28 de enero de 2020
RIO NEGRO
La visita de Macri, la presidencia del partido y un tendal de heridos en el PRO
La recepción de Mauricio Macri a referentes locales agitó el avispero puertas adentro del PRO rionegrino. Si bien hubo “fumata blanca” en la designación de Tortoriello para la normalización del partido, con el diario del lunes se abre la disputa en el lugar que ocuparán los principales referentes

La recepción de Mauricio Macri a referentes locales agitó el avispero puertas adentro del PRO rionegrino. Si bien hubo “fumata blanca” en la designación de Tortoriello para la normalización del partido, con el diario del lunes se abre la disputa en el lugar que ocuparán los principales referentes.
El exdiputado nacional Sergio Wisky encontró refugio en el Ministerio de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, sin embargo, su figura sigue presente con sus allegados que pugnan por tener representación en la estructura partidaria. En este contexto, lucen entre sus logros, haber organizado el cónclave con Mauricio Macri en Villa La Angostura.
También acusan que puertas adentro hay quienes apuestan a la ruptura, y el reflejo de ello fue la difusión de un video, donde el exmandatario nacional hizo referencia a la situación económica y el endeudamiento en su gobierno. Más allá de los análisis, en el PRO se desató una guerra sin cuartel y los señalados se desligaron al reprochar la divulgación del material desde las filas de los organizadores y escoltas del expresidente.
A pesar de las disputas, el diputado provincial Juan Martín lleva la delantera. Su jugada dio frutos y Aníbal Tortoriello será el nuevo titular del partido amarillo. El exintendente de Cipolletti tendrá la potestad de llenar espacios y será en ese momento donde habrá reconocimiento a quienes lo impulsaron. El empresario transportista, que tomará las riendas del PRO, deberá encontrar los mejores nombres para llenar los espacios en los cargos de Secretario general y presidente de la asamblea partidaria. Del otro lado, los nombres de Wisky harán valer su posición y, según ostentan, su armado territorial, como también su llegada directa al expresidente y principales referentes del PRO en el proceso de reconstrucción nacional.
Lejos de la cordialidad y la unión por la cual se buscó evitar una interna partidaria, comienza una disputa que va más allá de los cargos a ocupar. Cada dirigente hará valer su peso territorial y será en el desenlace donde quede en evidencia quien fue ganador o perdedor más allá de los puestos clave.