La pandemia del Covid-19 (coronavirus) tiene en alerta al mundo entero. Y ahora a la crisis mundial se le suma un nuevo capítulo que preocupa aún más: la recaída de personas ya curadas. Aunque existe la posibilidad de que las pruebas para dar el alta se hayan realizado de forma incorrecta o hayan mostrado un falso negativo, la situación tiene en alerta a los médicos.
De acuerdo a lo informado por el diario El País, un padre y su hija, ambos de la provincia china de Jiangsu, son los últimos casos conocidos de pacientes curados de coronavirus que vuelven a infectarse a los pocos días. Según trascendió, el hombre había sido dado de alta hace dos semanas, pero él y su hija se realizaron una nueva prueba en la que dieron positivo, por lo que debieron reingresar al hospital.
El recontagio sucedió también en Japón, donde unos días antes los medios locales difundieron la historia de una guía turística que se había contagiado en enero, pero que en febrero había recibido el alta. Sin embargo, días después, el 26 de febrero, volvió a presentar síntomas compatibles con el virus.
En toda China se han detectado otros casos de nuevos positivos entre personas declaradas curadas con anterioridad.
En este marco, y ante la preocupación por posibles reinfecciones, las autoridades de Wuhan, la ciudad donde se originó la epidemia, ordenaron que los enfermos que reciban el alta del hospital tendrán que pasar una cuarentena de catorce días en un centro especialmente habilitado antes de poder volver a la vida normal.
Los expertos creen que una de las posibles explicaciones a que un afectado dado de alta vuelva a recaer sería que le haya quedado en el cuerpo una pequeña cantidad de virus, insuficiente para dar positivo en las pruebas, pero bastante como para reproducirse y volver a dar positivo si el organismo no ha desarrollado anticuerpos en cantidades adecuadas para combatirla. También es posible que esa falta de anticuerpos permita una segunda infección de fuentes externas.
En Japón, los criterios para dar el alta a un enfermo de Covid-19 prevén que el paciente de negativo en una prueba efectuada 48 horas después de que haya dejado de presentar síntomas graves, y que el resultado sea el mismo en un segundo examen doce horas después.