8 de octubre de 2026
SANTA CRUZ
Descarrilamiento en YCRT: una pieza hallada en la vía abrió una nueva hipótesis
La locomotora y tres vagones se salieron de las vías mientras trasladaban carbón hacia Punta Loyola. No hubo heridos de gravedad y el Gobierno analiza distintas hipótesis, incluida una posible intervención deliberada

Una formación de Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT) que trasladaba carbón hacia Punta Loyola descarriló este miércoles en el Ramal Ferroindustrial de Santa Cruz y abrió una serie de interrogantes sobre las condiciones de la infraestructura ferroviaria. La locomotora 005 y tres vagones se salieron de la vía a la altura del kilómetro 181, en cercanías de la estación Ingeniero Capa, mientras transportaban parte de una carga de unas 600 toneladas.
Los dos trabajadores que viajaban en la cabina sufrieron golpes y contusiones, aunque se encuentran fuera de peligro. La seccional Río Gallegos del sindicato La Fraternidad reclamó que el episodio sea investigado y puso el foco en las condiciones de seguridad, además de advertir sobre el impacto que puede tener un incidente de estas características sobre el funcionamiento del ferrocarril y el circuito productivo de la Cuenca Carbonífera.
La formación había partido durante la mañana desde Río Turbio con alrededor de 37 vagones cargados de carbón. El recorrido hasta Punta Loyola es de casi 300 kilómetros y constituye el principal vínculo ferroviario utilizado para trasladar el mineral hacia el puerto desde donde se proyecta su salida comercial. Por eso, el accidente tuvo repercusión más allá de los daños materiales provocados sobre la locomotora y los vagones involucrados.
El gobernador Claudio Vidal fue uno de los primeros funcionarios en referirse públicamente al episodio y pidió que se determine qué ocurrió. Según relató, el conductor indicó que la vía se abrió en un sector que había sido revisado pocos días antes. A partir de esa información, el mandatario planteó tres posibles explicaciones: una falla en la infraestructura, las condiciones climáticas o una intervención deliberada.
Vidal evitó dar por confirmada cualquiera de esas posibilidades y remarcó que será necesario contar con un peritaje para establecer las causas. “Ninguna hipótesis puede descartarse hasta que exista un peritaje serio e independiente”, sostuvo el gobernador, mientras reclamó que la investigación avance con rapidez debido a la importancia del ramal para la actividad de YCRT.
La hipótesis que generó mayor repercusión fue la de una posible intervención sobre las vías. En el lugar del accidente apareció una pieza de material ferroviario antiguo que, según explicó la empresa, no debería haber estado allí. El interventor de YCRT, Pablo Gordillo, sostuvo que el elemento podría haber sido colocado de manera intencional para provocar que una rueda de la formación se montara sobre él y generara el descarrilamiento.
Gordillo también señaló que fueron observadas marcas tanto en la pieza como en la vía y un golpe en el sector donde se habría producido el impacto. A partir de esos indicios, planteó la posibilidad de que quien haya colocado el elemento tuviera conocimiento del funcionamiento ferroviario. Sin embargo, esa explicación continúa siendo una hipótesis y no existe hasta el momento un peritaje que permita confirmar que el accidente fue provocado deliberadamente.
Ante este escenario, YCRT anticipó que realizará una presentación penal ante la Justicia Federal de Río Gallegos y solicitará un peritaje a la Comisión Nacional de Regulación del Transporte. La investigación deberá establecer, entre otros aspectos, qué ocurrió con la infraestructura, cuál fue el origen del elemento encontrado y si existe alguna relación entre ese material y el descarrilamiento.
El episodio también generó reacciones entre los gremios de la Cuenca Carbonífera. Matías Delgado, secretario de ATE Río Turbio, sostuvo que “esto no puede quedar así” y anticipó que recorrería el lugar del accidente para interiorizarse de la situación y mantener una reunión con Javier Aravena, secretario de Trabajo de Santa Cruz.
En la misma línea, Darío Machaca, dirigente de Luz y Fuerza de la Cuenca Carbonífera, puso el foco en las condiciones de seguridad laboral. Carlos Garzón, secretario general de ATE Santa Cruz, también anticipó la presentación de actuaciones judiciales para reclamar el esclarecimiento de lo ocurrido.
El accidente se produce además mientras YCRT busca recuperar el uso del ferrocarril como parte de su esquema productivo y avanzar con compromisos comerciales vinculados al carbón. Vidal vinculó ambos aspectos al reclamo de una investigación rápida y afirmó que cualquier obstáculo que pueda afectar la recuperación de la empresa será analizado por la Provincia.
“Si alguien pretende poner obstáculos a la recuperación de YCRT, tiene que saber que Santa Cruz va a defender su carbón, sus trabajadores y su producción”, afirmó el gobernador. Luego insistió en la necesidad de determinar las causas del episodio: “Queremos saber qué pasó y queremos saberlo rápido. Con la seguridad de los trabajadores no se juega, y con el futuro productivo de Santa Cruz tampoco”.
Por ahora, el origen del descarrilamiento permanece bajo investigación. La presencia de un elemento extraño sobre la vía abrió una hipótesis que deberá ser respaldada o descartada por los peritajes, mientras que los gremios y las autoridades reclaman que también se determine si existieron fallas vinculadas con el estado de la infraestructura. El resultado de esas actuaciones será determinante para establecer si se trató de un accidente ferroviario o si hubo una intervención externa.