13 de enero de 2015
PAULO SAPAG
El Sapag del Stand up. Humor de NQN
Es sobrino del Gobernador, vive en Buenos Aires y se luce en los escenarios. Tiene un show en el Paseo La Plaza, pasó por Bendita TV y, fiel a su estilo, bromea cuando se le pregunta sobre el MPN

Su apellido remite indefectiblemente a la política, pero lo suyo no son las bancas, los discursos, ni las caminatas de campaña... Lo suyo transcurre en los escenarios, más precisamente en el stand up.
Hijo del “Gringo” (Elías) y sobrino del gobernador (Jorge), Paulo Sapag lleva varios años dedicándose al stand up, y su carrera va en ascenso. No sólo por sus apariciones en programas como Bendita TV, sino también por sus presentaciones en el Paseo La Plaza, allá en Capital Federal.
De eso, de las internas del MPN y de la provincia de Neuquén dialogó con La Tecla Patagonia...
-¿Comenzó en NQN o ya estando en Buenos Aires?
-De Neuquén me fui a los 17 o 18 años, cuando me vine a estudiar como muchos de los chicos; y al stand up lo agarré tarde, como a los 30 años, hoy tengo 36.
-¿Sigue a la política neuquina?
-Como todo ciudadano interesado en las cosas de Neuquén; así que la sigo por los medios, charlando con mi familia o con amigos, pero no activamente aunque por mi apellido pareciera que nos tenemos que dedicar todos a eso (risas).
-Pareciera…
-Pero no, la sigo como cualquier otro.
-¿Militó alguna vez?
-Soy afiliado al MPN, pero no milité; creo que fui un adolescente como el de cualquier otra familia. Hice deportes, me fui a Buenos Aires a estudiar y no tuve esa etapa de militancia aunque me interese la política… Y no creo que sea contradictorio.
-¿Y en la reciente interna con qué lista estaba?
-(Risas) Obviamente que estaba con la lista que apoyó mi viejo y en la que está Chani (Alma Sapag, su tía), ya que me siento más cercano a ellos.
-Pero en la otra estaba Edgardo (Sapag, su tío)…
-Sí, a Edgardo lo conozco, le tengo mucho aprecio, pero no siento ningún conflicto al decir que estaba con la lista Azul. Yo no me identifico con la lista Azul y Blanca, digamos.
-¿Heredó algo de su padre? Porque es bastante extrovertido.
-Sí, creo que lo que heredé es un poquito la joroba y el histrionismo, pero lo reservé para el escenario… Vio que generalmente las personas que se crían con padres que son muy extrovertidos suelen ser más tímidas; y bueno, creo que ese fue mi caso. Si me ve a la par de mi viejo parece que soy hijo de otra persona, no por el parecido sino por la timidez. Mi viejo es de saludar a todo el mundo.
-Y va con sombrero...
-Tal cual, es como un logo; donde está el Gringo está el sombrero...
-¿Se le ocurrió escribir algo sobre el MPN? ¿O no se anima?
-No es que no me anime (risas) pero para hacer humor es mejor ir a las críticas por que si no hay fricción o tragedia no… Quizá podría escribir sobre la política desde mi punto de vista, pero no se me ocurrió, aunque sí podría escribir sobre el padecimiento de una persona que se siente obligada a ser ferviente militante o un político... Y a la que casi empujan a proyectarse como intendente o diputado, cuando realmente no tiene ganas.
-A veces directamente empujan...
(Risas) -Pasa. De chico, a los 14 años, un tipo te dice ‘che, a vos qué te gustaría ser ¿diputado?’. No sé ni lo que hace un diputado, dejame, quiero ir a jugar a la pelota.
-¿A sus primos los ve? (Emiliano Sapag está con el senador Guillermo Pereyra, y Lucila Crexell es senadora)
-(Risas y broma) No me junto más porque está con Pereyra, Emiliano. Lo detesto, qué le pasa ¿Está loco?... En realidad tuvimos mucha relación en la adolescencia, yo iba con el hermano a la secundaria y me llevaba muy bien. Tengo buena relación con mis primos pero tengo a mis amigos, la verdad es que no veo a mis primos en Buenos Aires. Con los que más relación tengo es con los hijos de Chani y por ahí con los hijos de Jorge (el Gobernador), pero tampoco los veo seguido, cada uno tiene su vida y sus amigos y por ahí nos vemos eventualmente, nace un hijo lo vas a visitar a llevar los regalitos… Pero no me crucé con Emiliano, y después de lo que me dijiste lo de Pereyra ¡estoy como loco! (risas).
Nota completa en la edición impresa nº 224