19 de marzo de 2010
MENSAJE PASCUAL
Obispos patagónicos críticos con dirigencia política
En un mensaje conjunto, los obispos de la región Patagonia - Comahue expusieron algunas situaciones que "atentan a esta vocación de profunda fraternidad que Cristo Resucitado trae en esta Pascua". Criticaron la falta de trabajo y la "ineficiencia" de algunos funcionarios
En un mensaje pascual conjunto, los obispos de la región Patagonia-Comahue expusieron algunas situaciones que “atentan a esta vocación profunda de fraternidad que Cristo Resucitado trae en esta Pascua”, y enumeraron por ejemplo la falta de trabajo genuino, que “lleva a tantos a mendigar planes que, lejos de satisfacer las necesidades urgentes, dejan al núcleo familiar en una pobreza tan profunda que imposibilita la serena convivencia”.
La multiplicidad de ofertas de juegos de azar que van generando un estilo de vida que deteriora las relaciones familiares y el valor del trabajo como realización de la persona y sostén de la familia, indicaron. Agregaron también que “la atención de la salud pública como un bien para todos, es cada vez más difícil de obtener. Esto crea una ruptura en la sociedad entre aquellos que se benefician de todas las posibilidades que la medicina proporciona, y aquellos que tienen que contentarse con las migajas que el sistema colapsado de la salud pública les puede brindar”.
El documento lleva la firma de los obispos Virginio Bressanelli, administrador apostólico de Comodoro Rivadavia y coadjutor electo de Neuquén; Esteban Laxague de Viedma; Fernando Maletti, de San Carlos de Bariloche; Marcelo Melani de Neuquén; Néstor H. Navarro, administrador apostólico de Alto Valle del Río Negro; Juan Carlos Romanín de Río Gallegos, y José Slaby obispo-prelado de Esquel.
Ausencias
Los obispos se refirieron también a la “ausencia de creatividad y de eficacia de muchos funcionarios públicos, en recibir, escuchar y dar una respuesta a los múltiples conflictos que podrían y pueden haberse evitado y que enfrentan a unos contra otros. El abandono de los migrantes a su suerte, padeciendo situaciones de discriminación, de explotación y en ciertos casos de “trato y tráfico de personas” crean un ambiente de explotados y explotadores”.
Apuntaron también a la poca preocupación por los niños, adolescentes y jóvenes. “Muchos de ellos sobreviven en las calles, buscan llenar su vida en el camino de las adicciones y en muchos casos recurren al suicidio como camino para darse una respuesta”. Finalmente expresaron que estas y otras realidades que “podríamos sumar atentan a la convivencia social, y nos llevan muy lejos de descubrirnos y vivir como pueblo. El otro ya no es alguien, sujeto de derechos y deberes, sino enemigo, extraño, sobrante…”, advirtieron