20 de octubre de 2026
LA PERLA
Luego de 50 años, identificaron los restos de la hija de un exintendente de Cipolletti
Mara Saltos, estudiante de Medicina, tenía 20 años cuando fue secuestrada en Córdoba, durante la última dictadura militar. Los análisis genéticos realizados en el marco de la causa por los enterramientos clandestinos en el ex Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio confirmaron su identidad

A medio siglo de su desaparición, fueron identificados los restos de María Luisa “Mara” Salto, una joven de Cipolletti secuestrada el 27 de julio de 1976 en Córdoba, donde estudiaba Medicina en la Universidad Nacional de Córdoba. La confirmación llegó esta semana a su familia, luego de que los estudios de ADN realizados en el marco de la causa Enterramientos Clandestinos arrojaran un resultado positivo.
Mara era hija de Julio Dante Salto, médico y exintendente de Cipolletti durante la década de 1960, y hermana de Julio Rodolfo Salto, quien también estuvo al frente del municipio. Formaba parte de una familia vinculada a los primeros pobladores del Alto Valle y militaba en la Juventud Universitaria Peronista de Medicina y en Montoneros.
Según la reconstrucción de la causa, la joven fue secuestrada por integrantes de las Fuerzas Armadas y de seguridad. Dos días después, las fuerzas represivas allanaron la vivienda que compartía con una compañera de estudios. A partir de los testimonios de sobrevivientes, se estableció que fue vista por última vez casi 20 días después de su captura, en el centro clandestino de detención La Perla, uno de los principales espacios de represión ilegal de la dictadura en Córdoba.
La identificación se produjo a partir del trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), en el marco de la investigación que conduce el juez federal Hugo Vaca Narvaja. Las tareas de recuperación de restos se desarrollan en la zona de Loma del Torito, cerca de la guarnición militar de La Calera, donde se hallaron restos óseos vinculados con víctimas del terrorismo de Estado.
De acuerdo con la investigación judicial, en ese sector hubo enterramientos clandestinos de personas asesinadas en La Perla y otros circuitos represivos de Córdoba. Los investigadores sostienen que, posiblemente en 1979, durante la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos al país, los cuerpos fueron removidos y trasladados con maquinaria pesada para ocultar las evidencias de los crímenes.
La historia de Mara también permanece presente en Cipolletti, donde su nombre integra el memorial dedicado a las víctimas del terrorismo de Estado. Su hermana María Emilia “Beba” Salto, sobreviviente de centros clandestinos de detención en la Patagonia, declaró en juicios por delitos de lesa humanidad, tanto por su propia experiencia como en la investigación del asesinato de Daniel Bombara en el centro clandestino La Escuelita, de Bahía Blanca.
La familia viajará a Córdoba para continuar este proceso tras la identificación. El juzgado federal y los familiares brindarán una conferencia de prensa el viernes, cuando se prevé que se conozcan otras identidades confirmadas mediante los estudios genéticos.