16 de diciembre de 2010
ÉL, SU ESPOSA Y EL SOCIO
Coco, en el limite de lo prohibido
Los antecedentes comerciales señalan que el secretario de Estado de Recursos Naturales y Servicio Públicos, Guillermo Coco, forma una sociedad con Marcelo Guth. Su mujer también. Este empresario se presenta en los llamados a licitación realizados por el gobierno
“Tengo muchos activos dentro de mi patrimonio, disolví muchas sociedades y armé una sociedad para poner esos activos que voy a ir vendiendo. No puedo ni voy a hacer ningún trabajo”, indicaba hace algún tiempo el secretario de Recursos Naturales de la provincia de Neuquén, Guillermo Coco. El funcionario, señalado desde algunos sectores de la oposición como “el cajero de Sapag”, hacía referencia a Patagonia Energy SRL, la empresa que constituyó en junio de 2008 y que tiene la posibilidad -según se consigna en el Boletín Oficial- de alquilar máquinas viales y equipos de generación de energía y construir gasoductos, oleoductos o usinas, entre otras cosas.
Sin embargo, y pese a sus dichos, el secretario de Recursos Naturales y su mujer, Alejandra Gorri, continúan manteniendo algunas empresas y sociedades. Una de ellas se denomina Los Palmares SA y la integran el propio Guillermo Coco, Ana Lis Tamargo y Marcelo Oscar Guth. Otra se llama Mesetas del Lago y está compuesta por Alejandra Gorri, Carlos Claros y Marcelo Guth. Además, Gorri, junto a Aurelia Caramonte, es la titular de la empresa Las Tranqueras SRL. En esta última, también era parte el recientemente mencionado Marcelo Guth, que en febrero de este año cedió su parte a Caramonte.
A esta altura, usted se preguntará quién es Marcelo Guth. Además de ser socio de Guillermo Coco en Los Palmares y de Alejandra Gorri en Mesetas del Lago, este empresario de 53 años oriundo de la ciudad de Cipolletti, cuenta con varias otras firmas a su nombre y, llamativamente, participa con éstas bastante seguido de los diferentes llamados a licitación que realiza el gobierno provincial para la construcción de determinadas obras, tanto en la capital neuquina como en el interior. ¿Por qué llamativamente? Sencillo. Es socio de un integrante del gobierno y también de su esposa.
“Es un hombre de perfil bajo y de mucho dinero”, cuenta un vecino del empresario domiciliado en Avenida Toschi 269 de la rionegrina Cipolletti, que prefiere no brindar demasiados detalles, ni siquiera en off. Otra de las fuentes, a la que también La Tecla Patagonia investigaba por su cercanía a Coco, fue un poco más lejos: “Pueden buscar por arriba y por abajo que no me van a encontrar ningún tipo de relación con el secretario de Recursos Naturales”, lanzó el robusto personaje; para luego, con una sonrisa cómplice, interrogar “¿lo ubicaron a Guth? Ahí van a encontrar algo, investiguen”.
Una de esas sociedades con las que el empresario participa en las anteriormente mencionadas licitaciones es Obras y Ductos del Comahue SA que, según su estatuto, tiene por objeto, entre otras cosas, “realizar servicios relacionados con la construcción: edificios, obras eléctricas, electromecánicas, hidráulicas; obras viales, desagües, puentes, obras de ingeniería; arquitectura; de conducción de agua, cloacas, gasoductos, oleoductos; públicas o privadas”.
Tan cercana es la relación entre Guth y el matrimonio Coco que Alejandra Gorri, alguna vez, también perteneció a la empresa Obras y Ductos del Comahue. Para más datos, la mujer del secretario de Recursos Naturales de Neuquén, una de las fundadoras de la sociedad, en febrero de 2008, cedió sus 1.500 cuotas al ingeniero civil Leonardo Daniel Esteban, quien desde ese entonces se reparte junto a Guth el 50 por ciento de las acciones.
Amigos, socios y ex socios; las dos últimas opciones, según de qué empresa se esté hablando. Si se habla de Obras y Ductos del Comahue, se trata de una ex sociedad. Si se habla de Las Tranqueras, también se trata de una ex sociedad. En cambio, si se habla de Los Palmares y Mesetas del Lago, se trata de sociedades que, por lo menos, no figuran como disueltas en el Boletín Oficial de la provincia y aparecen como actuales en los antecedentes comerciales de los protagonistas.
En su momento, cuando salía a la luz el tema de Patagonia Energy, las dudas y cuestionamientos se hicieron sentir con fuerza. A mediados de este año, al ser consultado al respecto por La Tecla Patagonia, Coco deslizó: “Patagonia Energy es una sociedad que está inscripta desde 2006, pero nunca trabajó comercialmente, sino que directamente por cuestiones impositivas, tengo cosas a mi nombre en distintas sociedades. Patagonia nunca se inició comercialmente y no fue creada cuando yo era funcionario público, no es una empresa”.
En el mismo sentido, agregaba: “Por el cargo que ocupo, prácticamente no puedo trabajar en ningún lado. Tengo todas las empresas del Estado, todas las autoridades enérgicas. Se puede decir que he quedado inmovilizado para trabajar comercialmente. ¿Qué tengo? Tengo propiedades en distintos lugares del país, dentro de la provincia. Tengo propiedades y punto, no voy a decir dónde, porque tampoco quiero llamar al fisco”.
Un tiempo antes del citado diálogo, el propio gobernador Jorge Sapag iba a salir a bancar a su funcionario y amigo. “Estoy muy tranquilo, no veo nada oscuro. Coco constituyó una empresa en la provincia de Neuquén, no en otro lado, no tiene nada que ocultar”, destacaba el mandatario desde la provincia de Mendoza, mientras acompañaba a la presidenta Cristina Fernández; para añadir que “la creación de una empresa en sí misma no se puede enjuiciar; por supuesto que no es válido ningún tipo de operación con el Estado. Eso es absolutamente restrictivo”, cerraba con total convencimiento el número uno neuquino.
Volviendo al funcionario que antes de ingresar al Estado se había desempeñado como gerente del Distrito Neuquén del Instituto del Cemento Pórtland Argentino (1988 -1993), gerente del Grupo Caterpillar (1993 a 2007), gerente de la sede Neuquén Macrosa Del Plata SA (1994/2001) y gerente de la sede Neuquén Finning Argentina SA (2001 a 2004), entre otras actividades; vale destacar que en un pasaje de la charla del diálogo mantenido con este medio, se encargaba de dejar bien en claro que “tuve empresas, las desarmé, me separé de socios porque directamente me interesó entrar en el campo político; prescindí de actividades comerciales para estar en el campo político”.
Tras el repaso de la relación que
mantienen la familia Coco y Marcelo Guth y la presencia de este último en los llamados a licitación de la administración Sapag, las palabras del Gobernador no dejan de hacer ruido: “Por supuesto que no es válido ningún tipo de operación con el Estado. Eso es absolutamente restrictivo”, decía al respecto de la empresa de Coco, Patagonia Energy.
Sin embargo, no hubo pronunciamiento alguno en referencia a que si el que opera con el Estado es un socio de determinado funcionario, en este caso, casualmente, el mismo Coco. ¿Qué es lo que está bien y qué es lo que está mal? ¿Cuál es el límite entre lo absolutamente restrictivo y lo no absolutamente restrictivo?
El mes pasado, una noticia que pudo verse en casi todos los matutinos de a provincia daba cuenta de que “alrededor de 400 familias accederán al servicio de cloacas en Vista Alegre Sur, la zona más antigua que tiene la localidad. Los trabajos comenzarán dentro de un mes, luego de que se dio a conocer la apertura de sobres con las ofertas del concurso de precios, a través del Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS)”.
La oferta más baja, vaya paradoja
del destino, la expuso la empresa de Marcelo Guth y de la que Alejandra Gorri fue socia hasta no hace mucho tiempo, Obras y Ductos del Comahue SRL, por un monto de 997.044,77 pesos. Le siguieron Omega MLP SRL por un monto de 1.029.938,78 pesos y Eduardo A. Salum, compañía que cotizó 1.043.560,90 pesos.
Nota completa en la revista Nº 20 de La Tecla Patagonia