La Tecla Patagonia
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La definición del cronograma electoral por parte del gobernador Weretilneck agitó el avispero en la provincia del Río Negro. Los principales partidos salieron de su letargo, de las declaraciones mediáticas y comenzaron rápidamente a definir estrategias de cara al 7 de abril, cuando se abran las urnas y se conozca al próximo mandatario provincial.
Los más consolidados son el oficialismo de Juntos, con la posible candidatura (todavía no confirmada) de Alberto Weretilneck a la cabeza y el Frente para la Victoria con el intendente roquense Martín Soria a la cabeza. En ambas fuerzas se desconoce quiénes serán los o las postulantes a vice, sin embargo las especulaciones ya tienen nombre y apellido.
La grieta que tanto proclaman y utilizaron como eslogan de campaña en 2015 se encuentra en las mismas filas de la alianza Cambiemos. Allí el principal lugar se encuentra en pugna. Sergio Wisky se lanzó hace tiempo como candidato y no piensa renunciar a sus pretensiones, en este sentido el diputado nacional buscará tener la bendición del propio Mauricio Macri, a quién visitará próximamente. No obstante, el radicalismo, quiere hacer valer su peso y su historia dentro de la provincia.
El centenario partido impulsa como cabeza de fórmula a la legisladora Lorena Matzen. En ese nombre parece no haber vuelta atrás y en caso de no haber acuerdo peligraría la alianza en la provincia patagónica. Cabe recordar que la diputada, oriunda de Allen, tiene el respaldo del presidente partidario Darío Berardi, como así también de un grupo de dirigentes.
Por otra parte en la contienda radical se encuentra el dirigente Germán Jalabert, que reclamó: “Las candidaturas deben ser definidas a través de la participación de todos los afiliados en internas limpias y en igualdad de condiciones, tal cual lo determina nuestra Carta Orgánica”.