Los diez rugbiers detenidos por el asesinato de Fernando Báez en un principio acusaron a Pablo Ventura, como una broma, de ser el autor de la feroz golpiza.
Ahora, los jóvenes enfrentan el cargo de homicidio por placer y también comparecerán ante la Justicia por señalar deliberadamente a un conocido suyo por un crimen que no cometió
Al ser liberado de toda sospecha, Pablo Ventura iniciará una demanda civil contra los deportistas por calumnias e injurias como también un resarcimiento económico por daño moral y psicológico. Al respecto, el padre del muchacho expresó: "No les va a salir gratis, porque mi hijo estuvo en cana".
En el momento de los hechos, los detenidos acusaron a su conocido y trascendió la información que éste era una constante víctima de bullyng. Las autoridades buscaron a Ventura en su casa de Zárate, lo apresaron por tres días y su defensa comprobó que el chico jamás estuvo en el lugar del asesinato, es decir en la costa balnearia Villa Gesell.