3 de noviembre de 2017
CHUBUT
¿En el PJ comenzó la caza de brujas?
Luego de la “inesperada” derrota en las generales, desde el Justicialismo salieron en busca de los
culpables del fracaso. Poca autocrítica y denuncias de fuego amigo completan el cuadro

El escenario de crisis y acefalía que sufre el peronismo a nivel nacional se repite en buena parte de las provincias, y en Chubut se potencia. A la dispersión y atomización registrada al momento de las PASO, se les suma el desencanto y el cimbronazo de perder las generales cuando habían sido la primera fuerza en agosto. Lejos de saldar la diferencia en las primarias abiertas, la grieta interna del Frente para la Victoria y el Partido Justicialista se profundizó a tal punto que se sospecha que varios referentes no dieron su mejor esfuerzo, o bien jugaron de manera abierta para las filas del oficialismo.
Finalizado el proceso de las internas, todos los precandidatos, con excepción de Coné Díaz, que pegó el salto al dasnevismo, se mostraron juntos y asumieron el compromiso de trabajar en pos de la campaña del candidato ganador, Ricardo Fueyo, por lo que se esperaba un resultado mucho mejor en las generales, a pesar de las diferencias marcadas desde cada sector. Pero en la práctica, poco de esto ocurrió. El justicialismo perdió en lugares clave donde debió haber ganado o, como mínimo, repetir el resultado de las PASO. Y no fue así. Luego, con el diario del lunes, comenzó el fuego cruzado y la búsqueda de los culpables de la derrota.
Un primer (y quizá apresurado) análisis apunta a los derrotados en la interna. Las prematuras broncas cayeron sobre los dirigentes regionales Héctor González y Néstor Hourcade, quienes habían sido los otros dos precandidatos más votados dentro del FpV. Las críticas aumentaron cuando ellos mismos salieron con críticas hacia la conducción del partido y la campaña, luego de la inexpugnable caída en las urnas. Otra de las apuntadas es la intendenta de Rawson, Rossana Artero. Fue derrotada en la capital, donde son oficialismo. Sin embargo, la Jefa comunal se habría puesto a disposición de la campaña, aunque prescindieron de su liderazgo.
Por su parte, el intendente de Comodoro Rivadavia y líder más identificable en el peronismo chubutense, Carlos Linares, eligió mantenerse al margen de esta disputa interna, y no formará parte de las decisiones que tome el partido en torno a la continuidad o no de los dirigentes apuntados. Lo mismo ocurre con el presidente del partido a nivel provincial, Ricardo Mutio, quien no comparte esa persecución y apuesta a la unidad.
Pero el debate tiene, como mínimo, un enfoque equivocado o incompleto. La persecución de fantasmas en búsqueda de un único culpable, para depositar en él todas las frustraciones y delegar errores, no debe ni puede ser el camino que elija el peronismo para resolver su crisis. Al contrario, de insistir en la cacería de brujas, la fragmentación del justicialismo se profundizará y no se logrará aunar esfuerzos en torno a un proyecto fuerte para disputar la gobernación en 2019, donde tendrá, a priori, dos rivales fuertes y que arrancan mejor posicionados. Si bien ChST no transita su mejor momento institucional, no dejan de ser oficialismo, y serán número puesto. Y Cambiemos es, al menos en la actualidad, el carro ganador.
Entonces, la mira tiene que apuntar hacia adentro y no hacia afuera. El análisis debe contemplar la existencia de responsables y no de culpables. Y en ese marco, todos lo son. Más allá del esfuerzo y del trabajo, en mayor o menor medida, la responsabilidad es previa a la campaña. El mea culpa dirigencial es el puente a la unidad y, por qué no, a la renovación del espacio. No siempre la transformación está atada al intercambio de fichas; un cambio de eje de la política interna podría ser el rumbo buscado. Pese a las diferencias, la meta debería ser abrir el partido y no fomentar la segmentación que, a este paso, podría ser letal.
Ricardo Mutio (Presidente PJ)
“No creo que haya habido traidores”
El presidente del PJ habló con La Tecla Patagonia y analizó el resultado de las elecciones y el panorama a futuro del peronismo en la Provincia. “Por supuesto que podemos llegar unidos al 2019, y vamos a trabajar para eso”, afirmó
El presidente del Partido Justicialista habló con La Tecla Patagonia y afirmó que “me pone muy triste el resultado, porque nos hace retroceder un poco y rever algunas cuestiones que seguramente no hemos hecho bien”. Y agregó: “A nadie le gusta perder, pero el resultado hay que aceptarlo. Creo que se ha hecho un trabajo muy intenso y cada uno ha trabajado desde el lugar que lo sabe hacer. Y hay que agradecer y felicitar enormemente a la militancia por el trabajo que ha hecho”. En cuanto a los votos faltantes de las PASO, Mutio fue tajante: “No creo que acá haya habido traiciones ni nada por el estilo. Creo que cada uno trabajó desde su lugar. Después, hubo algún exabrupto una vez conocidos los resultados de la elección, pero producto de la calentura propia del resultado. Yo creo que no ha pasado nada raro”. Respecto del futuro del partido, manifestó que “tenemos que mantener la calma y planificar lo que viene. Haremos una autocrítica, pero tampoco por tiempo indeterminado. El peronismo se tiene que levantar rápidamente. Vamos a trabajar para recuperar la Provincia”.
En la misma línea, el dirigente del justicialismo señaló que “el peronismo es una calle muy amplia que debemos transitarla todos. Acá nadie es el dueño del peronismo. Uno circunstancialmente tiene el honor de ejercer la presidencia del partido. Bienvenidos sean los peronistas que quieren venir a trabajar para que nosotros podamos recuperar el terreno que hemos perdido”. Y sentenció: “Por supuesto que podemos llegar unidos al 2019. Es nuestra meta, y vamos a seguir trabajando por eso. También va a depender de cada compañero. La responsabilidad es de cada uno de nosotros. Por mi parte, lo que pueda hacer para lograr la unidad del peronismo, lo voy a seguir haciendo”.
Ricardo Fueyo (Dirigente FpV-PJ)
“Hubo gente que jugó en contra, como Di Pierro y algún dirigente más”
El excandidato a diputado nacional por el Frente para la Victoria dialogó con el medio sobre lo que dejaron las elecciones legislativas y lo que viene. “No sé si el peronismo llegará unido al 2019”, manifestó
El excandidato del FpV-PJ habló con este medio y afirmó que, “en general, me sentí acompañado por los otros precandidatos. Lo que pasa es que el precandidato hace su máximo esfuerzo en la interna; después no se transforma en un militante más”. Y manifestó: “Hubo gente que jugó decididamente en contra, como Di Pierro y algún otro dirigente al que no se lo vio más”. En cuanto al apoyo trunco, Fueyo señaló que “Di Pierro jugó en la interna a favor de Hourcade, y después jugó con Arcioni en las generales. Eso a nosotros nos costó una buena cantidad de votos”. Sobre el futuro, disparó: “Hay dos sectores: uno de los militantes, que son muchísimos, más de lo que estos dirigentes que hace mucho no pisan la provincia suponen; y otro de los dirigentes que están viendo que pueden traccionar. Y los militantes están pensando en una unidad con participación de todos, pero no de todos los caciques, sino de cada militante”. Y sentenció: “No sé si el peronismo llegará unido al 2019. Yo voy a hacer lo imposible para que, de acá en adelante, la militancia peronista y de sus aliados frentistas esté unida. Después, cada dirigente irá viendo cómo juega”.
Néstor Hourcade (Dirigente FpV-PJ)
“Hay que construir con consenso”
El dirigente peronista habló con La Tecla Patagonia acerca del resultado de las elecciones y del futuro del partido, a corto y mediano plazo. “Hay que poner el proyecto arriba de la mesa y charlar con todos los compañeros”, afirmó
El referente del peronismo y ex precandidato a diputado nacional por el FpV-PJ habló con La Tecla Patagonia y expresó que “yo fui uno de los más autocríticos en el momento de la derrota. A todos nos duele perder”. Y disparó: “Cuando salta algún dirigente y pone un manto de duda sin haber hecho un análisis y sin el recuento, por supuesto que te calentás”. Asimismo, Hourcade manifestó que “ahora tenemos que ver qué es lo que nos hace bien y lo que nos hace mal, para que no nos pase lo que les pasó a los radicales en el 2003. Nosotros estamos a tiempo de reconstruirnos”. Y apuntó: “Tiene que primar la inteligencia de todos los dirigentes, de todos los sectores, y hacer un gran frente, porque nuestro enemigo político es el PRO. Ellos tienen un marketing que nosotros no tenemos. No contamos con una estrategia de campaña y nos ganó un mudo”.
En la misma sintonía, el dirigente señaló que “el problema del justicialismo fue que no tuvimos elección en la interna partidaria. Y yo me pongo adentro de esa crítica, porque fui parte. Fuimos con seis listas a las PASO. Podríamos haber ido con dos o tres. Pero como pusimos un presidente en el partido, sin elecciones, no hubo conducción ni liderazgo”. Y añadió: “Había sectores, como por ejemplo el de Héctor (González), que no estaba contenido en la campaña. O Coné Díaz, que al otro día estaba saltando a otro partido y nadie está hablando de eso”. Por último, Hourcade resaltó que “hay que hacer una autocrítica; en vez de expulsar compañeros, preguntarles por qué se van, y tratar de incluirlos a todos. Hay que construir con consenso, sin largar nombres. Acá nadie es candidato a nada”. Y sentenció: “Hay que poner el proyecto arriba de la mesa y volver a charlar con todos los compañeros”.