27 de marzo de 2014
EL REGRESO
Cortocircuito en Calf, otra vez Gaitán
Quien fue echado del gobierno por escándalos sexuales, se hizo de una cuota de poder en la cooperativa eléctrica de Neuquén. Los suyos pretendieron ungirlo en gerente, con un sueldo de 90 mil pesos. Una apasionante trama de alianzas, deslealtades y traiciones

En la convulsión institucional por la que transita la cooperativa energética de la ciudad de Neuquén, Calf, se recorta la inconfundible figura de un viejo conocido. Alguien al que, allá por 2011, le consagraron alguna que otra línea en los medios de alcance nacional: el ex subsecretario de Acción Social, Facundo Gaitán.
Aquello fue fugaz, pero demoledor. Una serie de videos supuestamente grabados en oficinas del Estado provincial y difundidos vaya a saberse por quién, lo mostró en inenarrables escenas hot con diferentes damas, hecho que le valió la condena social.
Estuvo en boca de todos, pero supo reciclarse. Primero reapareció como asesor de su amigo personal e intendente de Villa El Chocón, Nicolás di Fonzo (máximo responsable de una administración a la que el Tribunal de Cuentas juzgó “flojita de papeles”, si vale la expresión). Y después consiguió un cargo similar en Plottier, con el consecuente repudio vecinal para el intendente, Andrés Peressini. Aun así, siguió. Y hasta donde se sabe, sigue con ambos.
Lo nuevo es la trama de rosquillas y deslealtades que vendría protagonizando en esta cooperativa, en la que se le reconoce una ascendente injerencia. A punto tal que hasta intentaron o intentan ungirlo en gerente general ¿sabrán los vecinos cuánto iría a cobrar aquel cuya conducta alguna vez condenaron? Quién sabe.
Pues bien, aquí vamos. Tras las elecciones de octubre último, los delegados eligieron el Consejo de Administración y fue ahí cuando una alianza estratégica entre los Rojos (de Fernando Garayo) y los Azules (del ex jefe de Policía, Juan Carlos Lepén) le arrebataron la conducción a los Verdes (del histórico Marcos Silva). Atravesados, todos, por el MPN.
Se afirma que los Amarillos (en su mayoría vecinalistas que tienen como jefe a Gaitán) estaban más cerca de los Rojos (muchos de los cuales responden al ministro de Energía, Guillermo Coco) y acompañaron a Garayo, quien se convirtió en presidente. Pero su reinado duró como agua entre las manos y claudicó a los dos meses, ya que en febrero hubo una reunión del Consejo en la que los de Gaitán le quitaron el respaldo. Sus representantes pregonaron la remoción de cargos, Garayo terminó renunciando y en su lugar asumió Lepén. Es por esto que los Rojos hablan de traición lisa y llana.
Garayo asegura que en el quiebre jugó un rol fundamental su rechazo a las pretensiones amarillas de sentar a Gaitán en la gerencia general y confiarle la administración de un presupuesto que este año ronda los 300 millones de pesos, más otros 40 millones en inversiones. Lo rechazaron -no querían “pegarse”- y hay quienes abonan la teoría de que esa suerte de “golpe” pudo haber sido una devolución o vendetta.
¿Cuánto iría a cobrar? Según confiaron a La Tecla Patagonia fuentes del órgano de Control de Concesión del Servicio Eléctrico, el gerente general percibe un sueldo bruto de 90 mil pesos, por lo que embolsaría unos 60 mil al mes. Muy lejos de los 20 mil que cobran los miembros del Consejo de Administración. Y más aún de los 4 mil que gana un empleado raso.
Pero no todo en la vida es money. También es poder y, según se dice, Gaitán lo ejerce y lo disfruta. Tal es así que hasta estaría usando una de las oficinas. “Los neuquinos no lo saben, pero intenta ser un administrador en las sombras”, acusó uno de sus detractores.
Una anécdota narrada por un dirigente
-guerrero de varias batallas- que pidió reserva de identidad cuenta que Fabricio Torrealday -asesor del diputado Sergio Rodríguez (PJ) y con delegados en Calf- fue a la cooperativa a revisar el libro de actas. Y que cumplido ese trámite, miembros del actual Consejo de Administración lo invitaron a pasar por una oficina del primer piso, cercana a la presidencia, en la que lo atendió el propio Gaitán.
¿Qué hace? Dicen que opera en busca de adhesiones para la próxima asamblea, pero al parecer no tuvo suerte con Torrealday (quien prefirió no hablar del tema). El peronista es leal a los Rojos que “se autoprometieron” recuperar el sillón.
¿Qué hace? Sin caer en titubeos, el vecinalista y actual vicepresidente primero, José Luis Lagos, dice que Gaitán tiene derecho a visitar la cooperativa como cualquier otro asociado. Pero eso sí, al síndico Santiago Morán, que renunció junto a Garayo, le prohibieron el ingreso pese a que llevó un escribano.
En el cortocircuito entre los Rojos de Garayo y los Azules de Lepén -tal vez una de las sociedades políticas más breves de las que se tenga registro en el Alto Valle- también tallaron las diferentes miradas en cuanto a la administración. Los Rojos se dijeron convencidos de que lo primero era sanear las cuentas (hablan de una deuda que está por encima de los 60 millones de pesos), pero la conducción actual se inclinó por el endeudamiento y de hecho se lanzó a la búsqueda de un préstamo por 120 millones para realizar “tres obras fundamentales” y asegurarse de que no haya apagones en el próximo estío.
Palabras más, palabras menos, eso es lo que aseveró el actual vicepresidente segundo, Luis Martínez, quien también les tiró el fardo de Gatián a los Rojos: “Que se hagan cargo ellos”. Pero el hecho es que Gaitán aparece, hoy, como una especie de co-conductor o, al menos, socio encumbrado de la administración Azul. Cómo será que Lagos -el vice primero- es uno de los suyos.
Garayo y Luciano Palma (otro ex) contaron que los polos también chocaron cuando ellos les expusieron a los Azules y Amarillos que no era el momento de encarar las nuevas unidades de negocios que estos pretendían y quizá aún pretenden.
Dijeron que los actuales conductores de Calf querían hacerse del local en el que funcionaba un banco, para abrir una farmacia que requería la contratación de “28 empleados” y unos “137 mil pesos mensuales” en concepto de alquiler. “Se habló de un contrato por seis años” y encima “estaba todo roto, por lo que además del alquiler había que hacer una inversión muy grande”, acusaron.
También hablaron de lo hecho durante su breve gestión. “Durante 60 días trabajamos a full para poder tener un plan estratégico de crecimiento. Hicimos relevamientos de automotores, personal administrativo, sistemas… Estábamos tratando de mejorar el sector sepelios, queríamos hacer una cooperativa más eficiente y se revisó contrato por contrato; había asesorías externas que se dieron de baja”, afirmaron. Pero, para Martínez, Garayo no hizo “absolutamente nada”.
Como no podía ser de otra manera, el “asunto Calf” tuvo repercusión a lo largo y ancho del universo emepenista, donde Gaitán es blanco de ácidas críticas. Y en Diputados alguien sentenció: “No es la persona adecuada para hacerse de la gerencia porque el pasado lo condena”, y ya que estaba deslizó que “se han modificado los viáticos, y han volado demasiadas personas a Buenos Aires”.
...Y, como si fuera poco, este apasionante sainete también ofrece un capítulo, de dificultosa constatación, en el que aparece el Lord mayor de NQN City, intendente Horacio Quiroga. ¿El “Pechi” metió la cuchara? Se dice que sus siete delegados iban a acompañar a Silva (el que perdió de movida) y que al cabo de unas reuniones en las que participaron su secretaria de Desarrollo Humano, Yenny Fonfach, y ocasionalmente Di Fonzo (como supuesto emisario de Gaitán) terminaron apoyando a la sociedad que habían formado Garayo y Lepén. Es más, se cuenta que como sus delegados no inspiraban confianza (y como en la asamblea el sufragio es secreto) tuvieron que hacer marquitas en los votos… Y así supieron que de aquellos 7,4 pegaron el persaltum. En fin…
Retomemos: la cooperativa constituye una antigua obsesión de Gaitán. En 2011-luego del escándalo sexual- acompañó a Torrealday y estuvieron realmente cerca; pero fueron derrotados por Silva. Al año siguiente Gaitán fue solo, encabezó la lista, y perdió sin atenuantes contra el mismo rival.
Pero ahora está ahí, metido en la rosca, y con probada injerencia en las decisiones de esta cooperativa que administra fortunas. Está ahí, pero los Rojos quieren recuperar el sillón y a eso apuntarán en la asamblea extraordinaria del 10 de abril.
Es cierto que se convocó para designar a los síndicos, pero aseguran que como es “soberana” los delegados también pueden llegar a proponer un cambio de autoridades. Y ahí entrarían a jugar de nuevo las alianzas, con la particularidad de que Silva no tiene una buena relación con Gaitán, de quien alguna vez fue socio en el ámbito privado.
Es probable que hasta entonces se sigan escuchando chicanas, reproches, cruces de acusaciones y hasta algún que otro chiste fácil.
Nota completa en edición Nº 182 de revista La Tecla Patagonia