17 de noviembre de 2011
NOMBRAMIENTOS NACIONALES
Garré suena como jefa de Gabinete y crece el misterio
Acaso sea por el cupo femenino, lo cierto es que entre Florencio Randazzo y Julio de Vido se coló el nombre de Nilda Garré como potencial candidata al sillón de jefe de Gabinete. "Cristina la ve muy bien, sabe que le es leal y suena para todo", dicen en la Casa Rosada
La mención a Garré es sólo una parte de la recrudecida danza de nombres, que es la comidilla en los despachos oficiales en momentos en que se considera inminente la revelación del gabinete que acompañará a la Presidenta en su segundo mandato desde el 10 de diciembre.
Las versiones aparecen apoyadas en lógicas políticas "irrefutables" que tienen corta vida hasta que aparece una razón mejor para encumbrar a otro candidato o se crean leer otras señales de "Ella". Pasa que nadie sabe en verdad lo que está en la cabeza de la Presidenta, cuya afición al misterio es sustancial para el ejercicio de su concentrado poder.
A De Vido, hombre clave en los gobiernos Kirchner (y que estuvo junto a él desde 1991) si no va de jefe de Gabinete se lo suma a la lista (una de las más largas) de posibles ministros de Economía. En ese caso, hay una versión muy fuerte referida a un desdoblamiento del Ministerio de Planificación. Al frente de Obras Públicas quedaría el hoy secretario José López y en Energía el también actual secretario Daniel Cameron, o el subsecretario de Coordinación Roberto Baratta, muy cercano a De Vido.
Randazzo, llamativamente silencioso hace tiempo, espera con paciencia saber si sigue en Interior o salta a la jefatura de Gabinete que dejará vacante el electo senador nacional Aníbal Fernández.
El secretario de Comunicación, Juan Abal Medina, también aspira al sillón por el que también pasaron Alberto Fernández y Sergio Massa. También se lo menciona en Interior, si Randazzo es promovido. En los corrillos las acciones de Abal subieron en los dos últimos días por el dato de que tuvo sendas reuniones en Olivos con Cristina.
El ministro de Agricultura, Julián Domínguez, asumiría como diputado y presidiría la Cámara, donde también sería confirmado al frente del bloque Agustín Rossi.
Ya se ha dicho que el tucumano alperovichista Juan Manzur seguirá en Salud. Se comenta en palacio que es conservador en materia de discusiones legislativas actuales como la despenalización del aborto y la eutanasia pero no habría colisión con la Presidenta que no ha impulsado esos temas para no abrir un frente de conflicto con la Iglesia o perder el apoyo que recibió de sectores moderados.
Se dice que el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, podría recalar en Aerolíneas Argentinas para usar su experimentada muñeca en la lidia con los conflictivos gremios aeronáuticos. Aunque también se lo menciona en un destino mucho más relajado en la embajada de Chile. Para su actual lugar se menciona a su segunda, Noemí Rial.
La Cámpora podría dar la sorpresa con un par de ministerios si Cristina empodera a su sector de funcionarios juveniles obedientes. Julián Álvarez podría pasar de secretario a ministro de Justicia.
Hay augurios divididos sobre la continuidad de Héctor Timerman como canciller. "En el Gobierno se lo da por ido", afirmó una fuente. Carlos Bettini, embajador en España y amigo de los Kirchner, vuelve a sonar para esa plaza. "¿Por qué no antes?", objetan otros. Pero Timerman tiene dos nombres menos en la lista de posibles rivales: Luis María Kreckler y Jorge Argüello, recién nombrados embajadores en Brasilia y Washington. Designaciones que apuró la Presidenta para dar señales a esos dos gobiernos y también finiquitar -dicen- con la interna diplomática.
Fuera de palacio, se habla de la doble función que tendría Gabriel Mariotto, quien seguiría al frente del ex Comfer cuando asuma como vice de Daniel Scioli en la provincia de Buenos Aires.