20 de marzo de 2014
MARTíN SORIA
“Quedó en evidencia su poca estatura política”
Luego del feroz entredicho con el gobernador, Alberto Weretilneck, el intendente Martín Soria redobla la apuesta. Sostiene que la administración actual “está paralizada”; le pide “definición” al vicegobernador, Carlos Peralta; y habla del rol del senador Miguel Pichetto

Mantiene un estilo muy parecido al de su padre. Desde el comienzo de la gestión de Alberto Weretilneck, marcó diferencias. En varios momentos, durante estos dos años y pico, se hizo escuchar. Pero, sin dudas, las últimas declaraciones públicas donde habla de una provincia “paralizada” hicieron más ruido que las anteriores. En rigor, Martín Soria, siempre que no estuvo de acuerdo, lo dijo. Lo que causó más sorpresa y generó hasta una causa judicial fue la reacción que esta vez tuvo el gobernador, Alberto Weretilneck. La desbordada respuesta del primer mandatario causó indignación incluso dentro de los propios miembros del Gabinete, que aunque salieron a “bancar la parada”, reconocen que “políticamente” fue una actitud reprochable.
Fue el discurso de apertura de las sesiones ordinarias del Concejo Deliberante de General Roca, el marco donde el intendente, Martín Soria, realizó críticas a la gestión provincial. Dijo que la gestión estaba “paralizada” y que intentó marcarle estas cuestiones al Gobernador pero que no fue escuchado. Inmediatamente, Alberto Weretilneck, salió al cruce de estas declaraciones. “Cuando el intendente de Roca dice que este gobernador no lo escuchó, no está mintiendo, pero debiera decir las razones por qué no lo escuché y es porque lo único que me vino a proponer fue hacer negocios con el gobierno provincial en el tema petrolero, en materia de juego, en la obra pública. La creatividad la puso en esas cuestiones en vez de pensar en cosas propositivas para su ciudad”, indicó el primer mandatario rionegrino. Y agregó: “Lo único que no se escuchó en el discurso de Martín Soria es hablar de la corrupción que era uno de los ejes principales de su padre en su accionar político. ¿Cómo se explica este olvido? Claramente porque este debate no está en su horizonte, porque a lo que se ha dedicado es a tratar de hacer negocios con el Estado”, replicó Weretilneck.
Las graves acusaciones originaron la apertura de una causa judicial. Soria le pide a Weretilneck que las pruebe . Y dice que no va a parar “hasta que pida disculpas públicas por las canallescas mentiras que dijo”.
Las elecciones de 2015 están cerca y aunque todavía no estén blanqueados los jugadores, se empieza a preparar el terrero. Miden fuerzas, buscan aliados, arman. El intendente roquense, Martín Soria no confirma ni descarta. Pero será sin dudas uno de los protagonistas de los comicios del año próximo.
En una charla con La Tecla Patagonia, el jefe comunal de General Roca, habla del entredicho con Alberto Weretilneck; le pide a Carlos Peralta definición; habla del Partido Justicialista provincial; de la figura del senador nacional Miguel Ángel Pichetto; y dice que Sergio Massa le parece figura política “interesante”. A continuación la entrevista.
-Empecemos por lo último ¿qué le pareció la declaración que Weretilneck hizo por escrito ante la Justicia?
-Llamativa. Yo hice apreciaciones políticas sobre la marcha del gobierno y el gobernador me respondió con acusaciones de corrupción en petróleo, juego y obra pública. Pero cuando la cosa tomó un perfil judicial, se demoró casi seis días para contestar, no dio la cara y terminó presentando un misterioso escrito que no quiere que nadie vea. Después de eso, allanan una compañía de seguros que depende de él y trasciende que estarían buscando el seguro de vida de mi padre que ellos mismos tramitaron y pagaron. Muy poco serio. No voy a para hasta que pida disculpas por sus canallescas mentiras.
- En general Weretilneck no es de contestar y ha recibido muchas críticas de muchos dirigentes en lo que va de su gestión ¿Lo sorprendió la reacción del Gobernador? ¿Por qué cree que salió a contestarle en ese tono?
-Aún no me contestó, no respondió nada sobre los déficit de esta gestión de gobierno. Por lo demás, tampoco me sorprendió su reacción, después de todo es la misma que tuvo con otros compañeros intendentes que criticaron aspectos de la marcha del gobierno. En ese sentido sigue igual que siempre.
- ¿De todo lo que dijo el Gobernador que fue lo que más le dolió?
-Creo que una vez más quedo en evidencia su poca estatura política. A mí lo que me preocupa no son sus mentiras sino sus silencios, esos en los que se confirma la falta de respuesta a los hospitales parados, las escuelas que se caen a pedazos y la obra pública del gobierno provincial que es prácticamente inexistente.
- ¿Qué cree diría y haría su padre de esta situación? (Teniendo en cuenta que fue él que lo eligió como compañero de fórmula)
-Miré, mi padre al igual que los rionegrinos, elegimos a Weretilneck para ser el segundo de él y estar al frente de la Legislatura. Por lo demás, no me imagino al Gringo Soria continuando las mismas prácticas del radicalismo que prometimos desterrar, y mucho menos, me lo imagino quedándose callado.-
- El diputado y presidente de la bancada oficialista, Pedro Pesatti dijo que Ud. “eligió ser un dirigente de la oposición”. ¿Se siente así?
- Yo me siento lo que soy: un joven dirigente del Partido Justicialista, Intendente de una de las ciudades más importantes de mi provincia, consecuente con sus ideas y leal con la gente. Yo no cambié, sigo pensando, actuando y diciendo lo mismo que dije en campaña y que votaron los rionegrinos.
-¿Cómo fue su relación con el Gobernador durante estos dos años y pico?
Si bien siempre fue fría y distante, al menos hasta antes de estas gravísimas injurias sobre mi persona, habíamos mantenido la sensatez y la decencia. Lamentablemente él las dejó de lado en cuanto se quedó sin argumentos políticos para contestarme. Una pena.
- El Gobernador, se ha ido alejando de lo que fueron las premisas de Gobierno de su padre. De hecho ha sacado a muchos soristas del Gabinete ¿Lo siente como una traición?
-No creo que las premisas de gobierno que eligió la gente tengan relación con dejar o echar a los pocos funcionarios que en 20 días designo Carlos Soria. Llevamos más de 2 años poniendo y sacando funcionarios, hay ministerios que ya van por el tercer o cuarto ministro y siguen sin arrancar. El problema no es de donde provengan los funcionarios, porque los objetivos y la acción de gobierno son responsabilidad del que conduce. No cumplir los planes y los objetivos no son una traición para con el Gringo Soria, la traición es para con los que se contagiaron con la idea de poner a Río Negro en marcha, en acción.
- ¿Cómo se gestó la candidatura de su hermana? ¿Cree que quisieron mantenerlo disciplinado?
-En aquel momento algunos en el gobierno provincial y también dentro del justicialismo rionegrino especulaban con el acompañamiento a la candidatura de Pichetto nuevamente como senador. Pero a nosotros no nos gusta especular, y creo que a la luz de los resultados nadie lo puede dudar. Maria Emilia aporto la fuerza de su juventud, como también esa pasión y el coraje que caracterizaban a mi viejo y que nosotros adoptamos como única forma de concebir la política.
- Algunos intendentes del FpV también expresaron su postura mediante un comunicado. Dijeron: “Nuestros vecinos son quienes padecen las consecuencias de los enfrentamientos y de las desavenencias extremas entre los dirigentes del partido de Gobierno, esa es la razón por la que los Intendentes del Frente para la Victoria nos hemos propuesto hacer hincapié en las coincidencias y colaborar en lo que esté a nuestro alcance para contribuir a la gobernabilidad”. ¿Qué le parece?
-Dudo que los vecinos padezcan las consecuencias de una discusión política que pueda tener un Intendente y un Gobernador. Lo que realmente padecemos los rionegrinos hoy, es una salud pública que no cura, una educación con las puertas cerradas y una preocupante falta de soluciones a sus problemas cotidianos. Aunque lo gracioso es que ese comunicado no fue firmado por la mayoría de los intendentes, algunos hasta salieron a desmentirlo. Me recuerda a lo que pasaba antes del 2011, cuando desde alguna oscura oficina también mandaban comunicados truchos en nombre de los intendentes, que más tarde nos llamaban para aclarar que no habían firmado nada.
-De los hombres elegidos por su padre que sobrevivieron dentro del Gabinete debido a que inclinaron la balanza hacia el lado de Weretilneck ¿qué piensa?
-Que podrían recordarle lo que veníamos a hacer, que es lo que votaron los rionegrinos. Y quienes aún aguardan.
-¿Al vicegobernador, Carlos Peralta, lo encolumna detrás de esos hombres?
-Seguramente estará evaluando como se posiciona en esta nueva coyuntura. Cada uno es artífice de su propio destino.
-El dijo que más allá de las diferencias habla todos los días con Ud, que es como un hermano ¿siente lo mismo?
- Él estuvo mucho tiempo cerca de mi padre, a veces me pregunto que pensaría Carlos Soria del Peralta de hoy.
-Tanto Pichetto como Weretilneck de manera directa o indirecta hicieron públicas sus intenciones de competir en 2015 por la Gobernación ¿Qué le parece?
- Que el próximo gobernador será el que quieran los rionegrinos.
- ¿Cómo ve el escenario de las próximas elecciones teniendo en cuenta las grietas que existen dentro del PJ provincial?
-No veo nuevas grietas, están los que siempre colaboraron con los gobiernos de turno, y los otros, los que queremos un gobierno Justicialista que transforme Rio Negro.
- ¿Le gustaría ser Gobernador?
-No se trata tan solo de un deseo personal, sino de donde quieran verme los rionegrinos. Me gustaría que a mi provincia le vaya bien de una vez por todas.
- Hace unos días entrevistamos a la diputada Ana Ida Piccinini. Ella dio a entender que podría conformarse un “frente para 2015 que sorprenda a muchos”… ¿Puede ser Soria - Piccinini?
-Aún falta mucho para el 2015, le tengo cariño y mucho respeto.
-¿Cómo se lleva con ella? ¿Tiene diálogo frecuente?
- Hace bastante que no hablo con ella.
- Fueron dos años muy difíciles, en los cuáles le tocó estar expuesto... ¿Cómo lo llevó?
- Totalmente concentrado en la gestión municipal, con el único objetivo de poder reemplazar a ese gran Intendente que fue mi viejo y cumplir con las expectativas de mis vecinos.
Nota completa en edición Nº 181 de revista La Tecla Patagonia