18 de noviembre de 2010
RUMBO A LAS INTERNAS
UCR dividida: heridas que no cierran
Definirá autoridades partidarias en enero. El consenso parece una utopía. Quiroga aseguró que el candidato a gobernador, Martín Farizano, no lo llevará a empujones a las alianzas extrapartidarias
El radicalismo neuquino desnuda por estos días una singular paradoja. Hacia afuera, teje el entramado de lo que será su alianza estratégica pero, puertas adentro, no logra hilvanar su consenso. Entonces, tiene una certeza y una duda: sabe que necesita de los acuerdos extrapartidarios para apuntalar las chances de su candidato a gobernador, Martín Farizano. Pero no tiene garantías de que pueda llegar a conquistar su propia unidad interna de cara a las elecciones de autoridades partidarias, previstas para el 16 de enero.
Es por eso que se le asigna tanta importancia a lo que pueda ocurrir de aquí hasta mediados de diciembre, cuando operará el cierre de listas. No es lo mismo transmitir un mensaje de unidad, que mostrarse divididos. Pero cuando las grietas son profundas, la empresa se torna complicada. “La lista única evitaría el desgaste y haría que antes de fin de año tengamos un partido funcionando”, dijo a La Tecla Patagonia el diputado José Luis Sáez, quiroguista que aspira a gobernar Zapala y que ya había expresado el apoyo de la comisión directiva a “nuestro candidato a Gobernador”.
Pero no todos piensan igual. Guste o no, las heridas que provocó la última interna siguen abiertas y sangran todavía.
Aquella batalla
En junio último, el intendente de Neuquén le ganó la candidatura al diputado nacional Horacio “Pechi” Quiroga, quien denunció haber sido víctima de una serie de jugarretas non sanctas, entre las que incluyó el supuesto ocultamiento de fichas de afiliados. Tal es el escepticismo en el que parece haber caído, que hasta ha comenzado a circular el rumor de que podría ir por afuera de la estructura partidaria en una eventual candidatura a la intendencia de Neuquén. De ser así, su presencia en estas internas no tendría sentido. Consultado por este medio, el legislador se limitó a juzgar “inadecuado” que se convoque a comicios para enero, y aseguró que buscará mantenerse a “una distancia prudente de la cuestión partidaria”.
Los dos grandes referentes de la UCR provincial son como el agua y el aceite: Quiroga -de linaje cobista- no quiere saber nada de alianzas con la Unión por los Neuquinos (UNE) y mucho menos con el kirchnerismo. Farizano, en cambio, ha hecho de los acuerdos su religión, y eso le ha permitido gobernar con el apoyo de fuerzas que en otros ámbitos se repelen. En ese gran conglomerado, la UNE es su aliada clave.
Ahora bien, ¿alcanzaría con esto para que Quiroga se decida a jugar por afuera? Lo que afirma es que ni siquiera ha evaluado la posibilidad de una candidatura. Pero al mismo tiempo ofrece interesantes apreciaciones. “He dicho hasta el cansancio que ni en Neuquén ni en ningún otro lado se pueden hacer acuerdos con el kirchnerismo y las fuerzas sindicales”, dijo a La Tecla Patagonia y agregó: “Si asume la conducción la gente que representa la idea del candidato a Gobernador, iremos hacia ese camino y a mí no me van a llevar a los empujones”.
Por lo pronto, la UCR ya tiene un precandidato a intendente y es el presidente del Concejo Deliberante, Néstor Burgos, quien jugó con Quiroga y ahora salió a pedir que se limen las asperezas: “Tenemos que unir fuerzas para acompañar a Farizano”, sostuvo desde la ciudad capital.
“Estoy preparado para ser el candidato por consenso o para ir a una compulsa interna”, dijo y consideró difícil que Quiroga pueda ir por afuera (aunque quizá no sea su único rival). Después de la interna que definirá las autoridades partidarias -provinciales y de los comités- llegará el turno de los cargos electivos y es ahí donde pueden emerger ciertos postulantes a los que se considera “potables”. Entre ellos, la secretaria municipal de Coordinación y Economía, Cecilia Bianchi, y la concejal Marta Buffolo, cuyo mandato terminará en 2013.
Cabe señalar que el Comité Provincia está en manos de dirigentes identificados con Quiroga, mientras que el Comité Capital -que fue el que pidió la convocatoria a internas- simpatiza con Farizano.
Las alianzas
Aunque algunos se empeñen en insistir con aquello de que “aún es prematuro”, para los tiempos políticos las elecciones están aquí nomás, a la vuelta de la esquina. Es por eso que las huestes de Farizano avanzan con las alianzas que puedan desterrar a Jorge Sapag (MPN), quien irá en busca de su reelección.
Los radicales están convencidos de que “se puede”, y en el círculo del Jefe comunal dan por segura la comunión con el PJ. Hasta el quiroguista Sáez fue claro en ese sentido: “Lo único que está definido es la candidatura a Gobernador, el cargo de vice quedó para ser cubierto”. Más optimista aún, el propio Farizano sostuvo que ya “hay muchos acuerdos”.
Claro que en este juego de las alianzas también hay dirigentes de otros partidos con intenciones de pegar el salto. Ese es el caso del concejal Mariano Mansilla (UNE) quien se anotó en la carrera por el sillón que dejará vacante Farizano.
En lo general, el edil sueña con una gran coalición de partidos que sea capaz de romper la dinastía del hegemónico MPN. Y en lo particular lo hace con la intendencia, a la que está dispuesto a llegar por consenso o por las urnas. Llegado el caso, “tenemos planificada una interna una vez que el radicalismo y el PJ o Libres del Sur definan sus candidatos”, resumió.
Con la mirada en enero
Como presidente del Comité Capital de la UCR, el coordinador de la Unidad de intendencia de la Municipalidad de Neuquén, Alejandro Vidal, está más que expectante con las internas.
Consultado por La Tecla Patagonia, el funcionario consideró que las posibilidades de arribar a una lista de unidad “están ligadas a la inteligencia que podamos tener para los consensos”. Y en un tiro por elevación llamó a “respetar la voluntad mayoritaria de quienes eligieron un rumbo en junio” último.
“Teóricamente, las internas en la UCR no dividen. Tienen como resultado la síntesis del pensamiento de los afiliados y nosotros apostamos a que se vea reflejado en el consenso”, dijo y agregó: “Los radicales nunca pensamos en la alternativa de ir por afuera, y me imagino que Quiroga tampoco”.
Respecto de la lucha por la Gobernación explicó que “estamos proponiendo la construcción plural con las fuerzas del arco opositor”, y reforzó: “Estamos absolutamente consustanciados con los procesos transversales”.
Pero en lo interno las miradas son demasiado antagónicas. Entre otras cosas, porque a diferencia del quiroguismo, el intendente no rompió con los K cuando Julio Cobos se convirtió en el vicepresidente opositor.
Ahora el diputado Gastón Contardi ha dicho que “lo único que hemos consensuado con Farizano ha sido la fecha de las internas”, y subrayó que la línea que encabeza el diputado nacional no está de acuerdo con que se transiten caminos de aproximación con sus adversarios.
En lo que coinciden ambos sectores es en especular con que la UCR tendría posibilidades de ganar más intendencias, para sumarlas a las de Neuquén y Plaza Huincul.
A la luz de aquellos desencuentros, el consenso parece como mínimo quimérico. Es cierto que quizá enero sorprenda con una sola lista, pero ¿será de unidad o con autoexcluidos?
Nota completa en la revista Nº 16 de La Tecla Patagonia