7 de octubre de 2010
NEUQUEN
Qué esconde la concesión del estacionamiento
El Ejecutivo de Farizano planea volver a concesionar el servicio de estacionamiento medido. La última empresa, Altec SE, se fue de manera escandalosa. Los motivos para la privatización
La ciudad de Neuquén es una de las pocas del país que cuentan con un sistema de estacionamiento medido concesionado. Por lo general, este servicio, y por ende su recaudación, está en manos municipales. En el caso de la capital provincial estuvo privatizado desde 2001. La concesión estuvo siempre a cargo de la empresa estatal rionegrina Altec SE y terminó hace poco tiempo en forma escandalosa, tras varias denuncias por irregularidades. Lejos de desvincularse de ésta, el Municipio aún mantiene vínculos comerciales con la compañía ya que le alquila los parquímetros.
Hace pocos días el Ejecutivo de Farizano llamó a licitación para volver a concesionar el servicio. Al igual que la concesión del transporte a la empresa Indalo, el sistema de estacionamiento medido está cuestionado y denunciado por varios organismos, entre ellos, la Defensoría del Pueblo local. Prórrogas interminables, fallas en el sistema y anomalías en los contratos en otro negocio made in Neuquén en el que participan empresarios, cooperativas y hasta el propio municipio.
La privatización del servicio
A fines de la década del ‘90, en un contexto de vertiginoso crecimiento de la ciudad de Neuquén, desde el municipio se pusieron en marcha sucesivos y resistidos intentos de estacionamiento medido y pago para el área del microcentro, con el argumento, que aún se sostiene hoy, de “ordenar el tránsito”. Las polémicas y planteos judiciales que quedaron como saldo de esas experiencias no desalentaron a las futuras autoridades del Ejecutivo municipal y, con el nuevo milenio, durante la primera gestión de “Pechi” Quiroga como intendente, se resolvió nuevamente implementar el cobro del estacionamiento, en este caso, como un servicio concesionado y con un sistema electrónico.
El 30 de julio de 2001, se firmó finalmente un contrato de locación del equipamiento y gerenciamiento en favor de Alta Tecnología, Altec, una sociedad del estado de Río Negro. Ya en la gestión de Farizano, en diciembre de 2007, cuando culminó el contrato inicial y su prórroga, se aprobó una nueva contratación por otro año y se aumentó la tarifa de 1 a 1, 40 pesos por hora. Siguieron tres prórrogas más: de enero a diciembre de 2008, de esa fecha a fines de febrero de 2009 y, finalmente, de principios de marzo al 31 de mayo del año pasado. Al terminar definitivamente la concesión, Altec dejó sus oficinas en Neuquén en medio de una oleada de reclamos por deudas de los empleados despedidos y los usuarios que habían adquirido abonos mensuales. Varias semanas después, en julio de 2009, como medida provisoria, el municipio se hizo cargo del servicio y firmó un contrato de alquiler de equipos con los rionegrinos.
En todos los proyectos de concesión del servicio que presentó el Ejecutivo municipal, se argumentó que el servicio debía tercerizarse porque la comuna no contaba con la tecnología necesaria para administrar el sistema. Sin embargo, aún alquilando los aparatos, como en la actualidad, el municipio recauda mucho más haciéndose cargo del sistema que concesionándolo.
En el caso de la empresa Altec, que tuvo la concesión durante la última década, se argumentaba que “para operar por sí, el sistema requiere del aporte de empresas que coadyuven en la implementación, razón por la cual la locación del equipamiento necesario para implementar el servicio y el gerenciamiento operativo por parte de terceros se presenta como una alternativa válida y conveniente”, según consta en la ordenanza 9.046 del 26 de abril de 2001. De todos modos, desde la culminación escandalosa de la concesión de Altec, el 31 de mayo de 2009 , con acusación de abandono de las oficinas y reclamos de saldos pendientes tanto de los ex empleados como de los usuarios que habían pagado el abono mensual (ver cuadro aparte), el municipio quedó provisoriamente a cargo del cobro del servicio.
Hoy, la comuna recauda en promedio, por mes, 250 mil pesos a través de los 150 parquímetros habilitados, más otros 6 mil pesos por la venta de las tarjetas electrónicas y otro tanto por multas a los que se niegan a pagar lo que corresponde o estacionan donde no está permitido. A ello se suma el cánon que recibe por la subexplotación de las dársenas y playa de estacionamiento del Parque Central -otros 800 espacios- que desde hace años está en manos de cooperativas y asociaciones sociales.
La nueva licitación
A pesar de la culminación escandalosa de la concesión, Altec no quedó afuera del negocio, dado que la Municipalidad le sigue alquilando los parquímetros y el equipamiento para manejar el sistema. Desde que terminó la concesión, la empresa rionegrina cobró 871.200 pesos de la comuna, 60 mil por mes, para que deje los equipos en la calle funcionando. El contrato de alquiler de las máquinas venció el 2 de agosto pasado y sólo se confirmó por declaraciones a la prensa que se arregló una nueva prórroga por otros siete meses más, sin más detalles. La contratación con Altec se mantendrá, indicaron, hasta que se ponga en marcha la nueva concesión del servicio a fines de este año. La próxima licitación del sistema llegará, sin embargo, con un aumento de tarifa a cuestas.
El jueves 28 de septiembre, tras un año de idas y vueltas, el Ejecutivo municipal presentó finalmente en el Concejo Deliberante un proyecto de ordenanza para la licitar el servicio de estacionamiento, con requisitos muy similares a los que se plantearon en 2001. El proyecto es muy genérico y no da precisiones sobre la nueva licitación, pero en declaraciones públicas desde el Municipio se anticipó que planean ampliar la zona de cobro y aumentar la tarifa en un 100 por ciento.
De aprobarse la propuesta, la recaudación actual se multiplicaría, por el precio más alto y la extensión de la zona de cobertura, por lo que el negocio resultaría más que jugoso para quien se quede con la concesión. Algunos opositores sostienen que el municipio debería manejar el sistema. La pelota está ahora en la cancha del Concejo Deliberante, donde tendrán que resolver si aceptan las condiciones propuestas por el Ejecutivo para la licitación del servicio. Desde el bloque del MPN, el concejal Jorge Cháneton calificó al proyecto como “una vergüenza” y agregó: “Después de tanta demora, nos mandan una propuesta que no aclara prácticamente nada”.