26 de febrero de 2026
SANTA CRUZ
Nación firmó un acuerdo con China y reactivó el financiamiento para represas
La Adenda 12 habilita el envío inmediato de USD 250 millones y permite retomar uno de los proyectos energéticos más relevantes del país, en medio de la disputa global entre Estados Unidos y China por influencia en América Latina

El presidente Javier Milei autorizó la firma de una nueva adenda al contrato con China que permite destrabar el financiamiento para las represas hidroeléctricas que se construyen en Santa Cruz, una de las obras de infraestructura energética más importantes del país.
El acuerdo, conocido como Adenda 12, habilita el desembolso inmediato de unos U$D250 millones por parte del país asiático y redefine el esquema financiero del proyecto, que atravesó varios años de paralización, renegociaciones y tensiones tanto políticas como diplomáticas.
La decisión se da en un escenario internacional marcado por la creciente competencia entre Washington y Beijing por ampliar su influencia en América Latina. En paralelo a la firma del entendimiento, el expresidente estadounidense Donald Trump volvió a plantear la necesidad de limitar el avance chino a nivel global, mientras que el secretario de Estado Marco Rubio inició una gira por el Caribe con el objetivo de contener la presencia del gigante asiático en la región.
En ese contexto, la reactivación de las represas adquiere un carácter estratégico. Se trata de uno de los principales emprendimientos financiados por China fuera de su territorio y de un componente central del vínculo bilateral en materia energética y financiera con Argentina.
La nueva adenda contempla además el reconocimiento de unos U$D250 millones a favor de la Unión Transitoria de Empresas encargada de la obra, en concepto de sobrecostos acumulados durante el período de inactividad, así como también los mayores gastos derivados de desplazamientos geológicos detectados en el terreno.
El consorcio está integrado por la empresa estatal china China Gezhouba Group junto a firmas argentinas que participan desde el inicio del proyecto. En las últimas semanas surgieron versiones sobre posibles cambios en la composición societaria, aunque desde las negociaciones aclararon que no existe ninguna cláusula que obligue a la salida de socios locales ni al ingreso inmediato de nuevas compañías.
Más allá de los aspectos técnicos y financieros, la firma del acuerdo vuelve a colocar a las represas santacruceñas en el centro de la agenda energética nacional, en un momento en el que la infraestructura vinculada a la generación de energía se entrecruza con intereses geopolíticos de alcance global.