24 de noviembre de 2011
¿HAY PERRO ENCERRADO?
El affaire legislativo
La vicegobernadora Ana Pechen y su esposo, Ricardo D´Angelo, estarían comprometidos en una serie de transacciones sobre las que prefieren no hablar. Se trata de obras que haría la Upefe con fondos de la Legislatura ¿Una forma de justificar su presupuesto millonario?
Muchas veces, en política, se ha escuchado decir que si tiene cuatro patas, mueve la cola y ladra ¡Es perro! Pero no uno común, sino uno de aquellos a los que por algún motivo o razón se los pretende ocultar… Pues bien, fuentes bien informadas dan por acreditado que en la Legislatura neuquina hay un ejemplar de esa raza.
¿Es grande? Hay quienes arriesgan que sí. Pero los diputados de la oposición aseguran que no lo han visto. De esto se trata: la Legislatura habría transferido varios millones de pesos para que la Unidad Provincial de Enlace de Proyectos con Financiamiento Externo (Upefe) encare una serie de obras que comienzan a levantar sospechas, por las siguientes razones:
1) La Upefe es un órgano del Estado cuyas funciones específicas radican en representar a la Provincia ante los organismos nacionales e internacionales de crédito, para obtener recursos y administrar fondos de financiamiento externo.
2) Los fondos que le habría transferido la Legislatura a la Upefe no provendrían de créditos externos, sino de la coparticipación federal. Es por eso que no se entiende por qué lo hizo.
3) La Legislatura estaría recibiendo más recursos de los que realmente necesita, y realizaría esas obras para justificarlos (y disimular una más que interesante caja).
4) El presidente de la Upefe, Ing. Ricardo Ernesto D´Angelo, es el esposo de la titular de la Legislatura y vicegobernadora de la Provincia, Dra. Ana María Pechen. Esto alimenta las suspicacias acerca de un manejo arbitrario destinado a consolidar espacios de poder…
Ni D´Angelo ni Pechen quisieron hablar con La Tecla Patagonia. Sí lo hicieron varios de los legisladores de la oposición, pero se mostraron sorprendidos. “La verdad, no tengo ni idea”. Esta es la frase que bien podría resumirlas a todas.
Los recursos
Para arrojar algo de luz sobre esto, es necesario explicar que la Ley 2395 (o de Autarquía legislativa) le transfiere a ese Poder el 7,5% de los recursos que ingresan a la Provincia en concepto de coparticipación federal de impuestos. Es decir, una fortuna. Tanto que la Legislatura estimó en $ 195,5 millones los recursos que manejará en el período 2012.
En su Artículo 2, la norma expresa que “El porcentaje (…) será revisado anualmente por la Cámara, en oportunidad de considerar su presupuesto”. Sin embargo no lo hace, y eso le da letra a quienes entienden que no está dispuesta a sacrificar a la gallina de los huevos de oro.
Ahora bien ¿Justifica esos recursos encargado obras que podrían tramitarse por otra vía? Quizá. Por lo pronto se afirma que, este año, el organismo de D´Angelo dispuso de $ 1.000.000 para la guardería y sala de reuniones que se construye en el mismo piso en el que se encuentran las oficinas de los bloques; $ 2.678.662, para la segunda y tercera etapa de la Casa de las leyes (y biblioteca escolar del viejo edificio legislativo); $ 200.000 para el portal de acceso a El Cholar; $ 148.352, para la cabina de vigilancia del espacio Duam; $ 300.000 para una obra en un espacio público de Tricao Malal, y $ 172.986, en concepto de honorarios, pasajes y viáticos.
Si ese es el perro, puede decirse que asomó el hocico y por alguna razón nadie lo vio. Veamos: en el Presupuesto legislativo de 2011 aparecen $ 4.500.000 como erogaciones figurativas entre ese Poder y la Upefe. El término “figurativas” refiere a transferencias entre organismos del Estado, y lo curioso es que dicho monto es idéntico a la sumatoria de lo girado a la Upefe.
Una fuente bien informada, de esas que tienen acceso a lo que otros no quieren mostrar, señala que las “pruebas de todo esto” deben buscarse en las ejecuciones presupuestarias de la Upefe. Y -papeles en mano- afirma que a lo largo de 2010, algunas de esas obras se llevaron un total de $ 2.597.500, 51. “Acá está”, dice y muestra la puntita de un informe como quien orejea las cartas, soñando con el as de espadas. En él puede leerse lo siguiente: Guardería y sala de reuniones, $ 2.125.024, 56; Casa de las leyes, $ 165.370,38; Portal de acceso a El Cholar, $ 307.105,57.
En esta vorágine de perros escondidos y vínculos presuntamente constatables, también se escuchan comentarios que alguien debería aclarar. Se dice que se habría comprado una Suzuki Vitara para realizar un efectivo control de las obras y que como resultaba chica se decidió redoblar la apuesta e invertir en una Chevrolet Captiva. También se comenta que la Legislatura habría puesto el dinero y la Upefe al conductor ¿Su conductor? Mmmmm.
Como se dijo, Ni D´Angelo ni Pechen quisieron hablar del tema muy a pesar de que sus secretarios y/o voceros fueron informados. Las entrevistas se pidieron hace más de una semana, por lo que el derecho a expresarse estuvo debidamente garantizado.
“… Si tiene cuatro patas, mueve la cola…” dice otro de los informantes y revolea los ojos como para asegurarse de que no hay moros en la costa. De repente mete la mano en su portafolio y saca una lista. Son empresas que contrataron con el Estado y que quizá tengan algo que ver en todo esto.
La nómina viene con código de proveedor, cuit y números de factura. Pero vamos al grano: incluye a Conciv SRL, Lineu SA, Okume SA y a Trauco SRL, esta última con la particularidad de que tiene varios cheques rechazados ¿A qué se dedican? A la construcción, reforma y reparación de edificios.
A esta altura del debate, las preguntas son muchas. Entre ellas ¿Por qué se le da protagonismo a la Upefe? ¿Por qué la Legislatura no modifica aquel 7,5% y permite que los fondos vayan al Tesoro? Si lo hiciera podrían redireccionarse hacia áreas como vivienda, educación y salud, a las que se entiende más necesitadas.
Pero, al parecer, la Legislatura los quiere para sí e invierte en modificaciones sobre un edificio que está entre los más modernos y suntuosos de Neuquén.
Al punto que costó más de $ 90 millones. Posee escaleras mecánicas y tienen tantas salas y oficinas, que si sus 35 diputados decidieran jugar a las escondidas no habría forma de encontrarlos. Aún así, se construye la guardería y nueva sala de reuniones.
¿Por qué la oposición no lo ve? Si es que decidiera verlo podría preguntar o preguntarse: ¿En calidad de qué asistió D´Angelo a la inauguración de la biblioteca de la antigua Legislatura?
Se levantó
Cuentan que hace algunas semanas, parte de la información que aquí se publica estuvo colgada en la página web de uno de los diarios locales y que al cabo de algunos minutos desapareció como por arte de magia. En la redacción aseguran que efectivamente fue así. Y que habría sido un subalterno con insomnio -tal vez un chofer- el que lo leyó en su casa y llamó a la jefa.
Nadie sabe qué pasó en los minutos siguientes. Sólo que el hecho dejó de ser noticia. Luego, un apasionado de la tecnología, de esos que se autodenominan hacker, colgó algo en la web. Pero también fue eliminado y cuando se ingresa al sitio aparece el siguiente cartel: “El post que buscas se encuentra eliminado, pero este también te puede interesar…” ¡Claro que no, Mr. Internet! El que interesaba es el que ya no está.
A la luz de estas circunstancias no hay dudas de que alguien debería requerir, al menos, un pedido de informes. Por lo pronto alcanzará con decir que la Upefe y la Legislatura vuelven a aparecer unidos, ahora en el proyecto de Presupuesto 2012.
Lo hacen en el ítem de Plan de obras públicas y figura una partida de $ 5.500.000 para la “guardería y sala de reuniones”. Si, a diferencia de lo que se sospecha, el perro no existe, alguien debería aclararlo. De lo contrario, seguirán las dudas.
La nota completa en el Revista La Tecla Patagonia número 67