3 de noviembre de 2015
RíO NEGRO
Río Negro: Firme junto a Scioli
El gobernador Alberto Weretilneck reafirmó sus convicciones, y dijo que el bonaerense es el hombre que necesita la Argentina. Cómo en un déjà vu, Soria salió a pegarle

El gobernador Alberto Weretilneck no demoró en revitalizar su respaldo a Daniel Scioli -a quien considera “la persona que tiene que ser el conductor del país”- y en tiempos de pre balotaje volvió a aclarar que su partido, Juntos Somos Río Negro, no fijará postura al respecto. No osbtante está claro que la dirigencia acompaña.
Reelecto desde junio último, el Brujo, como le dicen, aspira a que la fuerza que conduce (y con la que siguió ganando municipales), se convierta en partido provincial, en el que será su segundo gobierno. “La verdad que el único candidato que ha venido a interiorizarse de las problemáticas de la Provincia ha sido Scioli, a Macri ni se lo vio por aquí”, dijo a La Tecla Patagonia uno de los que acompañan al gobernador en la diaria. Aquí Massa fue segundo, pese a que no ostenta (gran) estructura.
Oscilaciones: Los pases de factura y la paja en el ojo ajeno
Así como ahora está convencido de que Daniel Scioli es la persona que el país necesita, hace un año veía a esa persona en Sergio Massa. Oscilaciones al margen, el hecho es que el dueño de esas apreciaciones, Alberto Weretilneck, fue acusado por el intendente de Roca, Martín Soria, quien aseguró que hubo “personeros” suyos trabajando para Massa y que -en forma parelela- “mandó a sus socios radicales a jugar con (Mauricio) Macri”.
¿La paja en el ojo ajeno? Mmmm, el hecho es que en el mundillo político rionegrino llama poderosamente la atención lo que ocurrió en el propio terruño de los Soria, donde Martín ganó holgadamente las municipales, y después su partido (el FpV) redujo el caudal de votos en las provinciales. “Por qué no habla de lo que pasó en Roca”, dijo un albertista conspicuo.
“No son cautivos”
“No fuimos la opción que deseábamos, pero en Río Negro fuimos segundos”, dijo el dirigente massista Ovidio Zúñiga; y al ser consultado sobre los posicionamientos de cara al balotaje indicó que “no hay votos cautivos”.
En diálogo con La Tecla Patagonia, el dirigente gastronómico consideró que la “opinión se va a orientar después del debate, ya que vamos a tener más claro qué propone cada uno”. “El debate es una herramienta central para que la gente vaya tomando conocimiento y viendo cómo puede opinar”.
Consultado por sus preferencias entre Scioli y Macri dijo que no se siente más cerca de ninguno de los dos. En ese sentido, indicó que la columna vertebral del peronismo la constituyen los trabajadores, y destacó que “con Menem volcamos a la derecha y con el FpV volcamos para la izquierda”. “Me cuesta mirarlo a Scioli y me cuesta mirarlo a Macri”, dijo el dirigente
gremial y tras insistir en que los votos no son cautivos, señaló que “para tener una línea justicialista no alcanza con apoyarse sólo en los gobernadores”.
Carlos Germano
“En las provincias patagónicas hay un tinte mucho más justicialista o peronista, y de alguna manera sigue acompañando lo que ha venido votando históricamente”, dijo el consultor Carlos Germano; y en diálogo con La Tecla Patagonia agregó que no ve “posibilidades de grandes cambios”.
“¡Es una elección donde no creo que se produzca un cambio sustancial!”, reforzó. Consideró que “si gana Macri los gobernadores van a tener que empezar a tener diálogo y a su vez éste va a necesitar de ellos, y lo mismo si gana Scioli”.
Respecto del petróleo dijo que no cree que Macri tome decisiones totalmente contrarias a lo que se viene viendo hasta ahora. “No lo veo, me parece que no hay espacios políticos para hacerlo, porque hay un grado de las conquistas que la sociedad argentina ya votó y masivamente en 2011 y es muy difícil que se vaya en contra de la voluntad. Lo peor que le puede pasar a cualquiera de los dos es volver al pasado; tanto con el petróleo como con el resto de los temas energéticos hay que plantear agenda a futuro”.
Nota completa en edición Nº 266 de revista La Tecla Patagonia