13 de octubre de 2016
SALUD
Visitar al oftalmólogo tan importante como ir al pediatra
Los primeros años representan el período crítico de desarrollo de la vista, aseguran especialistas. El ojo crece rápidamente durante el primer año y luego lentamente hasta la pubertad. Aseguran que nunca es demasiado pronto para una consulta.

Todos los 13 de octubre se celebra el Día Mundial de la Visión, una iniciativa de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de la Agencia Internacional para la Prevención de la Ceguera (IAPB) para impulsar la prevención de la ceguera.
En este marco, los especialistas recordaron que los chequeos visuales para los niños, son tan importantes como las visitas al pediatra.
Pusieron énfasis en que la visión es un sentido totalizador y una de las fuentes de información más importantes que en la infancia influye en mayor medida sobre distintas áreas de la maduración.
El ojo varía sus parámetros de normalidad de acuerdo a su edad. Por ejemplo, crece rápidamente durante el primer año de vida y luego lentamente hasta la pubertad.
"Los primeros años representan el período crítico de desarrollo de la vista porque las áreas visuales del cerebro se encuentran desarrollándose rápidamente estimuladas por la impresión de imágenes claras sobre la retina", asegura el médico pediatra de la Red Niños Sanos, Niños Felices, Fernando Lamas. "Asimismo, los primeros meses de vida son de fundamental importancia para obtener una buena visión porque al nacer la retina y la vía óptica no están completamente maduras".
Por ejemplo, los bebés deben desarrollar la binocularidad, que es lo que hace que ambos ojos puedan coordinarse, y de esta manera tener una imagen única y percepción 3D.
De aquí la importancia de los controles oftalmológicos realizados por el pediatra de cabecera o el oftalmólogo infantil.
“A veces es difícil decidir el momento adecuado para llevar a un niño al oftalmólogo y realizar un primer control, dicha decisión queda en manos de los padres y del pediatra”, dice Lamas.
Según indicó, nunca es demasiado pronto para realizar la primera revisión y, a medida que pase el tiempo, los controles serán cada vez más completos ya que el niño podrá colaborar de forma activa en el chequeo.
El examen de visión es fundamental en caso de que el niño desvíe los ojos; si tiene problemas en la visión lejana o próxima; si tiene dolores de cabeza tras esfuerzo visual, ojos rojos, legañas o lagrimeo; movimientos erráticos de los ojos; o si hay antecedentes familiares. En el caso de los bebés que nacen prematuros, el control de la visión es muy importante porque la vascularización de la retina se completa al noveno mes de embarazo.