Apps
Martes, 21 julio 2026
Argentina
31 de marzo de 2015
RíO NEGRO

En el armado del FPV tiraron de la cuerda y cedió

El candidato a vice y la disputa por espacios en las listas complicaron los acuerdos. La presión de Soria en las negociaciones agotó la paciencia de Pichetto, que terminó apoderándose de la fórmula

En el armado del FPV tiraron de la cuerda y cedió
Compartir
GoogleAgregar La Tecla Patagonia en Google
Agrega La Tecla Patagonia a tus medios preferidos en Google.

Las negociaciones para definir al compañero de fórmula del senador Miguel Angel Pichetto y la confección de la lista de diputados provinciales, tanto de la sábana como por circuito, que presentará el Frente para la Victoria en las elecciones del próximo 14 de junio, no fueron tarea sencilla.

La disputa por los espacios de poder y el constante tironeo entre el legislador nacional y el intendente de General Roca, Martín Soria, acabó en un desenlace no apto para cardíacos. Al mejor estilo de un culebrón mexicano, ambos barones justicialistas protagonizaron una dura pelea por el candidato a vicegobernador, que desde el vamos se convirtió en el principal obstáculo para finiquitar los acuerdos.

En un escenario plagado de indefiniciones y presiones, Pichetto le “marcó la cancha” al sorismo y se quedó, también, con el segundo lugar en el binomio que competirá por la Gobernación. Controversias en la disputa por las postulaciones.

Costó pero lo consiguió

Si en algo hay que darle la derecha al senador Pichetto es justamente por la “paciencia infinita” que tuvo en el arduo trabajo de intentar conseguir “la unidad partidaria”, de cara al proceso electoral que se avecina. En especial con el dirigente roquense, quien no se cansó de chicanear una y otra vez al hoy candidato a gobernador. Desde el año pasado, Soria viene desplegando una suerte de tire y afloje constante.

Primero desafiando al legislador con su eventual postulación a conducir el destino de la provincia. Ni bien Pichetto blanqueó su intención de someterse al voto popular, no tardó en sumarse a la lista de potenciales competidores. “Mi candidatura también está instalada”, aclaró.

Por capricho o con intención manejó el tiempo a su antojo, y dilató el proceso de definiciones hasta último momento. Aún a sabiendas de que el pronunciamiento del gobernador Alberto Weretilneck a favor de convocar a las urnas para el mes de septiembre tenía poco asidero, Soria jugó con la posibilidad de anotarse en la contienda electoral.

Hace un mes atrás, cuando la candidatura de Pichetto era un hecho, insistía con que el representante peronista todavía no estaba confirmado. “Estamos a horas de decidir quién va a ser el candidato”, ponderaba.

Mientras tanto, en un marco donde el arco político en su conjunto apresuraba las decisiones para que el factible adelantamiento de los comicios no los tomara por sorpresa, la dirigencia justicialista presionaban al Jefe comunal para que se decidiera. “Hay otro protagonista de la política de Río Negro que tiene que aportar una decisión rápidamente: si va a acompañar el proceso de la candidatura de Pichetto”, comentó en su momento el máximo referente pichettista, el diputado Ariel Rivero, en diálogo con La Tecla Patagonia. Y afirmó: “Si Soria o cualquier otro dirigente tiene intenciones de ser candidato, que lo digan y buscamos el mecanismo para definir liderazgos”.

Por entonces, todo indicaba que el problema era el candidato a vice. “Sí, esa es la discusión”, confirmó el legislador provincial. Para entonces, Pichetto ya había manifestado públicamente su preferencia por la diputada Ana Piccinini para que se integre a la fórmula. Pero Soria no estaba dispuesto a ceder espacios.

A partir de ahí, las negociaciones entre los máximos referentes peronistas se tradujeron en un tire y afloje constante, hasta que el acuerdo se “consumó”. El segundo lugar en el binomio era para el sorismo. Y confirmando los rumores, el dirigente roquense propuso la candidatura de su hermana, la diputada María Emilia Soria. Hasta aquí todos contentos.

La calma duró poco

Cuando la cosa parecía estar encaminada, y se ultimaban detalles para oficializar los candidatos, por error o impericia, saltó a la luz la imposibilidad de que la menor de los Soria secundara a Pichetto como vice -no cumple con la edad requerida-.

Ante esta situación, el Intendente ofreció una alternativa, que su secretaria de Gobierno, Anahí Tappatá, una economista que se desempeña en el municipio desde la época en que su padre, el extinto gobernador Carlos Soria, conducía los hilos del Ejecutivo municipal. Pero al pedido no sólo le sumó la posibilidad de que su hermana encabezara la lista sábana, sino que además requirió más lugares para su sector.

Así, el armado terminó complicándose más de la cuenta. La funcionaria desechó el ofrecimiento aduciendo problemas de salud, y la posibilidad de que la diputada nacional encabezara la nómina fue rechazada de plano, como así también la demanda para su espacio.

El “traspié” agitó los ánimos de forma tal que si no hubieran logrado apaciguarlos el daño que podría haber causado, de cara al proceso electoral, hubiera sido irreversible. La presión ejercida por Soria en las negociaciones terminó agotando la paciencia de Pi-chetto, que ante el peligro de que su figura sufrió un nuevo desgaste como en 2007 cuando perdió frente a Miguel Saiz ante el “pasivo acompañamiento” de Carlos Soria -aducen las huestes del senador-, dio un golpe de timón y volviendo a su idea original confir-mó a Piccinini como compañera de fórmula. Cuestión que el líder sorista tiró mucho de la cuerda, que no se cortó pero cedió, dejando pasar la oportunidad de asegurarse un importante lugar en la fórmula.


Polémica en el circuito andino: ¿Pase de factura?

Cuando todo indicaba que los postulantes se resolverían en un proceso interno, el FpV de Bariloche logró la lista de unidad. Pero lejos de producirse un acercamiento entre los sectores en pugna liderados por la intendenta de Bariloche, María Eugenia Martini, y la senadora Silvina García Larraburu, la definición profundizó aún más las diferencias que hace tiempo caracterizan la relación entre ambas dirigentes. Para evitar la interna se determinó que el representante de la fracción de la legisladora nacional, la integrante del Tribunal de Contralor Daniela Núñez, quedara fuera de la nómina, y en su lugar ubicaron a Dana Guzmán por el espacio del dirigente gremial mercantil Walter Cortés, quien tenía la intención de compulsar.

La determinación desplazó a la fracción de Larraburu, quien al enterarse se retiró de la presentación de la fórmula del FpV.

“En la política hay que tener códigos”, expresó la senadora. Y añadió que “no cumplen con el acuerdo que alcanzamos para tener una lista de unidad. Son mentirosos compulsivos”. ¿Habrá incidido que no aceptó la candidatura a vice?



Ana Piccinini: “Con Soria tuvimos desencuentros”

Con el Intendente de Roca “son más cosas las que nos unen que las que nos separan, por eso tenemos que reconstruir nuestros afectos”, comentó la compañera de fórmula de Pichetto en diálogo con La Tecla Patagonia.

-¿Qué significa que Pichetto la haya elegido como su compañera de fórmula?

-Que confía y cree en mí. Las reformas y cambios estructurales que quiere realizar necesitan una fuerte contención desde el Poder Legislativo (...). El está muy confiado en que soy la persona indicada para acompañarlo en este proceso, y eso me honra.

-Hay dirigentes que hubieran preferido un vice peronista…

-Siempre hubo dos tendencias dentro del PJ. Una que propone una fórmula abierta, como la que expuso Miguel Pichetto (…), que convoque a la diversidad política (…). Y otra acompañada por Martín Soria, María Eugenia Martini, que era una fórmula Perón - Perón, cerrada. Por suerte después de arduas conversaciones confluimos todos en la presentación de Pichetto. Salimos todos satisfechos.

-¿Por qué Soria se opuso a su candidatura?

-Tuvimos una serie de desencuentros que no vienen al caso mencionar. Tenemos que tratar de hacerlos desaparecer. Es un joven que promete (...) pretende ser reelecto por lo que me parece interesante tener una buena convivencia con él. Calculo que este distanciamiento hizo que no se sintiera tan comprometido con la persona. Pero en lo global tenemos coincidencias políticas, una misma mirada del gobierno de Weretilneck. Creo que son más cosas las que nos unen que las que nos separan, por eso tenemos que reconstruir nuestros afectos (...) Tenemos que hacer un esfuerzo por tener una buena relación.



Nota completa en edición 235 de revista La Tecla Patagonia

OTRAS NOTAS

La Selección regresó al país y fue recibida con un emotivo homenaje en Ezeiza

El plantel regresó tras disputar la final del Mundial. La Banda de los Granaderos interpretó "Muchachos" y Otamendi encabezó el arribo ante la ausencia de Lionel Messi.

Copyright 2026
La Tecla Patagonia
Redacción

Todos los derechos reservados
Serga.NET