18 de febrero de 2015
EN EL PERONISMO
Tarjeta roja para los massistas
La inclinación de varios dirigentes hacia el Frente Renovador provocó una disyuntiva en el PJ de Río Negro y Santa Cruz. El núcleo más duro del partido no reconoce a sus “compañeros” como tales y pide su expulsión de la fuerza

Luego de la performance que obtuvo en las elecciones legislativas de 2013, el Frente Renovador de Sergio Massa se posicionó de cara a las próximas presidenciales, y se convirtió en una opción fuerte dentro del peronismo. Las pretensiones de su líder de llegar al sillón de Balcarce 50 le abrió el juego en diferentes distritos donde busca consolidarse como una opción para el electorado. Como consecuencia, dirigentes de distintos puntos del país volcaron su apoyo a la candidatura del diputado nacional, provocando una interna feroz en el PJ. El ala más inflexible del partido no reconoce como tales a los peronistas que comulgan con el massismo, por considerar que comparten un proyecto diferente. En las provincias de Río Negro y Santa Cruz reclaman su expulsión de la fuerza.
La decisión del gobernador rionegrino, Alberto Weretilneck, de abandonar las filas del Frente para la Victoria para sumarse al proyecto que encabeza a nivel nacional el
ex intendente de Tigre, no cayó nada bien entre la dirigencia peronista. Desde la desaparición física del ex gobernador Carlos Soria, los referentes del justicialismo se encargaron de recordarle al mandatario el sello que le permitió alcanzar la conducción del Ejecutivo provincial. Por esa razón, cuando anunció públicamente su inclinación por el massismo, no tardaron en catalogarlo de “traidor”. Esto conllevó a que los integrantes del gabinete del mandatario rionegrino corrieran la misma suerte. Ahora, sus “compañeros” les piden una definición política clara, porque consideran que “si
se van al Frente Renovador, no tienen nada que hacer en el peronismo”.
Salvadas las distancias el panorama político en Santa Cruz es similar. Si bien el gobernador Daniel Peralta mantiene distancia del líder renovador, distintos dirigentes de su espacio, incluso de su gabinete, han pegado el salto hacia las huestes de Massa. Este hecho encendió la mecha dentro del PJ provincial. La dirigencia partidaria no acepta esta comunión y reclama un paso al costado de los disidentes, que sin pelos en la legua no dudan en cuestionar a quien tiempo atrás era su jefe político.
Nota completa en la edición impresa nº 229