5 de marzo de 2015
NEUQUéN
Sapag convocó a construir una sociedad tolerante
El Gobernador participó de la Cátedra del diálogo y la cultura del encuentro. El objetivo es la formación, gestión y transferencia de conocimiento, en el marco de la propuesta del papa Francisco de trabajar desde el diálogo por una cultura del encuentro entre los pueblos

El gobernador de Neuquén, Jorge Sapag, encabezó ayer en el espacio Duam la presentación de la Cátedra del diálogo y la cultura del encuentro, en su primera etapa denominada Capítulo Neuquén, y que tiene como objetivo la formación, gestión y transferencia de conocimiento, en el marco de la propuesta del papa Francisco de trabajar desde el diálogo por una cultura del encuentro entre los pueblos.
El cierre estuvo a cargo de la vicegobernadora Ana Pechen, junto con el rector de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), Darío Maiorana.
En su discurso, el mandatario provincial celebró “esta cultura del encuentro porque significa apertura” y destacó “la importancia de tener una sociedad abierta y no cerrada, de no aislarnos” y esto se logra “trabajando por una sociedad tolerante, respetuosa, de vida en democracia, de construcción de la paz y de poder aplicar, no solamente nuestros conocimiento sino, fundamentalmente, lo que nace del corazón”.
Parafraseando al papa, Sapag sostuvo que “la paz social se construye con cuatro elementos fundamentales: el primero es que el todo es más importante que las partes; el segundo que el conjunto es más importante que los conflictos; el tercero que el tiempo y la construcción en ese tiempo es mucho más importante que los espacios de poder; y por último, que la realidad y la acción concreta son mucho más importante que todas las teorías y que todas las palabras”.
Agregó que esas cuatro herramientas “están muy grabadas en nuestro pensamiento” ya que “la sociedad neuquina es muy pluralista; tenemos vecinos de todas las provincias y de todas las naciones; tenemos también todos los pensamientos, todas las religiones; junto con una cultura del encuentro, quizá por la confluencia de los ríos maravillosos como son el Neuquén y el Limay. Neuquén en mapudungun significa poderoso, caudaloso; Limay, transparente; entonces se juntan la fortaleza y la transparencia en esta zona de confluencias”.
El gobernador indicó que “se trata de la cultura del encuentro todo lo que sea coexistencia, todo lo que sea vivir juntos, implica concordia, que no es unanimidad, que es saber respetar las diferencias, que es saber respetar las discrepancias y saber que la naturaleza del ser humano es el conflicto, pero hay que saber generar los mecanismos para superar esos conflictos”.
Sumó que “es muy importante terminar con las tiranías, autoritarismos, totalitarismos, fanatismos y también en esa historia que hemos tenido todos los hombres y mujeres del mundo, en lo que se refiere a estudiar y observar la historia, los abusos de las mayorías, las prepotencias de los grupos dominantes que se recluyen en su pensamiento y se creen dueños de la verdad. Cuando hay un sector o una persona que se cree dueño de la verdad, surge la guerra, la destrucción, el odio, el resentimiento, los fundamentalismos”.
Se mostró partidario de “desterrar de la humanidad y de nuestros corazones dos males: la mentira y el desamor” y haciendo suyas las palabas de un autor contemporáneo (Gabriel Chalita) dijo que “hay mandamientos que deberíamos poner en práctica en la vida para lograr el encuentro, la armonía, el respeto y la tolerancia”.
Afirmó que “la única manera de que haya convivencia en una sociedad es poder cultivar la amistad, que significa poner en práctica la benevolencia, el desear el bien a los demás, superar los egos; es también la concordia, que es tratar de encontrar sentimientos comunes sin uniformarlos, saber aceptar la pluralidad, la diversidad, saber aceptar al otro; y es -por último- la solidaridad, que significa hacer el bien”.
Además participaron de la ceremonia la vicegobernadora Ana Pechen; la diputada nacional Alicia Comelli; legisladores provinciales; ministros y secretarios del Gabinete provincial; integrantes del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) y loncos de las comunidades mapuche de Neuquén: Chiquilihuin, Cayulef, Lafquenche, Painefilu y Namuncurá.