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Argentina
12 de agosto de 2014
LEY DE HIDROCARBUROS

Guardianes Petroleras: La resistencia en la Patagonia

Jorge Sapag, Martín Buzzi y Alberto Weretilneck endurecieron la postura y aseguran que no firmarán la norma tal como la impulsa Nación. El único que está a favor es Daniel Peralta. Las consecuencias políticas de cara a las elecciones del año próximo

Guardianes Petroleras: La resistencia en la Patagonia
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La batalla que tres de las provincias patagónicas libran contra Nación por la pretendida nueva ley de Hidrocarburos, arroja derivaciones que ayudan a vislumbrar los posibles posicionamientos de cara a 2015. Y, quizá, uno de los capítulos más interesantes sea el que se escribe en Neuquén, cuyo Gobernador atraviesa por el punto más álgido de su relación con la administración K.

De la sintonía de entonces, a la resistencia casi épica de hoy. Así mutó la estrategia de Jorge Sapag, quien aparece como punta de lanza del ejército “rebelde” en el que también se encolumnan sus pares de Río Negro, Alberto Weretilneck; y de Chubut, Martín Buzzi.

Diametralmente opuesta es la actitud del santacruceño Daniel Peralta, que -despojado ya de su traje de díscolo- rubrica el borrador al que Sapag bautizó “proyecto YPF”. No sólo porque se entiende que está hecho a la medida de esa empresa, sino por el mote de “impulsor” que se le endilga a su CEO, Miguel Galuccio.

Fin del sistema de acarreo que usan las compañías estatales (como la neuquina GyP); y establecimiento de las regalías como único mecanismo de percepción de la renta petrolera, sintetizan el espíritu del borrador al que los gobernadores contestaron con contrapropuestas, de las que en Buenos Aires no acusaron recibo.

Tanto se tensó la cuerda que Sapag y sus funcionarios más cercanos no escatimaron ironías. “El Gobernador no va a dejar sus convicciones en la puerta”, sostuvo su ministro de Economía y candidato a presidir el MPN, Omar Gutiérrez, parafraseando al propio Néstor.

Así y todo en Roca y Rioja no hablan de quiebre. Pero el castigo de Balcarce 50 a las provincias “rebeldes” dividió aún más las aguas. Las tres -y Mendoza- fueron marginadas de la primera renegociación de las deudas públicas.

Mientras tanto, los presidenciables peregrinan por Vaca Muerta, devenida ahora en la meca del shale oil. Por ahí pasaron el bonaerense Daniel Scioli, quien se fotografió con Sapag pero no emitió consideración al respecto. Y también pasó Sergio Massa, quien ensayó un discurso en defensa de las potestades de las provincias, que se espera tenga su correlato en el recinto, si es que el borrador deviene en proyecto de ley.

Más allá de las estructuras que han comenzado a armar en la Provincia, los presidenciables saben que una simbiosis con el MPN puede contribuir y mucho a sus propósitos. Entonces, el coqueteo.

Tan productiva estuvo la usina de rumores, que el propio Sapag tuvo que salir a desmentir los dichos que lo ubicaban como a uno de los posibles candidatos a Vice del bonaerense.

Por lo pronto, en las provincias se dice que los “guardianes” del crudo -y de la renta- habrían procurado “comprometer” el rechazo de buena parte de los bloques de la oposición a la iniciativa de los K. Y en Neuquén se afirma que si aún así lograra pasar con éxito por el Congreso de la Nación, naufragará en la Legislatura provincial, donde no tiene número para ser validado. De hecho, buena parte de las bancas acompaña la postura de Sapag. “Ahora es cuando todos debemos estar unidos, los que queden al margen deberán dar cuenta ante el pueblo”, resumió el diputado provincial por el radicalismo, Alejandro Vidal. El secretario general del gremio Petrolero y rival interno del sapagismo, senador Guillermo Pereyra, también rechaza el proyecto y se prende en aquellos tours por los pozos de no convencionales.

Si se quiere, el de Sapag es un caso paradigmático. Se le reconoce haber predicado en el desierto cuando allá en Buenos Aires no creían en las potencialidades de Vaca Muerta. También haber pagado con la derrota en las PASO su defensa del convenio YPF - Chevron y ahora esto: “Buitres autóctonos” que revolotean, tal como ironizaron distintos dirigentes. Si le quitan las herramientas que hacen a la renta, el futuro de la Provincia no será el que se espera.

Otra de las cabeceras de playa está ahí nomás, en Río Negro, cuyo Gobernador soporta los azotes del kirchnerismo vernáculo, que encarna principalmente el senador Miguel Angel Pichetto. Weretilneck -para los que lo conocen desde su paso por Cipolletti, el Brujo- perdió sintonía con la Rosada y hay indicios que delatan su acercamiento a Massa. Sus caminos se cruzaron en un cumpleaños y quizá vuelvan a cruzarse en el proyecto, dicen.

Lejos del kirchnerismo y asediado por los que aspiran a sucederlo -el otro es el intendente de Roca, Martín Soria- Weretilneck tendría en el massismo un plafón para su proyecto reeleccionista. Después de todo, el de Tigre está permanentemente atento a los cortocircuitos del universo K.

En la provincia de Chubut la dirigencia dejó de lado las profundas diferencias y se alineó en contra de la nueva ley de Hidrocarburos. Hubo una marcha encabezada por el sindicato petrolero; un pronunciamiento de la Legislatura y frases contundentes del gobernador Martín Buzzi. El primer mandatario chubutense quiere repuntar su imagen para encarar fuerte su nueva postulación a la Gobernación el año que viene. Buzzi, que desde que pegó el portazo al dasnevismo, a los pocos días de haber asumido como gobernador, se mostró siempre alineado al “proyecto nacional y popular” en esta instancia parece haber dejado de lado ese alineamiento incondicional. Desde el otro sector identificado con el Frente para la Victoria (eje Yauhar - Mac Karthy) sostienen que en realidad el Gobernador nunca fue del FpV sino que fue un “aliado circunstancial”. Desde hace un tiempo Buzzi se muestra junto a Daniel Scioli, gobernador bonaerense y candidato a la Presidencia. Desde la Rosada no vieron con buenos ojos este acercamiento de Buzzi a Scioli y aún no está definido si el bonaerense será el candidato “oficial”. Todo parece indicar que no. El kirchnerismo más puro no quiere a Scioli y si bien le cuesta encontrar referentes que puedan hacerse cargo de la “sucesión”, hay algunas otras figuras con más chances que el ex motonauta.

La otra pata del FpV con el vicegobernador, Gustavo Mac Karthy, y el ex ministro nacional Norberto Yauhar a la cabeza todavía no define si será de la partida de los que compitan en 2015. De hacerlo van a tratar de quedarse con el respaldo del kirchnerismo.

Por último, el diputado nacional Mario das Neves, el enemigo a vencer, viene desde hace tiempo trabajando junto a Sergio Massa. Entre estos tres sectores existen profundas diferencias, sin embargo todos defendieron enfáticamente la autonomía provincial respecto de la soberanía de los recursos petroleros.

Sin dudas Chubut es la Provincia petrolera que ha mostrado hasta el momento una postura más unificada. No sólo los mencionados anteriormente han rechazado el embate del Gobierno nacional, sino también los intendentes de la Cuenca petrolera y todos los legisladores que representan a Chubut en el Congreso.

Marcelo Guinle, senador del oficialismo, dijo que no comparte los lineamientos del proyecto, dado que “se interpreta como un recorte a la potestad de las provincias”. El radical Mario Cimadevilla planteó que “es inconstitucional” y Graciela di Perna se manifestó en apoyo de la ley Corta.

El único de los gobernadores petroleros que dio el sí a la iniciativa fue, paradójicamente, el santacruceño Daniel Peralta. El mismo que hace más de un año fue acusado de realizar espionaje nada menos que a la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner. El mismo que acusó al Gobierno nacional de persecución y discriminación cuando no le giraban a la Provincia los fondos correspondientes. Sí, ese mismo. El cambio de postura tiene una razón de ser.

Hace algunos meses, Daniel Peralta, se metió su orgullo en el bolsillo y volvió a mostrarse institucionalmente junto al Frente para la Victoria. La feroz pelea que mantuvo durante largo tiempo terminó perjudicando su gestión. El resultado de la misma fue una Provincia paralizada, deficitaria, que no podía cumplir con el pago de las obligaciones. Peralta resignó (un poco por conveniencia propia y otro para conveniencia del kirchnerismo) algunas iniciativas en las que quería avanzar. Un claro ejemplo es la derogación de la ley de Lemas.

Luego de haber fumado la pipa de la paz con la Rosada, Peralta no podía ahora enfrentarse por la iniciativa petrolera. Más allá de que a su gestión no le afectaría en nada esta nueva regulación, porque las áreas ya están todas concesionadas, Peralta debió manifestarse públicamente a favor. Volver a enfrentarse ahora sería perder la posibilidad de terminar esta gestión de manera ordenada y poder aspirar así a un nuevo mandato como pretende.

La reacción del radicalismo de Santa Cruz fue también mesurada y dispuesta al debate. Está claro que en los pagos de los Kirchner tiene mucho para perder y poco margen para arriesgar.

La cuerda entre los gobernadores patagónicos y la Rosada está cada vez más tensa. Al kirchnerismo le interesa poder avanzar en la nueva ley de Hidrocarburos antes de que finalice el año.

Los especialistas en el tema de hidrocarburos pretenden dilatar el debate al año próximo y piden generar un debate amplio con participación de todos los sectores.

En tanto, los guerreros del petróleo no están dispuestos a ceder sobre los cuatro puntos que generan controversia y aseguran que así como está el borrador de la Ley, no lo firmarán.


Neuquén: Sapag en defensa de los recursos

Aunque en los círculos más cercanos se asegure que la ruptura con Nación no está en los planes (¿inmediatos?) del gobernador, Jorge Sapag, la puja por la nueva ley de Hidrocarburos precipitó el desgaste e hizo que varios de los presidenciables depositaran su mirada en Neuquén… Y que se sucedieran visitas como las de José Manuel de la Sota, Sergio Massa y Daniel Scioli, interesadas no sólo en Vaca Muerta, sino en el coqueteo con el MPN de cara a 2015.

La posición de Sapag contra los postulados de lo que bautizó como “proyecto YPF” es de las más rígidas, y ha sido correspondida con un desplante que, lejos de torcerle el brazo, lo llevó a endurecer su discurso en defensa de los recursos y las herramientas para explotarlos.

Una posición que comparte con el senador y rival interno, Guillermo Pereyra quien no dudó en afirmar que la administración kirchnerista viene emulando a los buitres (“los tenemos dentro de nuestro país, revoloteando para ver si pueden agarrar algo”, acusó).

También apeló a las alegorías el ministro de Economía y candidato por el sapagismo a la presidencia del MPN, Omar Gutiérrez, quien parafraseó al propio Néstor al afirmar que “los neuquinos deben estar tranquilos porque las convicciones de Sapag y de este gobierno provincial no se quedan en la puerta de la Casa Rosada”. Y fue por más: “Los enemigos de Neuquén (…) están en Buenos Aires y ahora que estamos planificando las nuevas riquezas, también están en el extranjero”.

El MPN cerró filas y quizá la única discordante -si se quiere- ha sido la senadora Lucila Crexell, quien dio quórum en el recinto cuando la oposición se había retirado en repudio a Amado Boudu. Uno de los que se retiró fue precisamente Pereyra, quien parece haberle marcado un límite: “Veremos qué actitud tiene ante la ley de Hidrocarburos”, advirtió.
Aquí, en Neuquén, la postura de la senadora ha disparado rumores acerca de su presunta sintonía con el CEO de YPF, Miguel Galuccio. Pero en fin, lo trascendente es aquella fisura que por ahora no es quiebre de bloque.
En definitiva, la relación del MPN con los K atraviesa por su punto más álgido y la resolución dependerá de lo que suceda en las próximas semanas.



Chubut: Buzzi se despega de la Rosada

“Como Gobernador de los chubutenses voy a tomar todas aquellas medidas que nos garanticen el control sobre los recursos naturales. La libertad es uno de los principales valores que nos legó la cultura galesa. Pero no hay libertad posible si no tenemos el control de los recursos”, afirmó el gobernador chubutense y presidente de la OFEPHI, Martín Buzzi, asegurando que “no vamos a tomar ni avalar ninguna decisión que vuelva a concentrar el poder”. De esta forma Buzzi marcó su enfático rechazo a la iniciativa para controlar el mercado de los hidrocarburos no convencionales que impulsa el Gobierno nacional.

Desde Fontana 50 los tapones apuntan específicamente a Miguel Galuccio y sostienen que “la relación con el Gobierno nacional está intacta”. Pero lo cierto es que a Martín Buzzi se lo ha visto en los últimos meses junto al Gobernador bonaerense y candidato a la presidencia, Daniel Scioli. El mandatario chubutense buscará su reelección en 2015 colgado a la figura de Daniel Scioli. Despegarse ahora del kirchnerismo no lo afectará en sus planes.

De todas formas, fiel a su estilo, Buzzi trata de mantener las formas y no dice públicamente que esto es una ruptura con Nación. De hecho, varios de sus ministros salieron a apuntarle directamente a Galuccio a pesar de que Nación decidió dejar afuera a la provincia de Chubut de la prórroga del programa de desendeudamiento. En este sentido, se expresó el ministro Coordinador del Gabinete, Juan Garitano, quien aseguró que “con el Gobierno nacional, con las autoridades nacionales, con todos sus ministerios y organismos tenemos una excelente relación y un vínculo que sigue estando vigente, más allá de la diferencia que pueda existir respecto al proyecto de ley que impulsa Galuccio”.

Buzzi endureció la postura y apoya las modificaciones que desde el gobierno neuquino le hicieron al borrador original de la Ley. Las consecuencias de esta decisión en lo político parecerían no afectar su intención reeleccionista.



Río Negro: Weretilneck en su laberinto

Desde que trascendió su encuentro con el diputado Sergio Massa, el gobernador, Alberto Weretilneck, asiste a una profundización de las grietas que lo separan del kirchnerismo. Sobre todo del kirchnerismo vernáculo, que encarna el senador y candidato a sucederlo, Miguel Angel Pichetto.

Eso y el rechazo del rionegrino a la ley de Hidrocarburos que impulsa la gestión de CFK tensaron la cuerda, y se generó un nuevo (y más áspero) frente de tormenta que se llevó puestos a los ahora ex ministros de Seguridad, Oscar Albrieu, y de Obras Públicas, Julio Arrieta, ambos pichettistas.

La cuerda se tensó. Y cada vez son más los que -tanto en Viedma como en el Valle- repiten aquel rumor de que podría cortarse acá no más, en septiembre.

Fustigado por Pichetto; cada vez más distanciado del intendente de Roca, Martín Soria; y castigado por Balcarce 50 que (tal como lo hizo con otras tres provincias petroleras) lo dejó al margen de la renegociación de la deuda pública, “el Brujo” tiene en el Frente Renovador una posible columna en la cual apoyar su anhelo de ir por otro período en la Gobernación.

¿Está en condiciones objetivas de lograrlo? El desgaste de gestión es inocultable; y la pérdida sistemática de espacios de poder, también. Pero en ese nuevo escenario, su defensa de los recursos hidrocarburíferos frente a las pretensiones de Nación le puede otorgar un plus que, sumado a la potestad de elegir la fecha en la que se irá a elecciones, podría redundar en una interesante movida estratégica.

En otras palabras, si finalmente va con Massa no es lo mismo adelantar los comicios que hacerlos coincidir con la cita presidencial de octubre.



Santa Cruz: Peralta quiere reactivar la gestión

Daniel Peralta es el único de los mandatarios patagónicos que se expresó a favor de la iniciativa impulsada desde Nación para regular el mercado de los hidrocarburos no convencionales. Peralta se “reconcilió” con la Rosada hace ya algunos meses, luego de dos años de difícil gestión y en los cuales la Provincia estuvo prácticamente paralizada en cuanto a obra pública.

A pesar de la embestida que mantiene el resto de los mandatarios patagónicos en defensa de la autonomía de las provincias, Peralta blanqueó públicamente que apoyará la nueva ley de Hidrocarburos. Dijo que la iniciativa será beneficiosa para Santa Cruz, “porque contribuye a que operadoras que están bajas en niveles de inversión se pongan a tono con lo que la ley instruye”. En este sentido agregó que “es bueno destacar que la exigencia del Gobierno nacional a las operadoras en inversión e incremento a la producción obligará a una negociación de los valores y en especial de los proyectos nuevos”. Indicó que “por nuestra parte, nosotros no resignamos nada porque Santa Cruz tiene su propia ley y la mayoría de las concesiones están ya entregadas y no contamos con áreas nuevas”. Sobre este último punto (las áreas ya concesionadas) se basa la postura relajada del mandatario santacruceño.

El gobernador, Daniel Peralta, quiere presentarse nuevamente como candidato en las elecciones del año próximo. Para tener chances y lograr achicar la diferencia que en las Legislativas le sacó el radical Eduardo Costa, necesita gestionar, activar la Provincia que desde hace tiempo está en stand by. Los números en Santa Cruz son deficitarios, incluso de hecho para pagar sueldos desde hace tiempo la Provincia apela a la ayuda de Nación. En este contexto es que Daniel Peralta se pronuncia a favor del nuevo marco regulatorio que sus pares rechazan tan enfáticamente.

El Gobernador apela a darle una lavada de cara a su gestión en este último año. Dinero fresco para pagar sueldos y obras que reactiven las economías municipales que, por supuesto, le vendrían muy bien.

Nota completa en edición Nº 202 de revista La Tecla Patagonia

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