La Tecla Patagonia
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A más de una semana del llamado "lunes negro", ocurrido el 9 de marzo pasado, donde el barril de petróleo Brent sufrió la mayor caída diaria desde 1991 en tiempos de la Guerra del Golfo, tras una disputa internacional entre Arabia Saudita y Rusia por la instauración de un precio referencia ante la crisis de demanda desatada por la propagación del coronavirus, este martes el precio tocó un nuevo piso.
Tras un repunte que llevó el barril a rozar los 36 dólares, en la jornada de hoy el cierre indicó 29,40 dólares menos de la mitad del pico de 65 dólares que registró en enero de este año, y muy lejos de los 57 dólares promedio que la mayoría de los Gobiernos patagónicos había estipulado como referencia para la confección de sus presupuestos provinciales.
"La provincia va a ser golpeada por la caída del petróleo, estamos esperando anuncios del gobierno nacional", advirtió el ministro de Gobierno y Justicia de Chubut, José María Grazzini. Los cálculos preliminares estipulan pérdidas de entre 8 y 10 millones de dólares por mes para la provincia, en una masa de regalías mensuales totales que se estimaba en los 35 millones de dólares.
En los últimos días, en diálogo con La Tecla Patagonia el secretario administrativo del gremio petrolero de Neuquén, Marcelo Rucci, advirtió que "hay que buscarle una salida porque ya está tocando a los no convencionales y hoy la actividad en Arabia tiene un costo de 6 dólares mientras que en Argentina, supera los 35 / 38 dólares por lo tanto si baja, el que invierte pierde plata".
Lo cierto es que la caída no frena, y lejos de mejorar el panorama financiero internacional, todo tiende a ir hacia abajo. Bonos y acciones en la bolsa en picada, fronteras cerradas y comercio exterior paralizado, crean un escenario de absoluta incertidumbre en el que las provincias productoras, que tienen en las regalías petroleras la mayor fuerte de ingresos, son las más perjudicadas.