó con medidas para aliviar costos y generar mejores condiciones para la actividad, entre ellas la baja de regalías, la eliminación de aranceles a polímeros y el fin del llamado Barril Criollo, buscando que esos recursos vuelvan a la cuenca en forma de empleo y producción.
Ahora, la exigencia pasa por el sector privado. Torres adelantó que la próxima semana comenzará una ronda de reuniones con operadoras para reclamar inversiones adicionales y dejar en claro que el nuevo escenario económico debe tener un correlato concreto en los yacimientos.
“Si hay un aumento considerable en la rentabilidad, tiene que traducirse en más inversión y más trabajo”, planteó, marcando una línea política que apunta a presionar sobre las empresas en un momento de mayor margen financiero.
El acompañamiento sindical también fue parte central de la escena. Jorge Ávila destacó el acuerdo alcanzado y aseguró que el objetivo inmediato es reactivar equipos y reincorporar trabajadores que permanecen parados desde hace meses.
El dirigente también fue duro con YPF, al cuestionar la forma en que la petrolera estatal se retiró de la zona y al sostener que priorizó un negocio financiero sin contemplar el impacto social sobre Comodoro y la región.
Para el oficialismo provincial, el traspaso de Manantiales Behr no solo representa un cambio empresario sino una señal sobre el modelo que busca consolidar Torres en Chubut: mayor presión sobre las operadoras, defensa del empleo local y una apuesta a sostener la producción en cuencas maduras que durante años quedaron relegadas frente al avance de Vaca Muerta.