9 de agosto de 2017
RECHAZO EN ASCENSO
La patagonia se planta a la Central
El proyecto nuclear en la Provincia puso en alerta a la región y a la sociedad en su conjunto. Reclamos ambientales, antecedentes y vaivenes que vuelven radiactiva a la campaña electoral

La instalación de la planta nuclear en la costa atlántica rionegrina alteró los ánimos de la sociedad no solamente en esa provincia, sino también en toda la región en su conjunto. El rechazo a la iniciativa se expandió como una pandemia que desnudó las intenciones de preservar el inmaculado paisaje patagónico y de dejar en evidencia los acuerdos y las negociaciones políticas.
En medio del calendario electoral una masiva movilización generó malestar en la provincia patagónica y en Balcarce 50. Para atenuar cualquier resultado negativo en los comicios, donde Nación y Provincia apuestan fuerte, el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, dio marcha atrás en la instalación de la planta nuclear en Viedma. Sin embargo, otros intendentes vecinos se entusiasman frente a la posibilidad de albergar en sus tierras al megaproyecto energético.
Hasta el cansancio, y casi como un cassette, Weretilneck y funcionarios de Nación hicieron hincapié en los beneficios y las bondades de la energía nuclear. La generación de puestos de trabajo, la in-versión a realizar y el impacto positivo en la región valieron críticas de todos los sectores.
Todas las voces…
En este sentido, el convenio para la instalación de Central de Energía encendió la me-cha y no faltaron las acusaciones que dieron cuenta de la existencia de un pacto entre la administración provincial y la nacional. De esta manera, declaró la diputada provincial Graciela Holtz, quien expresó a este medio (edición n° 341): “Hay una negociación entre el Gobierno nacional, el Estado chino y el gobernador Weretilneck, quien no encontró manera de oponerse a esta oferta por la desesperación en la mano de obra y su afán de quedar bien con el presidente Macri”.
Asimismo y en oposición a esta iniciativa se manifestó el gobernador de Chubut, Mario das Neves, quien no titubeó al polemizar y manifestar su contundente. En la vecina provincia de Buenos Aires, el silencio se hizo absoluto y el intendente de Carmen de Patagones manifestó una tibia posición al respecto (Ver cuadro). Solamente el Concejo Deliberan-te maragato manifestó de manera unánime su negativa.
Quizás, una de las críticas menos esperadas en el marco de este conflicto fue la de Elisa Carrió. La legisladora indicó que la instalación “sería un desastre”, convirtiéndose, en este sentido, en una de las pocas posturas contrarias dentro de Cambiemos.
Por otra parte, fueron numerosos los sectores que tomaron postura contraria a la construcción de la Planta. Varios grupos ambientalistas se convirtieron en un dolor de cabeza para el gobierno provincial y sus principales representantes. Cada acto de campaña o protocolar sirvió de excusa para plantarse frente al mismo mandatario, que no está dispuesto a ceder un centímetro de sus pretensiones y acuerdos preestablecidos.
En el nombre del...
Si hay una voz que molestó y mucho, no sólo al Gobierno local, sino también al nacional, fue la postura de la Iglesia. En el medio de la polémica, las autoridades eclesiásticas de la capital rionegrina tomaron un rol fundamental
en la organización de las asambleas realizadas en el mismo templo de la Catedral de Viedma.
Rápidamente, el intendente municipal, José Luis Foulkes (Cambiemos), cuestionó al párroco impulsor de las asambleas y manifestó: “Que la Iglesia se quede metidita en su templito”. De igual manera arremetió el Gobernador provincial al decir: “Es una movida política liderada por la Iglesia, que no tiene participación”.
Mientras el reclamo se hace extensivo, especialistas ambientales dan cuenta de los riesgos que este tipo de iniciativas trae aparejados. Si bien Argentina no cuenta con antecedentes de accidentes nucleares de gran envergadura, sí hubo sucesos menores que generan no pocas preocupaciones.
Además de la cuestión ambiental, la ubicación de la planta va en contra de reglamentaciones locales que prohíben el desarrollo de la actividad nuclear en diferentes comunas de la provincia de Río Negro.
La polémica nuclear está instalada y, si bien el gobierno rionegrino busca poner paños fríos, el objetivo principal es atenuar el impacto en los resultados electorales. A pesar de ello, el malestar es creciente y la politización del tema preocupa a propios y ajenos.
LA POSICION DE LA IGLESIA
“Hay mucho de política partidista”
La catedral de Viedma se transformó en el epicentro de los reclamos en contra de la Central nuclear en la región, y también en el blanco de las críticas de funcionarios locales y provinciales.
El padre Luis García tomó un protagonismo fundamental en las asambleas realizadas en la Catedral capitalina. En declaraciones con La Tecla Patagonia, el párroco señaló: “Creo que los cristianos partimos de algo central, que es nuestra opción del dios de la vida; y, por lo tanto, esa opción tiene que darse en todas las situaciones. La Iglesia se equivocó y se equivoca, y a veces mete la pata. Pero hay algo esencial, que es nuestra apuesta por la vida, y eso entra en el proyecto de Dios; por tal motivo, a nivel personal, me involucré en toda esta cuestión que estamos viviendo acá en el norte de la Patagonia, y en decir ´no´ a la planta nuclear, ‘no’ a la energía nuclear acá y en ninguna parte del mundo, precisamente por esa opción”.
En referencia a las críticas por su posicionamiento, el sacerdote enfatizó:
“Lo que generó cierto movimiento y rechazo fue hacer la asamblea dentro de la Catedral. Para muchos, eso significaba utilizar un lugar religioso para otra función. Sin embargo, el haberlo hecho en el templo fue lo más significativo, lo más importante. Y además, el plasmar que la Iglesia o gran parte de los cristianos que transitamos esta tierra patagónica es-tamos con el dios de la vida y, por lo tanto, queremos meter la realidad, los problemas y las dificultades, como también las esperanzas y alegrías dentro de los templos, todo en su conjunto. Creo que el rechazo, tanto de algunos integrantes del Gobierno provincial como del Gobierno municipal, se debía no tanto a que se realizara la asamblea en la Catedral, sino a las repercusiones que ese acto iba a tener”.
El potencial de la Provincia y las inversiones como eje
El titular de la Subsecretaría de Energía Nuclear de la Nación dialogó con La Tecla Patagonia e indicó que la elección de la costa atlántica en la provincia de Río Negro “se relaciona con la posibilidad de utilizar las capacidades que nos brinda. Indudablemente, nos ofrece las mejores posibilidades. Podemos decir que es la primera vez en la historia argentina en que se elige un sitio como producto de un trabajo técnico”. Al mismo tiempo, el funcionario nacional destacó: “Nos parece que una inversión de esta magnitud (USD 8.000 millones de inversión directa) va a generar un fantástico polo de desarrollo económico en la zona y en la región patagónica. Como manifestó ya el Gobernador, habrá un antes y un después de esta de-cisión en la zona, dado que va a implicar un gran círculo virtuoso”.
LA OPINIÓN DEL OTRO LADO DEL RÍO
“Si no hay riesgos, no habría problemas con que se instale”
Así lo manifestó el Intendente de la localidad vecina, Carmen de Patagones, quien hizo referencia a la instalación de la central nuclear en la provincia del Río Negro
La polémica por la instalación del emprendimiento nuclear trascendió los límites de Río Negro. En Carmen de Patagones, localidad vecina a Viedma en la provincia de Buenos Aires, el tema no pasó desapercibido. La cuestión tomó repercusión en el ámbito político y, en este sentido, el intendente municipal, José Luis Zara, dialogó con La Tecla Patagonia y expuso su postura al respecto. “Lo que nosotros planteamos respecto a la central nuclear es que debe haber mayor conocimiento de los efectos que puede causar y de los beneficios que puede traer”, consideró.
En referencia a los reclamos en la ciudad de Viedma, el intendente maragato destacó: “Alberto Weretilneck expresó que la gente está muy preocupada y hubo mucho rechazo por la cercanía al balneario de La Boca y El Cóndor, que está pegado a Carmen de Patagones. En ese sentido, el Gobernador señaló que se debe esperar y que la gente debe decidir cuál tiene que ser el lugar más propicio para la instalación de la central. Esto calmó un poco el enojo”.
Consultado por este medio respecto a su postura sobre el tema, Zara respondió: “Lo ideal sería saber y tener el conocimiento de la seguridad que puede llegar a tener este tipo de emprendimientos. También tenemos que asegurarnos de que no traiga ningún inconveniente a la población y, si no hay riesgos, no habría problemas con que se instale”.
EL RECHAZO AMBIENTAL
“Siempre hay una utilización política en estos conflictos”
Desde la asociación ecologista Piuké, Alejandro Yanniello dialogó con La Tecla Patagonia acerca de los criterios de oposición a la central nuclear. En este sentido, el referente dijo: “En la mayoría de las ciudades hay una oposición manifiesta a la instalación de la Central, no sólo en las ciudades de Río Negro, sino también en las provincias limítrofes. Entonces el gobernador, Alberto Weretilneck, tuvo intervenciones en las que descalificaba a quienes se oponían y se contradecía con la realidad, que se evidencia en todas las ciudades, con reacciones y protestas”.
En relación al cambio de ubicación que informó el mandatario, destacó: “Luego, el Gobernador señaló que tomó la decisión de no realizar el proyecto en Viedma, pero nosotros y la comunidad imaginamos que se concretará en Sierra Gran-de, en la costa; sin embargo, las localidades involucradas no quieren tener cerca a la planta, mucho me-nos el Valle y la cordillera”.
En referencia a la utilización política y partidaria, Yanniello declaró: “La ministra de Turismo, Silvia Arrieta, declaró que esta planta no afectaría al turismo, pero estas declaraciones son en el marco de las elecciones, y esto está muy vinculado”. En es-ta misma línea, añadió: “Teniendo experiencia en estos conflictos, siempre hay una utilización política, es algo que no va a estar afuera”.
En último término, destacó: “Por otro lado, está la utilización electoral, y nosotros creemos que siempre va a existir. Hemos visto que, en estas cuestiones, no se puede subestimar de ninguna forma la posición de los vecinos. A veces, puede ganar un postura que no resulta coincidente con las cifras relativas a lo que se expresa en las urnas”.
Nota completa en la edición impresa n° 348