17 de mayo de 2010
EXPORTACIONES
El problema de la producción rionegrina
El ministro de Producción, Juan Accatino, alertó que la medida de restringir las importaciones de alimentos anunciada por el gobierno nacional a través del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, “puede ser para nosotros un verdadero desastre” por la posible represalía de Brasil de tomar una medida similar respecto a la fruta rionegrina
Informó el ministro Juan Accatino que “estuvimos hablando esto con el ministro (Julián Domínguez), con dos de sus tres secretarios, Carla Campos Bilbao y Lorenzo Basso, y autoridades de la industria que estaban en el lanzamiento del Plan Estratégico, Agroalimentario y Agroindustrial. Estaban también las autoridades de CAFI y algunas de las grandes empresas exportadoras como Expofrut”.
Indicó que “mientras la gente de la industria decía que había que esperar, que no se sabía todavía cómo iba a reaccionar Brasil, Lorenzo Basso decía que esto podía no ser nada o ser una verdadera debacle”.
Informó el funcionario que el perjuicio para Río Negro puede ser mucho “porque tenemos las cámaras de frío abarrotadas como nunca con fruta, esperando ser colocadas en el mejor mercado que tenemos hoy los argentinos para nuestra fruta y con la sospecha que Brasil, como lo hizo el año pasado con las licencias automáticas, lo puede hacer ahora”.
Indicó que “ni siquiera estamos hablando que se nos complique la colocación de toda la fruta, con que se nos complique la colocación de una parte ya el problema es grande. Tenemos un cronograma de entrega donde no podemos atrasarnos una semana, porque es fruta que no la podés colocar en ningún lado, y cuando intentás colocarlo lo que estás haciendo es bastardear el mercado porque estás saturando”.
“Hay un cronograma de entrega semana por semana que no se puede atrasar”, consignó Accatino a lo que agregó que “Brasil puede ser que nos infraccione, puede que negociemos o puede que lo arreglemos, pero todo eso lleva tiempo y que no se pueda colocar una parte va a complicar la colocación de toda la fruta”.
“Brasil es un mercado más importante para nosotros que nosotros para ellos, así que puede perjudicarnos”, concluyó el ministro.