27 de marzo de 2014
CIUDAD CAPITAL
Un viaje bastante incómodo
Aumentó el boleto en NQN. Y varios de los concejales coincidieron en que si Indalo no cumple, su próxima parada debe ser la caducidad del contrato. Quiroga acusado de “lobbista”

El servicio de colectivos que brinda Indalo es uno de los talones de Aquiles del intendente Quiroga. Sin dudas, el más visible. Y aunque el Concejo Deliberante acaba de autorizar una suba en el precio de los boletos (que pasarán a costar 4,90 pesos), varios de los ediles dejaron en claro que si la compañía persiste en sus incumplimientos pedirán la caducidad del contrato, algo sobre lo que ya intentó poner paños fríos el propio Lord.
“No se puede romper el contrato” porque el Estado tendría que pagar, advirtió Quiroga. Y tras admitir que la prestación debe mejorar, dejó planteado un enigma: “Si Indalo desaparece ¿quién levantará a la gente en la calle?”. Pues bien, concejales como Sebastián Gamarra (UCR) y Ariel Kogan (PJ) aseguran que, llegado el caso, el Municipio deberá hacerse cargo de la compañía hasta que desembarque otra.
Los ediles acusan a Indalo -propiedad de Autobuses Santa Fe- de incumplir las frecuencias, de no limpiar debidamente sus unidades y de demorarse en la incorporación de nuevos coches. Pero la gota que rebalsó el vaso fueron dos episodios a los que consideraron maniobras de tipo extorsivas. Veamos: primero NQN City se quedó sin micros por la demora en el pago a los choferes, y después Indalo salió a pedir un boleto de 6,17 pesos con el argumento de que corría el riesgo de caer en cesación de pagos.
El concejal Juan Pablo Prezzoli (MPN) entiende que es hora de que el Lord tome al toro por las astas para controlar y lograr una mejora en el servicio. Pero advierte que así como en 2013 electoral asumió el rol de “enemigo de la empresa”
-y hasta “le pisó la tarifa”- este año “se convirtió en su mejor lobbista”.
También en diálogo con La Tecla Patagonia, el concejal Gastón Contardi (UCR) sostuvo que es hora de un ultimátum; y explicó que “si no mejora el servicio hay que pensar en cambiar de empresa”. “¡No hay ninguna otra posibilidad!”, exclamó y se mostró molesto por lo que consideró una provocación del gerente de marketing quien, tras plantear los problemas económicos, dijo que “tenemos que elegir. ¿Qué hacemos, limpieza o frenos? Y uno termina eligiendo frenos…”.
Kogan -para quien ya están dadas las condiciones de caducidad- abona la teoría de que Quiroga e Indalo actuaron en tándem para ejercer presiones sobre el Concejo, en lo que definió como una estrategia de pinzas. En criollo: sospecha que presionaron juntos en pro de un boleto más caro (ver recuadro).
Autobuses Santa Fe, que “no cumple” el contrato y cuya compra del paquete accionario fue avalada por el Lord, recibe suculentos subsidios del Gobierno nacional. Repasemos: a lo largo de 2013 embolsó 57.214.012,01 pesos, y en lo que hace al aporte mensual recibió 4.943.739,29 en noviembre, 4.956.939,49 en diciembre y 5.382.495,59 en enero último. Ergo: Gamarra y Kogan no logran entender cómo es que no tuvo “los 3 millones que necesitaba para los sueldos de los choferes”. Es más, coinciden en que entre subsidios y venta de boletos, la recaudación mensual de esa compañía promedia los 11 o 12 millones de pesos.
Para el Lord mayor de NQN City el transporte es un talón de Aquiles. Y es muy probable que si no logra solucionarlo se sigan incrementando los costos, quizá no de tarifa, pero sí los costos políticos… Y su imagen viene en baja.
Nota completa en edición Nº 182 de revista La Tecla Patagonia