19 de octubre de 2026
CHUBUT
De lealtades, ausencias y otras yerbas: lo que dejó el acto peronista en Comodoro
Entre renovadas promesas, llamados a la unidad y autocríticas, el festejo por el Día de la Lealtad en Comodoro dejó también ausencias notorias, como la del intendente Macharashvili, ecos de viejas tensiones y la evidencia de que todavía hay diferencias por allanar si el justicialismo chubutense quiere llegar ordenado a 2027

El acto central del Día de la Lealtad en Chubut se concentró en Comodoro Rivadavia, frente al Consejo de Localidad del PJ, con un festival folklórico previo y discursos que apelaron a deponer diferencias personales, volver a la calle y construir un proyecto productivo. La jornada, que contó con presencia de legisladores nacionales como Carlos Linares y José Glinski, concejales, funcionarios municipales y referentes sindicales como Jorge Taboada y Raúl Silva, sirvió de termómetro para el peronismo de cara a las definiciones de 2027, en un contexto en el que las divisiones internas fortalecen al gobierno nacional.
Entre los oradores destacó el presidente del PJ chubutense, Gustavo Fita, quien afirmó que el peronismo “está más vivo que nunca”, reivindicó las banderas históricas y el movimiento obrero, y lanzó un mensaje duro contra el gobernador Ignacio Torres y el presidente Javier Milei: “Tengo los huevos bien puestos para ir en contra de Torres, soy opositor a Torres y soy opositor a Milei”. También llamó a demostrar un proyecto político en torno a Cristina Fernández de Kirchner, “que la tenemos proscripta”, y a dejar de lado los egos para encontrar coincidencias.
El diputado nacional Juan Pablo Luque cerró el acto con un discurso que enumeró la situación local: más de 12.500 puestos de trabajo perdidos en la provincia, 10 puntos de desocupación y 37 de pobreza en una ciudad que, según recordó, dejó con menor desocupación del país.
“Tenemos la responsabilidad de volver a la calle y escuchar a nuestra gente, para devolver la dignidad al pueblo trabajador”, dijo, y cuestionó si después de lo que dio Comodoro “nos hayan pagado así”. Luque y Taboada anunciaron un foro nacional del peronismo en Comodoro para el viernes 23 de octubre, orientado a una “tercera posición” que no se define ni cercana al núcleo duro kirchnerista ni al sector de Axel Kicillof, con figuras como el diputado Guillermo Michel y Victoria Tolosa Paz. “Desde tan lejos, Chubut va a ser una alternativa para el peronismo nacional”, sostuvo Luque.
Las ausencias también marcaron la jornada. El intendente Othar Macharashvili no estuvo presente, al parecer no se encontraba en la ciudad, y los más memoriosos recordaron las tensiones del acto del año pasado, que incluyó un incidente con uno de sus funcionarios de confianza pocos días antes de la elección de diputados. El viceintendente Maximiliano Sampaoli sí asistió, aunque optó por no subir al escenario principal.
Jorge Taboada, por su parte, insistió en la necesidad de caras nuevas, una profunda autocrítica y en terminar con el “dedazo desde Buenos Aires”, trauma que él mismo sufrió en 2019 cuando Cristina Fernández de Kirchner definió el lugar para Santiago Igón.
En definitiva, el acto de Comodoro dejó más lealtades declaradas que diferencias resueltas. Las ausencias, las heridas del pasado y las “otras yerbas”, desde el trauma del dedazo hasta las tensiones con el intendente local, siguen ahí, a la vista de cualquiera. Si el peronismo chubutense pretende llegar a 2027 con un proyecto común, el desafío no pasa solo por repetir consignas de unidad, sino por demostrar que esta vez sí puede transformar esas lealtades de discurso en algo más que un acto de un 17 de octubre.