25 de abril de 2017
COOPERATIVAS
Poca inversión y una eterna crisis
La falta de agua se sintió con fuerza en toda la Provincia y volvió a poner en la mira el manejo que tienen las prestadoras de los servicios públicos. El deslinde de responsabilidades

La situación de la falta de agua en gran parte de la Provincia volvió a dejar en evidencia a las cooperativas. Una de la cosas que prometió Mario das Neves, tras asumir su tercer mandato frente al Ejecutivo, fue mantener el sistema de cooperativas. La idea persistía, aunque con algún otro organismo que las controlara. En rigor, en muchos casos, los desmanejos han llevado a las cooperativas a situaciones de ahogo financiero. A esto se suma la falta de financiamiento y de inversiones en obras para el mantenimiento de los servicios.
“Siempre he defendido el sistema cooperativo, y lo voy a seguir defendiendo”, sostuvo el gobernador, Mario das Neves, marcándoles la cancha a aquellos interesados en hacerse cargo de los servicios en la Provincia. La idea privatizadora viene sonando hace varios años debido a la profunda crisis que atraviesan los servicios públicos. La deuda con la Compañía Administradora del Mercado Mayorista (Cammesa) es grande, pero se han instrumentados mecanismos para avanzar en planes de pago y condonación.
Lo cierto es que, para poder sostener este sistema solidario, es inevitable sanear y despojar a las cooperativas de vicios, desmanejos e irregularidades. En este punto, el control es esencial, y hoy no hay controles eficientes. Más allá de que la responsabilidad sobre cada cooperativa la tiene el Municipio, la garantía de los servicios es una obligación del Estado provincial, que no puede desentenderse.
En su momento, Das Neves había mencionado la necesidad de incluir el tema en una eventual reforma de la Constitución provincial. Año y medio después, no ha pasado nada más que una prórroga de una ley de Emergencia que viene arrastrando la Provincia desde hace años.
La política en materia energética, implementada a nivel nacional durante los últimos años, ha perjudicado a la región patagónica y, sobre todo, al sistema solidario de cooperativas chubutenses.
Más allá de esta situación, la crisis económica y administrativa a la que han llegado estas entidades tiene que ver también con casos de corrupción e irregularidades. Esta es una realidad que no se puede negar. El caso más resonante fue el de la Cooperativa de Dolavon, que manejaba la hermana del exintendente y actual titular del Instituto Provincial de la Vivienda, Martín Bortagaray, pero a lo largo de los años hubo repetidos casos de despilfarro de fondos dentro de las cooperativas, que han sido utilizadas muchas veces como caja para la política.
En Chubut, los servicios de distribución de energía eléctrica, agua potable y desagües cloacales son prestados en prácticamente todas las localidades por empresas cooperativas de capitales estatales. Según se publica en el sitio web de la Federación de Cooperativas Chubutenses, en materia de electricidad, distribuyen más del 90 % de la utilizada por la población provincial, y también participan en las áreas de generación y transporte. En cuanto a captación, potabilización y distribución de agua potable, las cooperativas también cubren más del 90 % del consumo total de la población del Chubut, en tanto que, en el área de la recolección y tratamiento de líquidos cloacales, son únicas administradoras de los sistemas, cubriendo el 100 % de los existentes.
La distribución del gas natural y el servicio telefónico los realizan sociedades comerciales de carácter nacional o regional, pero hay también algunas localidades, como Sarmiento, El Hoyo, Epuyén y Diadema Argentina, donde el servicio telefónico es operado por cooperativas.
El modelo adoptado en Chubut, como en casi todo el resto del país, es el de co-operativas de usuarios. Esto implica que los habitantes de la ciudad se asocien en una cooperativa para autogestionar desde ella la prestación del respectivo servicio.
El año pasado, el gobernador, Mario das Neves, firmó con las cooperativas un nuevo convenio para que las mismas puedan proveer el servicio de internet mediante fibra óptica. Lo cierto es que, si bien el Ejecutivo plantea una defensa férrea al sistema de cooperativismo, hay una imperioso reclamo de la gente que quedó evidenciado ante la falta de agua por más de diez días en todo el Valle. Piden que los servicios sean de calidad y, para lograr esto, hace falta mucho más que la defensa al sistema. Se requieren inversiones y obras de mantenimiento, de ampliación, además de un estricto control sobre las cooperativas.