07/04/2011
PÓLEMICA POR LAS TIERRAS
Un magnate argentino va por El Bolsón
El exitoso empresario Marcelo Mindlin se hizo acreedor de casi 20 mil hectáreas en la localidad. Por ley, pocos pueden acceder a las tierras. Qué maniobras se llevan a cabo para quedarse con los terrenos y qué hacen las autoridades provinciales al respecto
Si hay un tema por demás preocupante en Río Negro es la concentración de vastas extensiones de tierras en manos de poderosos empresarios tanto nacionales como internacionales. Benetton y el magnate británico Joe Lewis se encuentran dentro de los casos emblemáticos relacionados al capital extranjero. Y a nivel local se puede citar la compra de tierras por parte de la empresa nacional, Moño Azul, abocada a la fruticultura. Pero por estos días salió a la luz un caso que está dando mucho que hablar en la provincia dirigida por el gobernador Miguel Saiz. Se trata de la operación que se llevó adelante para que el titular de Pampa Energía, de varias firmas generadoras y distribuidoras, y hasta de la empresa de transmisión eléctrica Edenor, Marcelo Mindlin, pudiera convertirse en propietario de casi 20 mil hectáreas en la zona de El Bolsón. Quién es este empresario, de dónde proviene, cuál es la operación que llevó a cabo para apoderarse de miles y miles de hectáreas en uno de los lugares turísticos más importantes de la Argentina y qué rol juega el Estado provincial ante esta problemática que crece día a día.

Un perfil interesante
Marcelo Mindlin, hoy convertido en un exitoso empresario, desde muy chico se mostró apasionado por el mundo de las finanzas, tal es así que a la hora de elegir la carrera universitaria que quería seguir no lo dudó: administración de empresas. Siempre se lo vio como un joven hiperactivo, simpático y sin muchos problemas para relacionarse con desconocidos y extraños. En sus comienzos se lo veía deambular por los pasillos de la Bolsa de Comercio porteña empapándose de ese mundo que en verdad lo alucinaba, hasta que le llegó la oportunidad de empezar a dar sus primeros pasos.

Luego de varios años, Mindlin se reencontró en la Bolsa con quien por casi una década sería su compañero de negocios: Eduardo Elsztain, un amigo y compañero de su hermana en el Nacional de Buenos Aires, que por ese entonces tenía una modesta oficina de operaciones bursátiles inmobiliarias en el microcentro porteño. Corría el año 1990, y con tan solo 24 años, junto a Elsztain se asociaron en IRSA Inversiones y Representaciones SA, una reconocida empresa argentina de bienes raíces fundada en 1943. Fue vicepresidente del Directorio y dirigió el área financiera de la compañía. Además, por ese tiempo fue director del Banco Hipotecario SA.

A fines de 2003, Mindlin tomó la decisión de separase de su socio y amigo, para emprender un camino solo, dando un paso más que importante en su carrera empresarial. Hacía tiempo que tenía la intención de arriesgarse y abrirse el paso hacia otro tipo de emprendimientos. Soñaba con hacer negocios en empresas como Gatic, Parmalat o Telecom, y por qué no, inmiscuirse en el mundo de una de las mayores pasiones a nivel mundial: el fútbol -de hecho comentan sus allegados que el empresario xeneixe sostuvo que no va a descansar hasta lograrlo-. En ese momento, Mindlin se había hecho conocido en los mercados internacionales a raíz de la renegociación de la deuda que tenía IRSA, hecho que lo favoreció cuando se independizó.

A partir de allí, lo que hizo fue comprar firmas que se encontraran endeudadas con el objetivo de sacarlas exitosamente adelante. Así se concentró en Grupo Dolphin SA, una compañía de asesoramiento en inversiones argentinas, de la cual es accionista fundador y hoy en día preside y forma parte del Directorio. Luego compró Frigorífico La Pampa que se convirtió en Pampa Holding y terminó siendo la actual Pampa Energía, por medio de la misma se llevaban a cabo las inversiones en el sector energético.

Para ese entonces, ya tenía en su poder la distribuidora de electricidad más grande de la Argentina, Edenor. Además entre sus empresas también figuran las hidroeléctricas mendocinas Nihuiles y Diamante, la Central Térmica Güemes en Salta, la de Loma de la Lata en la provincia de Neuquén, y la central bonaerense de Piedra Buena. Y ahora en la misma línea incursionará en el tema de la producción de gas. “Vamos a conocer ese mercado”, sostienen allegados al exitoso empresario.

¿El dueño de El Bolsón?
Días atrás, el legislador Luis Bardeggia del bloque Foro Rionegrino realizó un informe revelando las irregularidades que hay en la adjudicación de tierras fiscales, la reventa y la concentración de las mismas, quedando reflejadas las operaciones que se llevaban a cabo con el fin de que las tierras terminen recayendo en manos de un solo beneficiario, que “inicialmente, no puede presentarse al fisco solicitando esos campos ya que no encuadran en los requisitos y/o condiciones establecidos para ser adjudicatario”.

De acuerdo a la presentación realizada por el diputado provincial, tres predios de tierras fiscales ubicados en cercanías a la localidad de El Bolsón fueron adquiridos por diferentes propietarios y terminaron bajo la titularidad de una misma persona, en este caso, justamente del exitoso empresario, Marcos Mindlin.

En cuanto a cómo fue el proceso de reventa, Bardeggia sostuvo: “Vimos que la provincia había hecho adjudicaciones a 41 pesos la hectárea y que al poco tiempo estaba en manos de este empresario, al que nosotros no le objetamos su actividad privada ni tendríamos motivo para hacerlo, sino que existe una irregularidad manifiesta en el proceso mediante el cual la provincia está validando esta reventa de tierras”.

Las declaraciones del diputado provincial se enmarcan en el hecho de que existe una legislación vigente en la provincia, entre ellas la ley 279, que no se cumple debidamente o mejor dicho no se hace cumplir, ya que de acuerdo a la misma, las tierras que son adquiridas no pueden ser vendidas antes de que se cumplan cinco años de su adquisición y deben tener solamente una función social y productiva.

Asimismo, Bardeggia considera que la operación fue realizada con el aval de las autoridades provinciales encargadas de monitorear este tipo de transacciones, ya que “es evidente que el Señor Jorge Belacin, director de Tierras y Colonias de la provincia de Río Negro, y Juan Acattino, ministro de Producción, conociendo cada adjudicación y los pormenores de las reventas en virtud del derecho de preferencia que la ley le concede al Estado, encontró válido todo el proceso” del traspaso de las tierras en cuestión.

De acuerdo al informe, la dirección de Tierras y Colonias en junio de 2007 le adjudicó a José Lisandro Lanfre dos campos en la localidad turística de El Bolsón, uno de 3.700 hectáreas y otro de 815, y en abril de 2008 le otorgó 14.689 hectáreas a Uberfil Carrillanca y Miguel Guajardo. Hasta aquí todo se hizo debidamente. Pero veamos qué sucede a continuación.
El problema radica básicamente en qué sucedió luego con dichos campos, de los cuales cabe destacar que se encuentran ubicados en forma contigua, es decir uno al lado del otro, para entender bien el objetivo al que se pretendía llegar.

Transcurridos poco más de dos años de la adjudicación por parte del Estado provincial, las tierras anteriormente mencionadas fueron revendidas a un único comprador, el empresario Marcelo Mindlin, y según el informe del legislador provincial Luis Bardeggia el hecho quedó constatado porque el beneficiario escrituró los campos el mismo día de la compra. El hecho se encuentra asentado en el Registro Notarial Número 84 de la Ciudad de San Carlos de Bariloche con fecha del 7 de julio y por medio de escrituras sucesivas, las número 197 y 198. Es decir que a partir de ese momento Mindlin se convirtió en propietario de casi 20 mil hectáreas en la zona, que habían sido adjudicadas con anterioridad a dos propietarios diferentes.

Pero la historia no termina ahí, ya que poco después, la dirección de Tierras de la provicnia le traspasó al empresario Mindlin tierras fiscales en forma directa, es decir, sin la intervención de algún tipo de intermediario.
Además, por si fuera poco, en julio del año pasado mediante la disposición Nº 183 dicho organismo del Estado provincial le adjudicó a Damián Mindlin, el hermano menor de Marcelo, 700 hectáreas en El Manso, que se encuentra dentro de la zona de Seguridad de Frontera, posee costa sobre el Río Foyel y limita con el campo de Joe Lewis, el magnate británico que posee su propiedad a orillas del Lago Escondido. Asimismo, la escrituración del predio se concretó en noviembre pasado con la rúbrica del gobernador Miguel Saiz y el ministro de Producción, Juan Acattino.

Pero hay varios datos que se desprenden de esta reventa que resultan por demás llamativos. Uno es que el adjudicatario de las casi 15 mil hectáreas -Uberfil Carrillanca- hasta el año pasado, en que falleció, fue empleado del reconocido operador inmobiliario de la zona, Federico Van Ditmar. El otro es que, Miguel Menegazzo Cané -el intermediario de las 3.700 y 815 hectáreas- desde 1999 es socio de Federico Van Dit Mar en la Estancia del Foyel SA.

Al respecto, el diputado provincial Luis Bardeggia sostuvo que dados los hechos, la adjudicación original “tenía pretensiones especulativas, ya que a los tres meses de proceder a la escrituración, comenzaron a requerirse certificados a fin de efectuar su venta, que se materializó un año después, contraviniendo las previsiones del decreto 545/1970 y la ley 279 de Tierras”.

Ahora, sólo resta esperar cuál va a ser la determinación que tomará la Justicia rionegrina en cuanto al traspaso de tierras en forma por demás irregular, si se convalidará o no la reventa de los terrenos al exitoso empresario, y si el gobierno provincial se encargará de ahora en más de la correcta aplicación de las normas vigentes.

Nota completa en la revista La Tecla Patagonia Nº 34