18 de febrero de 2011
NEUQUéN
Villa La Angostura: ¿qué más se les ofrece?
En Villa La Angostura los grupos empresarios están decididos a ir por todo lo que les apetece en términos de rentabilidad. Y el Estado parece no estar tan en desacuerdo
Los episodios de ventas de tierras en la Patagonia se suceden como en una mala serie de TV. Esta vez el escenario del negocio inmobiliario está montado (nuevamente) en Villa La Angostura, Neuquén.
El grupo Fideicomiso Nuevo Golf de La Angostura y Nuevos Campos de Angostura acaba de proponer a concejales y al poder ejecutivo un canje de 12 hectáreas a la mu-nicipalidad para poder avanzar con un proyecto de urbanización y una cancha de golf de 18 hoyos en un terreno de 350 hectáreas. El primer problema que aparece es que el canje de tierras está prohibido por la Carta Orgánica.
El proyecto comprende en total 12 chacras con igual número de unidades funcionales en la parte superior del predio (en Banda Bosque), y en la parte inferior, cercana al centro de la localidad, una cancha de golf profesional de 18 hoyos, que afectaría 50 hectáreas. También está previsto un loteo de 300 unidades de 1.500 metros cuadrados.
El problema para el grupo empresario es que en el terreno todavía quedan 12 hectáreas pertenecientes a la municipalidad, destinadas a un futuro Parque Indus-trial. Fideicomiso Nuevo Golf propone canjear esas tierras por otras 3,2 hectáreas cerca del lugar y 6 hectáreas con servicios -excepto el gas-, para trasladar allí el Parque.
En principio, los concejales y el municipio se mostraron abiertos a acceder al canje, siempre y cuando se cumpla con la promesa de los servicios. La edil del MPN Graciela Spinelli (quien en noviembre del año pasado se opuso a una ordenanza que beneficiaba al grupo Cerro Bayo), en esta oportunidad, y consultada por La Tecla Patagonia, dijo que “el tema lo tenemos que analizar entre todos los concejales, porque están solicitando un canje y por Carta Orgánica no está permitido.
Pero si estamos todos de acuerdo en que ese canje se puede realizar, ha-brá que buscar otra forma legal para poder realizarlo”.
Más allá de que el canje no sería posible y habría que acomodar el guión a lo que dice la norma, hoy las 12 hectáreas han subido su valor por estar ubicadas en una zona estratégica. Aunque, claro, todo de-pende de la lente con que se mire.
Consultado, el agente inmobiliario José Luis Choy dijo que una hectárea en ese terreno no puede valer más de 50 mil dólares, porque no se ha sellado el acuerdo en-tre el privado y el municipio, pero que después, seguramente, costará más.
La presidenta de la ONG Alerta Angos-tura, Emilia Edelstein, dijo a La Tecla Patagonia que por la Carta Orgánica no se pueden canjear tierras, pero “no sé có-mo van a hacer, porque la sensación es que este municipio (y el poder legislativo) está decidido a decirle que sí a todo”.
Como en cada película de los negocios inmobiliarios, la suposición de muchos es que se buscan (y se consiguen) las excepciones necesarias para poder avanzar ur-banísticamente sobre las tierras vírgenes, y luego se vende todo al mejor postor en un solo paquete. Edelstein afirmó: “Noso-tros necesitamos turismo, no necesitamos urbanización. Es una burbuja inmobiliaria que empezó en el 2001 con cosas chicas, hasta que llegó esta gente, que se dio cuenta de que podía comprar a dos mangos cosas que son invaluables económicamente.”
Los funcionarios estatales parecen estar dando demasiadas ventajas a los grupos empresarios que van por las tierras en las zonas turísticas. Y Villa La Angostura no parece ser una excepción.
Nota completa en la revista Nº 27 de La Tecla Patagonia