9 de junio de 2011
DIEGO ROBLES
“Nunca pensé en renunciar”
En medio de la crisis el ministro de Economía de Santa Cruz habló con La Tecla Patagonia de las finanzas provinciales, de su relación con el gobernador Peralta y el matrimonio K
Es el ministro de Economía más joven que tuvo la historia de Santa Cruz al frente de la complicada cartera. Asumió sus funciones en medio de una profunda crisis, y por sus 34 años de edad pocos daban crédito de que fuera a perdurar en el cargo. Hoy, a dos años de la asunción, sigue manejando los hilos de una caldeada economía provincial. El contador Diego Robles dialogó con La Tecla Patagonia sobre los conflictos que mantienen en vilo a la provincia, su relación con el gobernador Peralta, el
vínculo con el matrimonio K, entre otras cosas.
-La provincia hace tiempo viene sufriendo una importante crisis financiera. ¿Por qué se llegó a esta situación?
-La situación de la provincia no es nueva, tiene que ver con cuestiones estructurales que se resuelven con políticas de Estado de mediano y largo plazo que estamos implementando, principalmente ligadas a disminuir la altísima incidencia del costo laboral dentro del presupuesto provincial y diversificar la matriz económica. Y, lamentablemente, los conflictos petroleros recurrentes han provocado pérdidas irrecuperables en los últimos ejercicios.
-¿Cómo están las finanzas tras el paro petrolero?
-Complicadas, ya que las regalías petroleras constituyen el segundo recurso corriente de nuestra provincia, y sólo el paro del mes de abril nos ha producido una pérdida de más de 120 millones. En tanto que la pérdida proyectada por los conflictos que afectaron la producción en mayo será de aproximadamente 70 millones más.
-¿Esta situación profundizó la crisis?
-Obviamente, ya que no sólo es la pérdida en regalías y recaudación propia de tributos provinciales, sino que se debe reforzar la asistencia financiera a los municipios por la merma en la coparticipación que se produce, a la vez que las economías regionales se ralentizan, especialmente en la zona norte. Financieramente será muy
difícil hacer frente a los aguinaldos,
y de no retomarse en forma plena la producción, podría verse en riesgo el pago de los salarios.
-¿La provincia debió pedir ayuda extra a Nación por este tema?
-La provincia siempre cuenta con el apoyo de Nación, como creo que sucede con todas las jurisdicciones desde 2003, cuando empezamos a tener un Gobierno nacional con una mirada federal como nunca antes hubo, y creo que especialmente las provincias patagónicas podemos dar fe de esto. Ahora, nosotros tenemos que plantearnos un esquema que tienda a la autosuficiencia, y a que logremos llegar a un equilibrio que nos permita manejarnos con nuestros propios recursos. Deberemos seguir trabajando muy fuerte en resolver los problemas estructurales para que los conflictos coyunturales afecten lo menos posible.
-¿Qué fue lo que desató el conflicto con el sector petrolero? ¿Tuvo un trasfondo político?
-Creo que quedó en evidencia que lo que se inició como un reclamo salarial hacia las operadoras o por cuestiones laborales, como la firma del convenio colectivo de trabajo, finalmente derivó en una puja de poder entre sectores internos del sindicato que llevaron a que la Federación tuviera que intervenir, teniendo el gobierno provincial que solicitar esto a través de una medida autosatisfactiva a la Justicia.
-¿Cuál es la cuestión de fondo de este conflicto docente?
-La sociedad santacruceña tiene claro en su inmensa mayoría que hay actores en este conflicto que tienen una intencionalidad política manifiesta, de hecho no se puede entender que no se haya acatado la conciliación obligatoria ni los fallos judiciales, que son herramientas que permiten seguir dialogando y buscar un acuerdo, mientras las clases se dictan sin medidas de fuerza. Quizás haya todavía algunos que se quedaron con la foto de 2007, y no se dan cuenta de que el contexto es totalmente diferente.
-Usted expresó que se habían gastado los fondos que la provincia tenía depositados en el exterior desde el gobierno de Kirchner, después sostuvo que se trataba de un malentendido. ¿Qué pasó con los fondos?
-Las aplicaciones de esos fondos se hicieron según la normativa vigente
y se incorporaron a los presupuestos
respectivos. Anualmente se eleva al Tribunal de Cuentas de la provincia lo actuado, y luego lo trata la Legislatura provincial. En ambos cuerpos colegiados la oposición tiene representantes, así
que tienen acceso a toda la información al respecto.
-Trascendió que el Gobernador se molestó muchísimo con sus declaraciones. ¿Esto fue así?
-Es una pregunta que tendría que responder el Gobernador. Se dijeron muchas cosas. Me acuerdo que estábamos reunidos mientras escuchábamos radios que decían que yo lo había llamado insistentemente y que él no me atendía el teléfono, o que me había pedido la renuncia cuando eso nunca pasó. Es parte del folclore y uno lo termina asumiendo como parte de las reglas del juego.
-¿En algún momento pensó en
renunciar?
-Nunca. Yo transito mi experiencia en la función publica como una experiencia maravillosa y una oportunidad única de aportar mi humilde granito de arena al proceso histórico que vive esta provincia, y los conflictos no hacen otra cosa que instarnos a redoblar los esfuerzos, el compromiso, y a seguir trabajando, por más complicada que parezca la tarea.
La nota completa en el Revista La Tecla Patagonia número 43